Es la primera vez que se mide el CO2 de las carteras de las entidades financieras de todo el mundo y la conclusión es desoladora. Según CDP, un 'think tank' global centrado en divulgación medioambiental, sus emisiones indirectas son 700 veces mayores que las propias. 

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Las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las actividades de inversión, préstamo y suscripción de las instituciones financieras están disparadas.

La Hora de las Finanzas Verdes, (The Time to Green Finance) muestra que casi todos los impactos y riesgos relacionados con el clima de las instituciones financieras mundiales provienen de la financiación de la economía en general. Sin embargo, sólo el 25% de las 332 instituciones financieras que divulgaron en 2020 a través del primer cuestionario de CDP sobre cambio climático de los servicios financieros informaron sobre las emisiones de su cartera.

Entre las 84 organizaciones que revelaron el impacto de su cartera se encuentran Bankia (CaixaBank), ING Group, NN Group, Rabobank, Allianz SE, AXA Group y BNP Paribas, y poseen 27 trillones de dólares en activos. Más de la mitad de estas 84 organizaciones incluyeron menos del 50% de sus carteras en sus informes de emisiones financiadas.

Dado el creciente impulso de las instituciones financieras que anuncian objetivos de cero emisiones netas, el informe de CDP muestra que el sector debe tomar más medidas para alinear las carteras con una economía de cero emisiones de carbono netas.

Sin medidas ambientales

Menos de la mitad de los bancos (45%), los propietarios de activos (48%) y los gestores de activos (46%) afirman haber tomado medidas para alinear las inversiones con un objetivo muy por debajo de los 2°C, y sólo el 27% de las aseguradoras lo están haciendo para las carteras de suscripción.

Algunos ejemplos de estas acciones son el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones basados en la ciencia, la reducción de las emisiones de la cartera mediante el compromiso con las empresas y la inversión en energías renovables.

Además de subestimar las emisiones de la cartera, las instituciones financieras también subestiman los riesgos relacionados con el clima.

Las instituciones financieras identifican más comúnmente los riesgos operativos directos relacionados con el clima, como los daños físicos a sus operaciones (41%). Sin embargo, la gran mayoría aún no informa de los riesgos de crédito (65%), como el impago de los préstamos por parte de los prestatarios y los riesgos de mercado (74%), como los activos bloqueados y la devaluación de los precios de los activos financieros.

Sin embargo, estos riesgos de crédito y de mercado tienen un impacto financiero potencial mucho mayor (más de 1 trillón de dólares en conjunto, frente a los 34 billones de dólares de los riesgos operativos notificados). Esto demuestra que muchas instituciones financieras todavía no informan y/o gestionan sus riesgos más importantes relacionados con el clima: los asociados a la financiación. 

Oportunidades en renovables

Por el contrario, las instituciones financieras parecen centrarse en las oportunidades de transición hacia el bajo carbono.  El 76% identifica oportunidades en productos financieros sostenibles, como los préstamos vinculados a la sostenibilidad, los bonos verdes y de transición, los fondos de inversión sostenibles y las soluciones de seguros, por un valor de hasta 2,9 trillones de dólares.

La mayoría de las instituciones financieras informaron de la existencia de algún tipo de supervisión a nivel del consejo de administración de las cuestiones relacionadas con el clima, aunque ésta se centra en gran medida en sus operaciones directas y no en las actividades de financiación. Esta tendencia es más notable en el sector de los seguros, donde la supervisión a nivel de la junta directiva cubre el impacto de la suscripción en el cambio climático en sólo el 31% de las aseguradoras. 

Las instituciones financieras deben comprometerse con las carteras e insistir en que las empresas estén preparadas para la transición a cero emisiones netas; empezando por la medición y la divulgación del impacto medioambiental.

Menos de la mitad, el 46%, de los propietarios de activos y el 50% de los gestores de activos informaron de su compromiso, sobre todo como propietarios activos. Las iniciativas de compromiso colectivo, como la Campaña de No Divulgación y la Campaña de Objetivos Basados en la Ciencia de CDP, ofrecen a los inversores un paso de entrada a la propiedad activa. 

Laurent Babikian, director de Mercados de Capitales de CDP Europa, dijo que "las instituciones financieras tienen la clave para la economía de cero emisiones netas y segura en cuanto a los recursos que necesitamos".

"Todo el impacto industrial medioambiental del sector procede de sus actividades de inversión, préstamo y suscripción, y en lugar de contribuir a nuestra crisis climática, este capital debe aprovecharse como motor de un cambio rápido".

Buenas prácticas

El informe La Hora de las Finanzas Verdes menciona algunos ejemplos de buenas prácticas entre las instituciones financieras que divulgan información, como ABN AMRO por la medición y divulgación de las emisiones de su cartera, y Allianz SE por la gobernanza de las cuestiones relacionadas con el clima. 

El informe de CDP "The Time to Green Finance" analiza datos medioambientales estructurados y comparables de 332 instituciones financieras que representan 109 trillones de dólares en activos. Las instituciones informaron a través del primer cuestionario de CDP sobre el cambio climático para el sector de los servicios financieros en 2020.