Repsol ha anunciado este viernes una provisión de 837 millones de euros, que imputará contra los resultados del ejercicio 2019. La decisión se ha tomado tras recibir un laudo arbitral parcial en su contra por el litigio que mantiene abierto contra la estatal china Sinopec por su participación en la británica Tseuk.

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La petrolera española ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya con el mercado cerrado a negociación que, “aunque no se conoce con certeza la cuantía de la posible indemnización, en caso de haberla, dado que el litigio tiene todavía un largo recorrido y numerosas decisiones pendientes”, ha optado “prudentemente” por realizar ya esta provisión.

No obstante, Repsol ha informado también de que se están analizando posibles actuaciones en contra de esta decisión arbitral, que podrían pasar por su impugnación ante los tribunales de Singapur, donde se está dirimiendo la disputa entre las dos petroleras a cuenta de la adquisición de la canadiense Talisman por parte de la española en el año 2015.

La demanda arbitral de Sinopec, junto con su participada Addax, se formalizó en 2016. En ella se reclamaban 5.500 millones de dólares, el importe comprometido en su inversión en la sociedad conjunta Tseuk en una operación celebrada en 2012, tres años antes de la toma de control de Talisman. En este laudo parcial se toma en consideración una de las cinco reclamaciones de responsabilidad que se habían presentado.

Desde Repsol se ha adelantado que el tribunal se pronunciará sobre el resto de cuestiones “a su debido tiempo, mediante ulteriores laudos, aunque actualmente se desconoce el momento en el que estos se emitirán”. En cualquier caso, al considerar que se podrían aplicar nuevos plazos para la formulación de alegaciones y la aportación de pruebas, además de declaraciones e informes, no se espera que se resuelva en su totalidad antes del primer trimestre de 2022, según ha señalado la compañía en su comunicación al supervisor.