La primera subasta de renovables de la 'era Ribera' pasará a la historia como una de las más repartidas. Han participado un total de 84 agentes que han presentado ofertas por 9.700 MW, superando en tres veces la potencia subastada. Todos ellos eran eólicos y fotovoltaicos, y ninguno asociado a almacenamiento. Los precios mínimos han sido muy bajos, incluso por debajo de la rentabilidad: 14,89 euros/MWh para la fotovoltaica y 20 euros/MWh para la eólica.

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El precio medio ponderado de todas las ofertas ha sido de 24,47 €/MWh para la tecnología fotovoltaica y de 25,31 €/MWh para la eólica, un 43% de media inferior a la estimación de precios a largo plazo.

En total ha sido adjudicada una potencia de 3.034 MW, de los cuales, 2.036 MW corresponden a la tecnología fotovoltaica y 998 MW a la tecnología eólica, asignada a los 32 adjudicatarios. 

“Aunque ha habido un ganador claro (Capital Energy) que se ha llevado 620 MW de eólica, la subasta ha estado bastante repartida, en términos generales", explica Yann Dumont, CEO de REOLUM y presidente de la Asociación Española de Almacenamiento de Energía (ASEALEN).

"Es una noticia muy positiva para el conjunto del sector renovable en nuestro país. A pesar de su posición dominante, Capital Energy ha copado solo un 20% de la capacidad total de la subasta, no ha habido ninguna compañía que se llevará el 50%”.

Aún así "los actores tradicionales del sector (grandes eléctricas o utilities, como Endesa, Naturgy, Iberdrola, Acciona o Elawan, la antigua Gestamp Wind…) han sido los grandes protagonistas. Por otro lado, resulta llamativo que Forestalia no se haya llevado ningún megavatio”, sentencia.

Reparto por compañías

Según los datos recabados por Invertia, la lista de los principales ganadores es:

Eólica Solar
Capital Energy 620 MW
EDPR 45 MW 100 MW
Naturgy 38 MW 197 MW
Endesa 50 MW
Iberdrola 243 MW
Acciona 100 MW
Greenalia 135 MW
Elawan (antigua Gestamp) 105 MW 175 MW
Enerfin 40 MW
X-Elio 300 MW
Engie 85 MW
Garnacha Solar 150 MW
Ignis 125 MW 
Solaria 180 MW
Hanwha Energy 86 MW
Akuo Renovables 81,2 MW
 

No son los únicos, hay muchos proyectos de menos de 40 MW que también han conseguido ganar la puja. La subasta ha contado con una elevada participación por parte del sector empresarial, resultando adjudicatarios, además, otras empresas como Alter Enersum (8,22 MW), Canadian Solar (14 MW), Desarrollos Renovables (17 MW), Dominion Energy (45,92 MW), Energy Investment (30 MW), Falck Renewables Power (40 MW), Rios Renovables (30 MW), Solar Bolarge (40 MW) o Q-Energy (20 MW).

Solo se han quedado fuera dos grandes, Forestalia, que no ha repetido su experiencia de subastas pasadas, y Repsol, que concursaba por primera vez en este sector. 

Según fuentes de Forestalia, la compañía "ha presentado la oferta más competitiva posible, tanto en precio como en volumen y con criterios de rentabilidad razonable, que entraba dentro del rango agresivo de los criterios habituales del mercado de renovables".

Precios no muy agresivos

“En esta primera convocatoria de subasta no ha sido necesario que todos los participantes hayan sido muy agresivos en su estrategia de precios para la adjudicación de potencia fotovoltaica", explica por su parte Vicente Jorro, Founding Partner de Agere Energy & Infraestructure Partners, y experto financiero.

"Según los datos que hemos podido analizar hasta el momento, la dispersión de precios entre adjudicatarios ha sido muy elevada. Creemos que el rango de precios, adjudicado para esta tecnología, es mayor de un 25%, o dicho de otra forma, más de 7 €/MWh. Además, la modalidad subastada equivalente a un ‘Pay-as-Produced’ fotovoltaico eliminaría el riesgo de apuntamiento, siendo el precio adjudicado el precio final, lo que mitiga ese riesgo de cara al promotor y a las entidades bancarias”.

En el caso de la fotovoltaica, el precio máximo que ha ganado un proyecto se ha situado en los 28,90 euros/MWh, mientras que el mínimo se ha situado en los 14,89 euros/MWh. 

“Por el contrario, en cuanto al cupo mínimo de eólica, hemos podido observar bastante agresividad en precios relativos por parte de los participantes de la subasta", continúa Vicente Jorro.

Mientras que el precio máximo ha sido de 28,89 euros/MWh, el mínimo se ha colocado en los 20 euros/MWh.  En definitiva, la subasta se ha saldado con un precio medio ponderado de 24,47 €/MWh para la tecnología fotovoltaica y de 25,31 €/MWh para la eólica, un 43% de media inferior a la estimación de precios a largo plazo respecto de la última cotización.

"Podemos encontrar varias explicaciones a esta competitividad en los proyectos de viento. En primer lugar, se ha subastado un equivalente a un producto ‘Pay-as-produced’, producto muy difícil de encontrar en el mercado de PPA privados (en este caso, el riesgo de producción lo asume el regulador dentro de unos límites)".

"Por otra parte, la opción de salirse voluntariamente del régimen de energías renovables (REER) una vez se alcance la Energía Mínima establecida para la eólica, añade versatilidad al contrato y permite salirse de este régimen, sin penalización, al contrario de lo que ocurriría en un contrato PPA privado”, concluye.

Próximos pasos

Los adjudicatarios de la subasta tienen un plazo de dos meses para solicitar la inscripción en el registro electrónico del REER en estado de preasignación. Una vez que se produzca dicha inscripción, dispondrán de un plazo de 6 meses para identificar las instalaciones y de 12 meses para acreditar que disponen de la autorización administrativa de construcción de dichas instalaciones.

Además, los adjudicatarios tendrán que presentar un plan de cadena de valor.

Las instalaciones fotovoltaicas deben estar totalmente finalizadas antes del 28 de febrero del 2023 y las instalaciones eólicas antes del 29 de febrero de 2024.

“Los positivos resultados de esta primera subasta evidencian todo el potencial que tienen las renovables en nuestro país. Al ser la fuente de generación más barata, incorporar al sistema fuentes limpias se traduce, de forma rápida, en ahorros para hogares, empresas e industrias", señala la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Y añade: “Alinear la acción frente a la emergencia climática con el proceso de reactivación económica es el mejor en términos sociales y económicos, ya que nos permite construir un nuevo modelo de prosperidad inclusivo, equitativo y respetuoso con los límites del planeta”.