Marc Murtra será el relevo de Fernando Abril-Martorell como presidente de Indra este martes. La situación a la que se enfrenta este ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña no es la misma que se encontró su antecesor. Ahora la compañía está más saneada económicamente y tiene mayor reconocimiento internacional que cuando Abril-Martorell sustituyó a Javier Monzón.

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Aun así, Marc Murtra tiene por delante una serie de retos que debe afrontar en un escenario todavía dominado por la pandemia, y que condicionaron los resultados de 2020. Los deberes que le ha dejado Abril-Martorell están puestos sobre la mesa y deberá asumirlos.

Por ejemplo, la intención de Indra es acabar 2021 con unos ingresos por encima de los 3.200 millones de euros. Conviene recordar que acabó 2020 con 3.043 millones. Además, el Ebit reportado pretende que sea superior a los 200 millones (-33 millones en 2020). Y el flujo de caja está previsto que supere los 120 millones de euros (sin incluir las salidas de caja correspondientes a los planes de transformación de la plantilla).

Además, deberá mantener la senda positiva de beneficios que ya ha mostrado durante el primer trimestre de 2021: 22 millones de euros. Se trata de un 255,3% más respecto al mismo periodo del año anterior.

Dicho con otras palabras, recuperar los niveles previos a la crisis durante 2021 (en 2019, el beneficio fue de 121 millones, frente a las pérdidas de 65 millones en 2020). Sin olvidar retomar la política de retribución al accionista en este ejercicio. Estas eran las previsiones de Abril-Martorell y Marc Murtra deberá hacerlas suyas.

Indra en Bolsa

La noticia del relevo de Fernando Abril-Martorell no ha sentado bien a Indra en el parqué. El viernes cayó un 7,96%, y el lunes, un 4,72%: en total, 12,68% en sólo dos días. Muy cerca de los mínimos del año. La acción está en 7,16 euros, muy lejos de los 13,7 euros que alcanzó a mediados de julio de 2017. Ese año, acabó con una capitalización de 2.014,7 millones de euros. Ahora se sitúa en 1.328,4 millones.

Marc Murtra deberá poner el foco en la preparación de una serie de proyectos para los fondos europeos que, sin duda, impulsarán los resultados de la compañía. En su hoja de ruta también tendrá cabida la adquisición de alguna empresa para su unidad digital. Compras que ya impulsó su predecesor, como es el caso de Tecnocom.

Fernando Abril-Martorell deja Indra con una cartera de proyectos récord: 5.322 millones de euros. Asimismo, y durante los últimos quince años, la tecnológica forma parte del Dow Jones Sustainability Index (DJSI), un índice conformado sólo por el 10% de las compañías cotizadas más sostenibles del mundo. También son cinco los años que lleva de forma consecutiva en el FTSE4Good, que premia el gobierno corporativo y las medidas anticorrupción. Medallas que Murtra deberá mantener.

Durante los últimos seis años en los que Abril-Martorell ha estado al frente de Indra, ha invertido en innovación entre un 5% y un 9% de las ventas. Se trata de 1.200 millones de euros dedicados a I+D+i durante su presidencia. Fue en 2020 cuando se llegó a su máximo, con 265 millones de euros (un 8,7% más respecto a 2019). Marc Murtra deberá seguir haciendo hincapié en la innovación, un elemento que se ha demostrado clave para su competitividad.

Mejorar la rentabilidad

Relacionado con este campo, Murtra tendrá que ampliar y reforzar la relación con el sistema de innovación compuesto por startups, emprendedores, spinoffs y grupos de investigación de las universidades. Conjugando todos estos factores, Indra continuará situada en posiciones destacadas en los diferentes rankings de innovación empresarial tanto a nivel nacional, como europeo y mundial.

Marc Murtra aterriza en Indra después de que la compañía haya recortado 800 empleos. En junio concluirá el ajuste laboral por lo que, en este aspecto, vivirá una especie de calma. En el otro lado de la balanza, Indra debe hacer frente a diferentes pleitos. Algunos de ellos con la CNMV, por un valor cercano a los 15 millones de euros. También con la Agencia Tributaria. En este caso, las cantidades están sobre los 20 millones de euros.

Así es Marc Murtra

El nuevo presidente de Indra deberá mejorar la rentabilidad, tocada por la Covid, y que ocasionó retrasos en los proyectos en curso así como en la toma de decisiones de los clientes. Una crisis que fue severa en algunos de los principales países en los que opera. Su antecesor en el cargo le ha dejado, eso sí, la menor deuda neta de la última década: 481 millones de euros.

Nacido en 1972 en Blackburn (Reino Unido), Marc Murtra tiene además de la ingeniería industrial ya citada, un MBA de Empresas y Finanzas en la Leonard School of Business de la Universidad de Nueva York. Patrono de la Fundación La Caixa y socio gerente de Closa Investments Banker, su trayectoria política viene definida por haber sido jefe de gabinete del exministro de Industria Joan Clos.

También estuvo vinculado al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, ya que fue director general de Red.es, y fue responsable de Educación, Cultura y Deportes en el Ayuntamiento de Barcelona. En el plano empresarial, formó parte del consejo de administración de Paradores así como de Inteco (Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación) y Gordoning. Fue socio fundador de CREA Inversión.

Otra faceta suya es la de articulista en La Vanguardia. De sus últimos artículos, destacan dos: uno, dedicado al Ministerio de Asuntos Exteriores; y, otro, titulado ‘¿A favor de las puertas giratorias’.

En el primero, señala que se siente catalán y español. De ahí que diga que el Gobierno español también es su Gobierno. Pero reprocha al Ministerio de Asuntos Exteriores que, el 23 de abril, felicitase el día del español, relegando a una “mención tardía y accidental”, a Sant Jordi.

Dicho de otra manera, y según sus propias palabras, “el Estado debería asumir la lengua catalana de la misma manera que asume la lengua castellana”. Y aboga porque los principales estamentos del Estado (Senado, Biblioteca Nacional…) sean culturalmente más integradores y representativos. Labor que no se le antoja fácil.

Respecto al segundo artículo, y ahora que es presidente de Indra a instancias de la SEPI, califica de ‘mala praxis’ que se critiquen las puertas giratorias “sin distinciones”. Eso sí, no está de acuerdo con lo que denomina como “mercadeo de favores ilegítimos entre cargos y ex cargos. Es ineficiente, injustificable y es corrupción”.

Marc Murtra, en definitiva, entiende que es bueno y casi necesario que los líderes públicos entren y salgan del sector privado: “Si queremos que buenos profesionales entren y salgan del gran edificio del servicio público, deberá haber puertas suficientemente amplías que lo permitan”.