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Cambio de planes en el accionariado de Naturgy. Uno de los fondos, GIP (propiedad de BlackRock), mueve ficha al encargar a JP Morgan la 'colocación acelerada' de un 7,1% de sus acciones, unos 69 millones que al valor en el mercado suponen casi 1.700 millones de euros.
En concreto, el fondo se ha desprendido de 68.825.911 acciones, a razón de 24,75 euros por título, mediante un proceso de colocación acelerada dirigido a inversores cualificados del que se ha hecho cargo JP Morgan.
El precio de venta, de 24,75 euros por acción, es inferior en casi un 5,4% al precio al que cerraron ayer las acciones de Naturgy (26,16 euros por título).
"En este tipo de operaciones se busca un comprador o varios compradores que ya estén interesados previamente en Naturgy", explica a EL ESPAÑOL-Invertia María de la Torre, experta legal en Gobernanza y socia directora del despacho jurídico Governance & Compliance.
"Se suele recurrir a una colocación acelerada para vender rápido un paquete relevante de acciones, minimizar el riesgo de mercado y asegurarse un precio cerrado, aunque sea con descuento", comenta.
"Normalmente siempre hay un pacto entre accionistas, donde se imponen unos criterios con limitaciones para obrar", puntualiza María de la Torre, lo que se conoce como un pacto entre caballeros.
Un proceso largo de venta en mercado podría hundir la cotización por el “overhang” de papel y la colocación acelerada concentra el impacto en un momento y a un grupo acotado de institucionales, normalmente con un descuento pactado que compensa la rapidez.
Cambio en la junta
No solo es posible que se anuncie la llegada de un nuevo institucional con suficiente peso al accionariado de Naturgy, también está la opción de que se vaya "al menudeo", según señalan fuentes cercanas a la gasista, y no se llegue al mínimo para exigir un 'sillón'.
"En cualquier caso, y por el momento, mientras no siga vendiendo más participaciones, GIP deberá solicitar en la próxima reunión del consejo la reducción de su representación a solo un sillón, y por tanto perdería un puesto en el consejo", explica la letrada.
Este nuevo escenario "tendría como positivo un consejo más manejable y cumpliría con el código de buen gobierno".
Con la entrada y posterior aumento de peso de IFM en el capital (superó el 16% pero actualmente está en el 15%), Naturgy pasó de tener 12 sillones en el consejo a 16, precisamente para dar cabida a un segundo representante del fondo sin recortar independientes.
"La buena gobernanza exige una presencia significativa de consejeros independientes capaces de cuestionar a la dirección y proteger el interés social frente a posibles conflictos de los dominicales o ejecutivos", explica.
Con la salida progresiva de GIP, "se cumpliría con las recomendaciones de gobernanza que señalan un consejo con tamaño suficiente para aportar pluralidad, pero manejable para deliberar con eficacia; es decir, entre 5 y 15 miembros para cotizadas", añade de la Torre.
Merodeo de Taqa
La banca de inversión JP Morgan es la encargada de buscar compradores de ese 'inicial' 7,1%, y según fuentes del mercado, "la emiratí TAQA (Abu Dhabi National Energy Company) nunca perdió el interés de entrar en Naturgy, así que podría ser un más que posible comprador".
La energética multinacional de Abu Dabi ha explorado en el pasado distintas vías para hacerse con una posición significativa en Naturgy: primero negociando la compra de las participaciones de CVC y GIP (más de un 40% conjunto), lo que habría obligado a lanzar una opa por el 100% del capital.
Aquella operación descarriló en 2024 por desacuerdos sobre el reparto de poder con Criteria, pero en los últimos meses los rumores sobre nuevos intentos han sido intermitentes.
"La entrada de fondos internacionales, además, para el resto de accionistas, y más aún para una empresa tan estratégica como Naturgy, está muy estudiada, podrían estar interesados fondos chinos, norteamericanos o árabes", concluye la experta.
TAQA es un buen candidato para volver a intentar entrar en Naturgy. Quiere reforzar su presencia en Europa, diversificar geográficamente sus activos y ganar exposición a negocios regulados de redes y a la transición energética a través de un operador integrado, y la gasista cumple todos esos requisitos.
Solo queda la incógnita de si esto solo es la primera etapa de una salida escalonada de GIP para que entre de la misma manera el nuevo accionista.
