La innovación en España en el campo de la transición energética va viento en popa, y la investigación en nuevos procesos para conseguir gases renovables tendrá un puesto destacado. 

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Es el caso del proyecto From Residual Steel Gases to Metanol (FReSMe), un consorcio liderado por i-Deals, división de consultoría estratégica de everis, centrada en la creación de modelos de negocio disruptivos para impulsar esta transición energética.

Su objetivo es estudiar con un proyecto piloto cómo las emisiones de CO2 de una planta de acero junto con hidrógeno verde puede producir metanol para emplearse como combustible. 

Proceso de producción de metanol

Industria electrointensiva

Esta propuesta podría ser aplicable en grandes instalaciones industriales que tengan una elevada emisión de CO2 de sus procesos de fabricación. En el caso del acero, su producción representa el 6-8% de las emisiones globales.

Pese a que es un proceso muy eficiente, se emiten entre 1,6 y 2 toneladas de CO2 por cada tonelada de acero primario producido. Por ello, la Comisión Europea ha apuntado al sector del acero como una de sus prioridades clave para la investigación e innovación tecnológica con el objetivo de desarrollar procesos industriales eficientes y de bajas emisiones.

El proyecto FReSMe se basa en los resultados de dos proyectos previos del programa Horizonte 2020, STEPWISE y MefCO2, para desarrollar una tecnología escalable y competitiva de captura y utilización de CO2.

"Se trata de una tecnología de captura de CO2 que se ha instalado como proyecto piloto en una planta de acero en Suecia", explica a Invertia David Cuesta, project director de i-Deals. "Emite gases de altos hornos, CO2, CO y H2, pero la tecnología fija el CO2 a un sólido, a un lecho, y como hay vapor de agua a alta temperatura, se separan los gases, y por un lado se genera hidrógeno".

Es la tecnología SEWGS, desarrollada por TNO, un centro de investigación holandés. "Como sobra más CO2 que el hidrógeno que genera la planta, añadimos hidrógeno verde producido mediante electrólisis de energía renovable", continúa el experto. 

Planta de producción de From Residual Steel Gases to Metanol (FReSMe)

Economía circular

Finalmente, esa mezcla, entre hidrógeno y CO2, produce metanol a partir de los residuos de la fábrica y de la generación renovable, mediante la tecnología patentada de Carbon Recycling International. "Se podría decir que es un proyecto de economía circular". 

El combustible resultante se puede utilizar en automóviles o barcos, lo que reduce el uso de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Por el momento, este metanol (1 tonelada al día) se empleará en impulsar el ferry Stena Germanica que conecta Gotemburgo, en Suecia, con Kiel, en Alemania. El metanol es un combustible de bajas emisiones contaminantes que cumple con las regulaciones más estrictas en vigor.

Así, esta demostración proporciona alternativas de bajas emisiones en la producción de acero y metanol. El proyecto FReSMe ha unido a dos empresas siderúrgicas, SSAB y Tata Steel Netherlands, comprometidas a reducir las emisiones del proceso de fabricación de acero de forma competitiva cuando se combinan captura utilización y almacenamiento de CO2.

Sistema de captura de co2 en una industria acerera

Viable comercialmente

La tecnología desarrollada en el proyecto es altamente escalable y se puede implementar en acerías existentes, mientras que las ventas de metanol brindan un modelo de negocio más atractivo para los productores de acero. El metanol es un producto químico muy versátil con múltiples aplicaciones además de un combustible de bajas emisiones.

"La tecnología de captura tiene que desarrollarse más", continúa Cuesta. "Este prototipo solo cuenta con una columna para hacer el proceso, pero para que sea efectivo a nivel comercial, debería haber varias". 

"En el caso de la tecnología de producción de metano, se empezó a utilizar en Islandia hace 8 ó 9 años, pero ellos han utilizado sus grandes reservas de energía geotérmica, nosotros usamos los residuos gaseosos de una industria acerera". 

La inversión del proyecto ha sumado 11 millones de euros, que han sido financiados por la plataforma europea Horizonte 2020, y aunque todavía el precio de producción es muy elevado respecto al metanol producido por gas natural (225/250 euros/Tn), se espera que si se escala, podría alcanzar precios en torno a los 600 euros/Tn.