Los efectos de la pandemia del coronavirus no le están pasando factura a Endesa. Tampoco la creciente competencia en el negocio liberalizado (generación peninsular, comercialización, servicios, ajustes y costes de estructura), en los nueve primeros meses de este año.

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Entre enero y septiembre de este año, la energética ha obtenido un beneficio ordinario neto de 1.700 millones de euros, un 38,4% más que en el mismo periodo del año anterior. Y un resultado neto atribuido de 1.511 millones durante los primeros nueve meses del año, un 758% más que en el mismo período de 2019.

Extracto cuenta de resultados de Endesa

Esta cifra se ve afectada por el efecto neto de la reversión de la provisión por determinados beneficios sociales por aplicación del nuevo convenio colectivo marco (que aporta 515 millones al resultado bruto de explotación -ebitda- y 386 millones al resultado neto). Y, por otra parte, el impacto de la provisión por salidas de personal contabilizada en el primer trimestre (que detrae 159 millones del ebitda y 119 millones del beneficio neto). Es decir, que ambas partidas aportan en total 356 millones al ebitda y 267 millones al resultado neto.

Impacto de la Covid

También ha incrementado su ebitda en un 8,2% hasta alcanzar los 3.136 millones. La estimación del impacto de la Covid en esta magnitud asciende a 81 millones hasta septiembre. Es sólo un millón de euros más respecto al cierre del primer semestre del año.

Por otro lado, han disminuido las dotaciones por amortizaciones y pérdidas por deterioro respecto del mismo periodo del año 2019 en un 57%, hasta 1.104 millones. El pasado año, Endesa acordó la discontinuidad de su negocio de carbón en la Península, y registró un deterioro de carácter extraordinario.

La compañía sigue comprometida con el cumplimiento de los objetivos financieros fijados para 2020, al tiempo que avanza en el proceso de descarbonización y de crecimiento del parque de energías renovables tanto en España como en Portugal.

Modelo de negocio

“El modelo de Endesa nos ha permitido acabar el tercer trimestre del año con unos resultados sólidos, a pesar de la complejidad del entorno", ha dicho José Bogas, consejero delegado de Endesa. "Durante estos meses, además de gestionar la compañía con rigor, compromiso y desplegando un intenso plan de descarbonización, instalación de capacidad renovable y electrificación de la demanda".

Y ha añadido que "nuestra prioridad ha sido atender las necesidades de miles de nuestros clientes y aminorar el efecto de la pandemia en las comunidades en las que tenemos presencia”.

La evolución de los márgenes de los negocios permite visualizar la resistencia y capacidad de adaptación de Endesa a un escenario de reducción de la demanda de energía (electricidad y gas) y de caída de los precios tanto en el mercado mayorista (pool) como en los mercados de materias primas. 

Gas y electricidad

La demanda de electricidad decreció un 6,1% en la Península, un 21,3% en Baleares y un 10,1% en Canarias entre enero y septiembre. Al mismo tiempo, el precio medio del pool cayó un 36,1%. En gas, donde Endesa es el segundo operador en España con una cuota del 15,6% en ventas en el mercado liberalizado, la demanda baja un 7,1% en términos interanuales.

En este escenario, Endesa mantiene el crecimiento de los resultados del negocio liberalizado. El margen bruto se incrementa un 9%, hasta 2.225 millones, y el ebitda lo hace un 20%, situándose en 1.390 millones (excluyendo el impacto neto de las provisiones).

Los costes fijos en esta área de actividad disminuyen en 48 millones, hasta quedarse en 835 millones (igualmente excluyendo el impacto neto de las provisiones). 

Al mismo tiempo, en los negocios regulados Endesa se ha visto afectada por la entrada en vigor de los nuevos parámetros retributivos para el periodo 2020-2025, principal causa de la disminución en un 7% de su margen bruto.

La reducción de costes fijos en 40 millones (excluido el impacto de las provisiones) en relación a enero-septiembre de 2019 es la magnitud que mitiga en parte la caída del ebitda (-8%, a 1.603 millones, sin contar el impacto neto de las provisiones) y del margen bruto (-7%, hasta 2.172 millones). 

Sin embargo, la compañía confirma que el número de clientes se mantiene prácticamente estable respecto al cierre de 2019. Endesa suma 10,5 millones en electricidad, de los que 5,7 millones proceden del mercado libre (5,8 millones a cierre de 2019) y 4,8 millones están acogidos al mercado regulado (en línea con el cierre del año anterior).

En gas, los clientes crecen un 1,2% desde el final de 2019, hasta totalizar 1,67 millones, incrementándose la base comercial tanto en el segmento regulado (+0,9%) como en el liberalizado (+1,2%).

Generación renovable

La compañía ha incrementado en 800MW (un 13% más) su parque generador solar y eólico respecto a septiembre del año pasado, hasta 7.478MW operativos. Esta última cifra es aproximadamente un 44% de su parque de generación peninsular.

Las tecnologías renovables, incluyendo la hidráulica, aportaron casi 10TWh de generación que, sumados a los 19,5 TWh procedentes de la nuclear, elevan al 85% la proporción de generación peninsular libre de emisiones de CO2 en los tres primeros trimestres del año.

Endesa tiene una cartera total de proyectos renovables en distintas fases de desarrollo de 25.700MW. De ellos, 6.900MW (un 65% solares y el resto, eólicos) tienen concedido punto de acceso y conexión a la red de evacuación.

Es destacable que la compañía se ha adjudicado en el tercer trimestre del año, en la subasta realizada en Portugal, un proyecto fotovoltaico de 99MW con un sistema de almacenamiento de 20MW adicionales, que entrará en funcionamiento en 2024 y requerirá de una inversión de 90 millones. 

Esta aceleración de los planes de descarbonización del mix de generación eléctrica se visualiza también, primero, con las adjudicaciones durante los meses de septiembre y octubre de los contratos para los desmantelamientos de las centrales de Andorra (Teruel) y Compostilla (León). Y, segundo, con la reducción en 2020, tras cesar en su producción ambas instalaciones, de la producción térmica peninsular respecto a enero-septiembre del año pasado: 5,1 TWh, menos de la mitad que los 10,5 TWh de 2019.

En concreto, la cifra de generación térmica procedente de centrales de carbón es ligeramente inferior a un TWh en estos primeros nueves meses del año: 975GW/h, un 80% menos respecto al periodo enero-septiembre de 2019.

Dividendo

Con respecto al endeudamiento de la compañía, este se sitúa en términos brutos en 7.684 millones de euros, desde los 6.607 millones de cierre de 2019. El 47% de la deuda financiera bruta de Endesa está ligada a criterios de sostenibilidad.

Por su parte, la deuda financiera neta asciende a 7.407 millones de euros, con un nivel de apalancamiento (deuda neta sobre ebitda) de 1,8 veces, prácticamente invariable respecto al final del pasado año (1,7 veces). Además, el coste medio de la deuda se ha logrado reducir aún más, hasta el 1,7%, un mínimo histórico hasta la fecha para Endesa y que reduce aún más el nivel en que cerró 2019 (1,8%).

En línea con el mantenimiento de su compromiso respecto de sus principales objetivos financieros, Endesa reitera su previsión de reparto del 100% del beneficio ordinario neto anual de 2020 a sus accionistas.