Fernando Cano Eduardo Jiménez

Fumata blanca y primeros avances para la app de rastreo de contactos de positivos de coronavirus. Radar COVID ya está activa desde este jueves en fase de pruebas en cuatro comunidades autónomas. Una vez completado el proceso de integración técnica entre la aplicación y sus sistemas sanitarios, Andalucía, Cantabria, Aragón y Extremadura son las primeras regiones en tener plenamente operativo el desarrollo.

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Estas cuatro comunidades comienzan el proceso diez días después de lo anunciado oficialmente por el Gobierno a comienzos de agosto. En ese momento, la Secretaría de Estado de Digitalización indicó que el objetivo era tener la app activa en Canarias y Baleares por ser las comunidades más turísticas.

No obstante, ninguna de las dos han estado en esta primera avanzadilla. Si lo han hecho Andalucía, Cantabria, Aragón y Extremadura, que han podido integrar de manera más rápida sus sistemas sanitarios con la app que está disponible para descargarse desde el 10 de agosto.

Es así como -al menos en estas cuatro autonomías- la app ya estará disponible para reportar positivos y que, a su vez, puedan comenzar a enviarse las alertas a los contactos de las últimas horas. Hasta el momento, la app, a no estar integrada en ningún sistema sanitario, solo detectaba contactos.

A comienzos de semanas no había certeza respecto de las comunidades que podrían implementar primero la app e incluso se dudaba de que todas pudiesen estar operativas el 15 de septiembre, la fecha marcada por el Gobierno para su uso real en toda España. 

El resto de CCAA siguen trabajando

No obstante, todo se desbloqueó ayer miércoles cuando el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó un acuerdo para que las CCAA que vayan terminando este proceso de adaptación puedan comenzar a operar en pruebas.

Se trata de un acuerdo temporal que permite acelerar la implantación del desarrollo, y que deberá ser ratificado a través de convenios bilaterales entre las administraciones sanitarias de cada autonomía y el Ministerio de Sanidad. Una solución de emergencia para desbloquear una situación de elevada carga burocrática que llevaba bloqueando el proceso las últimas semanas.

El Gobierno anunció también el miércoles que todas las comunidades autónomas han manifestado su interés en adoptar la herramienta y están llevando a cabo el trabajo técnico necesario para integrar la aplicación con sus sistemas sanitarios para poder ponerla en marcha a lo largo de las próximas semanas.

El desarrollo de la aplicación de alerta de contactos Radar COVID, llevada a cabo por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, fue aprobado por el Consejo de Ministros el pasado día 23 de junio.

Seis días después, se lanzó un piloto en la isla canaria de La Gomera para probar la efectividad de la herramienta en la detección de contagios en contactos estrechos ante una situación de rebrote ficticio con positivos figurados. El Gobierno calificó de "éxito" este piloto, que demostró que la app era el doble de efectiva a la hora de rastrear contactos que los rastreadores manuales.

Cómo funciona la aplicación

La app Radar COVID ha sido desarrollada bajo estrictos estándares de privacidad, un protocolo que ha frenado la rapidez de su implantación. Ningún usuario puede ser identificado o localizado porque no hay dato alguno registrado y porque todo el proceso se desarrolla en su teléfono sin salir hacia ningún servidor. 

La aplicación utiliza la conexión Bluetooth del terminal, a través de la cual los móviles emiten y observan identificadores anónimos de otros teléfonos que cambian periódicamente. Cuando dos terminales han estado próximos durante 15 minutos o más a dos metros o menos de distancia ambos guardan el identificador anónimo emitido por el otro.

Si algún usuario fuera diagnosticado positivo de la Covid-19 tras realizarse un test PCR, decidiría si dar su consentimiento para que, a través del sistema de salud, se pueda enviar una notificación anónima. De esta forma, los móviles que hubieran estado en contacto con el paciente recibirían un aviso sobre el riesgo de posible contagio y se facilitarían instrucciones sobre cómo proceder. Al no solicitarse datos de ningún tipo, es imposible identificar o localizar de forma alguna a ningún usuario.

A día de hoy la aplicación cuenta ya con unos dos millones de descargas en sus versiones para los sistemas operativos Android e iOS.