En un mes atípico marcado por las limitaciones del Gobierno y de la CNMC a los cambios de operador, MásMóvil y Vodafone han liderado las portabilidades móviles. Los datos a los que ha tenido acceso Invertia y que deben ser confirmados por el regulador indican que en abril la compañía amarilla ganó 10.000 líneas y los rojos sumaron 5.100.

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Según datos al 29 de abril, Euskatel ganó 1.800 líneas móviles en abril, mientras que Movistar perdió 5.000 y Orange 12.900. Sorprende el caso de Digi que pierde 1.700 líneas, pese a ganar por encima de 20.000 en los últimos seis meses. La operadora virtual se ha visto duramente impactada por el cierre de comercios, su principal canal de distribución y ventas. 

De mismo modo, estas cifras están muy por debajo del comportamiento comercial habitual y han estado condicionadas por las limitación de la CNMC de realizar solo el 25% de portabilidades habituales, para mantener la seguridad de los instaladores durante el estado de alarma y protegerlos de eventuales contagios de coronavirus.

Como contó Invertia esta semana, las portabilidades han caído un 75% durante este meses y desde que se activaran las limitaciones. Esto significa que de 100 portabilidades que se realizaban ahora se hacen como máximo de 25.

A comienzos de abril la CNMC estableció que podrían realizarse en un máximo de 50 portabilidades fijas al día y un 25% de las portabilidades móviles diarias que cada compañía realizaba habitualmente antes del estado de alarma.

Dos decretos

Con ello, la CNMC intenta poner paños fríos a una polémica que había sembrado la desconfianza en el sector durante las últimas tres semanas. A finales de marzo el Gobierno publicó un decreto flexibilizando la prohibición de las portabilidades y permitiendo los cambios de compañía telefónica para líneas móviles que no requieren un desplazamiento al domicilio. 

Este decreto flexibilizaba otro que se había lanzado tres semanas antes prohibiendo todo tipo de portabilidad y que desató la indignación de los operadores pequeños.

Las grandes telecos defienden que las operadoras deben centrarse en garantizar el servicio y el buen funcionamiento de las redes y que no hay que exponer a riesgos innecesarios a sus técnicos con ningún tipo de actividad comercial. Los operadores más pequeños y los alternativos defienden que el mercado siga funcionando sin interrupciones ya que se pueden hacer portabilidades sin riesgo.

Lo cierto es que ante la falta de acuerdo entre las compañías tras el segundo decreto, se estableció un marco mínimo de la CNMC que en la práctica mantiene la actividad comercial y permite que se sigan sumando -aunque de manera mucha más lenta- cambios de líneas, en especial de teléfonos móviles.

En este punto, vuelve a saltar la división, ya que mientras unos se han comprometido a no realizar actividad comercial que ponga en riesgo a sus trabajadores y otros piden responsabilidad, hay un tercer grupo de compañías que han pedido mayores esfuerzos a sus vendedores e instaladores.