"Han cambiado mucho las cosas desde la famosa frasecita". Así de satisfecho se muestra el presidente de Mercadona, Juan Roig, cuando se le pregunta por la web de su cadena de supermercados. Se refiere a marzo de 2017 cuando en rueda de prensa reconocía que su proceso de compra online era “una m…”. O por decirlo educadamente, un cuestión mejorable. 

Desde entonces, en efecto, el cambio parece ser radical. Aunque las ventas por el canal online siguen siendo "marginales" respecto al total del grupo (tan sólo representan el 1%), sí que la compañía ha logrado dar un fuerte salto en esta materia. 

Primero fue la puesta en marcha de las llamadas ‘colmenas’, los centros logísticos que sirven para abastecer a las ciudades donde se presta el nuevo servicio online: Valencia (que fue el piloto durante 2017) y Barcelona, que se ejecutó durante el pasado año. 

Madrid, en semanas 

Ahora le toca el turno a Madrid, cuya ‘colmena’ debería abrirse a lo largo del segundo trimestre de este año. De este modo, el nuevo modelo de compra online de Mercadona llegará a la capital en las próximas semanas. 

Sin embargo, el propio Roig reconoce que el modelo ‘colmenas’ no puede hacerse extensivo a todas las ciudades del país. El grupo, por tanto, está pensando ya en lo que están haciendo otras empresas del sector: "la omnicanalidad". Es decir, impulsar que los distintos canales (físico y web) puedan combinarse. 

"El online es imparable", dice el propio Roig, quien explica que en los cuarteles de Mercadona ya se está planteando cómo avanzar en el resto del país. "De momento estamos estudiando que los repartos puedan hacerse desde la propia tienda", explica, aunque insiste en que "donde haya una ‘colmena’ no habrá tienda". 

¿Cómo quedará el modelo final? "No lo sabemos todavía, lo que está claro es que esto cada vez va a más y necesitas ser presencial y no presencial", sentencia. 

Resultados

Toda una declaración de intenciones por parte del presidente de Mercadona, que está dispuesto a dar la batalla por el canal online de forma directa "y sin ninguna fusión otra empresa", sentencia. 

Una hoja de ruta que ha expuesto en la presentación de resultados de Mercadona en la que se hizo público que la cadena facturó el año pasado 25.500 millones de euros, un 5% más que el año anterior. 

Esta cifra supone un récord para la compañía que es fruto del proceso de transformación al que está sometiendo a sus más de 1.600 tiendas repartidas por toda España. El conocido concepto de ‘Tienda 8’, del que ya hay más de ocho establecimientos funcionando. El objetivo es que todos estén reformados antes de que termine el 2023. 

A esto hay que sumarle la expansión en Portugal en donde se han abierto 10 establecimientos y está previsto abrir otros 10 durante el 2020. El objetivo es conseguir abrir 150 tiendas en los próximos años, aunque Roig no quiere poner fechas para lograrlo. 

Con todos estos proyectos encima de la mesa no es de extrañar que Roig quiera más. ¿Cuál es el objetivo de cara al próximo ejercicio? Conseguir una facturación de 26.500 millones, lo que supone aumentar la actual un 4%. 

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