La cadena del suministro eléctrico va a cambiar en los próximos años. Ya no van a ser las grandes centrales eléctricas las que generen la energía que llegue a nuestras casas, al menos no solo serán ellas. Y tampoco se va a hacer de la misma manera. La tecnología ha llegado para quedarse y cambiará mucho el panorama. 

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Esa es una de las conclusiones a las que llega el informe “Visión de las Redes Eléctricas hacia 2050” presentado por la Plataforma Tecnológica de Redes Eléctricas (FutuRed). 

La presentación ha tenido lugar de forma virtual a través de un webinar inaugurado por la Secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen.

Durante su intervención, ha remarcado que "la recuperación de la actividad económica y la descarbonización de la economía están totalmente acompasadas con la transición energética y las grandes oportunidades que van a surgir en materia de energías renovables, electrificación, eficiencia energética, digitalización y redes".

En su opinión, son nuevos modelos de negocio que van a crear empleos sólidos y de futuro, competitividad industrial y una cadena de valor muy reforzada en el territorio”.

El informe habla sobre los retos a los que se enfrenta este sector, clave para poder desarrollar con éxito la transición energética.

"Sensorización, sistemas de telecomunicaciones, tecnologías de analítica de datos, plataformas digitales de gestión y comunicación, transacciones digitales o ciberseguridad en las redes eléctricas serán las tecnologías clave en un horizonte 2050", ha explicado Anabel Soria, directora de operaciones de ITE.

Mercados de flexibilidad

Y todo esto bajo el paraguas del mercado de flexibilidad. "Lo que es clave es la normalización, tener estructuras para que cualquier consumidor activo se pueda conectar y gestionar de manera sencilla", ha señalado por su parte Jaime MoretónEnergy & Utilities Manager en Everis.

"Ya no va a haber demanda pura, será híbrida con la incorporación del vehículo eléctrico, las baterías o la generación distribuida entre otras". 

Por eso, ha destacado que "el marco regulatorio es fundamental, son actividades reguladas y se necesita que desde la Administración se fomente la digitalización y la innovación".

De hecho, es uno de los aspectos que se aborda en el nuevo RDLey 23/2020, "con los espacios de prueba de situaciones reales", conocido como SandBox, "que permitirá la incorporación de nuevos modelos de negocio".

"Y aún más, la tecnología ya está preparada para dar incorporar a esos negocios", ha añadido Francisco BarcelóEnergy Division VP de Schneider Electric Iberia. "INS Computing permite la gestión en tiempo real, y por tanto es capaz de reconfigurarlo las redes mientras se incorporan esos nuevos elementos".

Pero también, "la tecnología de analítica de datos permite obtener todo el beneficio del software y de la Inteligencia Artificial para modernizar todo el sistema eléctrico en muy poco tiempo". 

El sistema tiene que ser flexible. "Tenemos que ser capaces de desarrollar más capacidades, porque eso nos va a permitir seguir mejorando las redes sabiendo donde invertir mejor y donde instalar una planta renovable con la mejor capacidad de integrar en la red".

Barceló también ha destacado la importancia de aumentar las interconexiones internacionales, sobre todo, la integración con el resto de países europeos. 

En definitiva, durante los próximos años es crítico digitalizar la operación y los servicios de la red eléctrica, con el desarrollo de tecnologías como la integración en el sistema eléctrico de tecnologías de comunicación de última generación como las LPWAN o el 5G, la incorporación de nuevos materiales como superconductores y sistemas robóticos o las tecnologías de almacenamiento, (baterías de los vehículos, almacenamiento distribuido, conexión entre sistemas, como por ejemplo el del gas -Power2gas-. 

Y por último, la electrónica de potencia es un elemento cada vez más presente y necesario para maximizar la integración de renovables (fotovoltaica) y vehículos eléctricos.

Mercados locales de energía

Los municipios, las organizaciones sociales y otras instituciones locales se están organizando para poder generar su propia energía y poder vender sus excedentes al sistema. "Tenemos que ver qué impacto puede tener esos mercados de flexibilidad con su incorporación al sistema", ha dicho Miguel Rodrigo, jefe de Marco Regulatorio y Estrategia Corporativa en IDAE, "como la figura del agregador de energía".

"Son los mercados locales de electricidad los que contarán con recursos distribuidos concretos y necesitamos modelos para poder dar forma administrativa a esos proyectos, que además se haga de forma competitiva y con neutralidad tecnológica".

La red eléctrica inteligente dependerá de la gestión activa de la demanda, de las comunidades de energía y de integrar la movilidad, no solo como consumo sino como batería (V2h, V2G).