Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

La cogeneración industrial ha agotado su paciencia. El sector lleva cinco años esperando las subastas que deben permitir renovar y modernizar sus instalaciones.

Y, cuando parecía que la primera convocatoria estaba a punto de materializarse, los retrasos administrativos vuelven a poner en riesgo el calendario previsto por el Gobierno.

"No llegamos al 10 de diciembre", lamenta Javier Rodríguez, director general de la Asociación Española de Cogeneración (ACOGEN), ante la falta de publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la resolución que debe convocar la primera subasta de 600 megavatios (MW).

La fecha del 10 de diciembre figuraba en la propuesta de resolución sometida a tramitación, pero todavía no se ha publicado la convocatoria definitiva. "Y cada día que pasa reduce el margen de maniobra de las empresas industriales que quieren concurrir a la puja".

"Desde que se publique en el BOE se necesitan unos tres meses para que se realice la subasta", explica Rodríguez a EL ESPAÑOL-Invertia.

Entre los trámites pendientes están la calificación de los participantes, la presentación de avales y la aprobación de las decisiones de inversión por parte de los consejos de administración de las industrias.

El responsable de ACOGEN describe una situación de creciente frustración entre los cogeneradores, que esperan a diario la publicación de la resolución.

Último paso preceptivo

El malestar se produce después de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) aprobara el pasado 30 de septiembre su informe sobre la propuesta de resolución de la primera subasta.

"La aprobación de este informe de la CNMC el pasado 30 de septiembre es el último paso preceptivo en la tramitación de la propuesta de resolución de las subastas de cogeneración".

"Ya sólo falta la publicación en el BOE de la resolución que estamos pidiendo al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y esperamos que se produzca de manera inminente", señalan desde el sector.

El regulador ha avalado el diseño general de la convocatoria, al considerar que se ajusta a la normativa que la desarrolla, aunque ha recomendado introducir salvaguardas para garantizar una competencia efectiva entre los participantes.

En concreto, la CNMC ha advertido de que la división de los 600 MW en diez productos con cupos diferentes y la aplicación de mecanismos marginalistas independientes podrían limitar la concurrencia y dar lugar a resultados económicos ineficientes.

Entre sus recomendaciones figura exigir al menos dos participantes calificados por producto para celebrar la subasta en cada segmento.

También plantea mecanismos que eviten adjudicaciones en escenarios de competencia insuficiente y permitan reasignar la potencia que quede desierta entre productos compatibles.

Sin embargo, para los cogeneradores, el principal problema inmediato ya no es el diseño de la puja, sino que la convocatoria llegue a tiempo para que las empresas puedan preparar sus ofertas.

Movilizar 2.200 millones

La primera subasta forma parte de un programa que contempla adjudicar 1.200 MW de cogeneración mediante dos convocatorias de 600 MW, previstas para 2026 y 2027.

Según las estimaciones recogidas por ACOGEN, el proceso podría movilizar alrededor de 2.200 millones de euros de inversión y atraer a entre 100 y 200 empresas.

El marco regulatorio quedó aprobado durante el verano, con el Real Decreto 530/2026, de 24 de junio, y la Orden TED/672/2026, de 2 de julio.

No obstante, la fecha definitiva de la primera convocatoria sigue pendiente de su publicación en el BOE.

La demora preocupa especialmente a una tecnología que ha perdido peso en el sistema energético español en los últimos años.

Según los datos presentados por ACOGEN, la generación eléctrica de cogeneración ha pasado de representar el 12% de la producción nacional en 2019 a alrededor del 4,6% en 2026.

La asociación atribuye parte de este retroceso a la falta de renovación de las instalaciones que han agotado su vida útil regulatoria.

El calendario también aprieta por otro motivo: el cierre de 2026 supondrá que otros 503 MW repartidos en 41 plantas alcancen el final de su vida útil regulatoria, según las estimaciones de la asociación.

ACOGEN calcula que, hasta 2031, otros 1.292 MW de 102 instalaciones llegarán a ese punto.

La patronal reclama, por tanto, que las subastas se convoquen sin más demoras y que se habiliten medidas para permitir que las plantas puedan seguir operando mientras materializan sus inversiones.

La incertidumbre sobre la primera puja amenaza con prolongar la espera de unas industrias que necesitan conocer las condiciones definitivas para decidir si modernizan sus instalaciones, incorporan nuevas tecnologías o renuevan su capacidad de cogeneración.

La publicación de la resolución en el BOE es ahora el paso decisivo.

Pero, aunque se produzca de forma inminente, el calendario del 10 de diciembre queda comprometido por los plazos que las propias empresas consideran imprescindibles para preparar su participación.