El 27 de noviembre se decide el futuro del Plátano de Canarias. ¿Por qué? Porque es cuando Europa decidirá el porvenir de más de 15.000 familias que se dedican a la producción de un producto marca España. Y, además, es la última oportunidad tras las desaprovechadas recientemente por el Gobierno español al que las asociaciones les piden ayuda.

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En juego está negociar, o más bien tirar para atrás, el recorte del 3,9% de los fondos destinados a las RUP (Regiones Ultraperiféricas). Estas regiones son: Islas Canarias (España); Martinica, Guayana Francesa, Guadalupe, Mayotte, Reunión, San Martín (Francia); Azores y Madeira (Portugal).

La decisión queda ahora en manos del Trílogo (Comisión Europea, Parlamento y Consejo) que se reunirá este 27 de noviembre y finalmente tomará una decisión ante una situación agónica para Canarias. 

¿Cómo está la situación a 48 horas de la decisión final? De momento, hay amplia mayoría del Parlamento Europeo para mantener los fondos, mientras que la Comisión Europea parece estar en sintonía también. 

“Ayer se celebró el consejo de comisarios de la Comisión Europeo y se ha tomado la decisión de estar abierta a cubrir con fondos comunitarios ese porcentaje de ayudas. Es una buena noticia”, señala Sergio Cáceres, gerente de Organizaciones de Productores de Plátano de Canarias (Asprocan). 

Y solo falta que el Consejo, representado por la presidencia alemana. “Tenemos que conseguir que el Consejo llegue con decisión firme de apoyo al planteamiento del Parlamento”, asegura. Algo en lo que desde la asociación no están del todo convencidos y esperan que el Gobierno español les apoye. 

268 millones

En total, cada año, Canarias percibe 268 millones de euros de ayudas de Europa para proteger su agricultura, que en algunos municipios de las islas supone más de un 40% del empleo.

El recorte planteado por Bruselas supondría 10 millones de euros menos anualmente para Canarias, que se convertirían en 20 millones de euros al año menos, considerando el incremento de los precios desde 2013. 

Cabe recordar que las RUP representan tan solo un 0,01% del total de los fondos agrícolas comunitarios de la Política Agraria Común (PAC). Cifra irrelevante dentro de los presupuestos europeos, pero necesaria para mantener producciones como la del Plátano de Canarias.

Los productores piden que las RUP se mantengan (a pesar del 20% de déficit que presentan como consecuencia de la inflación desde 2007) y que alcanzarían los 280 millones de euros tomando como referencia una ficha Posei a precios actualizados. 

El oro de Canarias

La industria del plátano en España está 100% centralizada en las Islas Canarias y da empleo (directo e indirecto) a más de 15.000 familias. Al año se producen una media de más de 400.000 toneladas de plátanos que suponen más del 85% de las exportaciones agrícolas del archipiélago, con una contribución económica directa de más de 430 millones de euros. 

“Diariamente se exportan a la Península más de un millón de kilos con los que se compensa la enorme dependencia del exterior (importaciones) de las islas y le permite un 10% de ahorro de costes de importación de productos básicos”, señala el gerente de Asprocan. 

El recorte en estas ayudas podría deprimir aún más la delicada situación económica que atraviesan las islas como consecuencia de la paralización del sector turístico con motivo de la pandemia por la Covid (a pesar de la apertura de corredores). 

El plátano de Canarias supone el 70% de la producción comunitaria y representa una masa salarial bruta superior a los 175 millones de euros. Es la segunda fruta más consumida en nuestro país, con más de 400 millones de kilogramos comercializados cada año.