Nuevo frente judicial para Duro Felguera. Alfonso Gordón y Javier García Laza, los directivos del grupo que fueron fulminados hace escasas semanas han decidido pasar al ataque. Lo han hecho con una demanda contra la presidenta de la compañía asturiana, Rosa Aza, por un presunto delito de injurias y/o calumnias

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Así consta en el texto de la demanda al que ha tenido acceso Invertia, y en el que se reclama un “acto de conciliación previo a la interposición de una querella criminal”. El motivo son declaraciones realizadas por la presidenta de la ingeniería en las que aseguraba que Gordón y Laza fueron expulsados del grupo después de que una investigación interna desvelara supuestas actuaciones irregulares encaminadas a alterar el precio de la acción. 

La compañía apuntaba así a García Laza, que era adjunto al consejero delegado, a quien acusa de haber tenido una actuación desleal para la compañía. Ambos directivos utilizan varios textos informativos para sustentar la demanda contra Aza. 

Investigación interna

El frente judicial se abre después de que los dos directivos fueran despedidos por Duro Felguera de sus responsabilidades. García Laza era el adjunto al consejero delegado, mientras que Alfonso Gordón era el responsable de recursos humanos. Ambos se mostraron críticos en una carta contra el CEO, José María Orihuela, que enviaron al consejo de administración de la compañía. 

Concretamente Laza y Gordón denunciaban que se hubiera realizado una investigación interna y que se hubiera requisado el ordenador a los principales directivos, así como su teléfono móvil. Un informe forensic que no es la primera vez que hace el grupo,  y que se encargó a Deloitte y al que también se sometió la presidenta del grupo Rosa Aza.  

En su defensa

Tras esta actuación y el despido de ambos directivos el Comité de Empresa salió también en defensa de ambos trabajadores. En su misiva señalaban que "desde hace tiempo este Comité viene observando que la actitud, aptitud y capacidad del CEO perjudica seriamente la compañía que tiene la obligación de proteger". 

Alertaban también  de la pérdida de confianza en Orihuela por parte de trabajadores, clientes, proveedores, bancos y hasta de sus propios directivos. Por ello, "apelan" al Consejo de Administración para que adopte las medidas necesarias para garantizar el futuro de Duro Felguera. 

En esa carta remitida al Consejo de Administración se llegaba a solicitar la dimisión de José María Orihuela, algo que no sólo no se ha producido ni parece que vaya a ocurrir. Tal y como ha podido saber Invertia el máximo órgano rector de Duro Felguera respalda la actuación de su consejero delegado en las últimas semanas. 

Todo esto ocurre en un momento muy delicado para Duro Felguera. La ingeniería asturiana está inmersa en la negociación de un rescate por parte del ICO y ha solicitado ayuda al Principado de Asturias. Un procedimiento del que todavía no hay noticias de su evolución, pero que podría resultar vital para la compañía.