En febrero de 2019, el presidente y consejero delegado del grupo Covirán, Luis Osuna, salía de la compañía en unas circunstancias extrañas y tras 22 años en la empresa. Tan solo un año después los ceses se han multiplicado y la situación interna de la cooperativa granaína se ha enturbiado hasta el punto de estar bajo la sombra de irregularidades contables, situación que pone en peligro los planes estratégicos y sume al grupo en una crisis interna. 

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El último capítulo de la historia de Covirán lo escriben cerca de 300 socios. Los mismos que bajo la plataforma ‘Nos duele Covirán’ han presentado firmas para exigir una Asamblea Extraordinaria que elija una nueva dirección debido a “una mala praxis sistémica aderezada por el amiguismo e intereses serviles”. 

Estos denuncian ciertas “irregularidades contables” y “acciones no legítimas” llevadas a cabo por la directiva a raíz de una información anónima que ha llegado a algunos socios. Informaciones de las que el Consejo se ha negado a ofrecer aclaraciones hasta en cuatro ocasiones, según explica Rubén Navarro, el portavoz de la plataforma a este periódico. 

Desde Covirán lo niegan todo. La compañía asegura que "los dos consejeros no han presentado, ni en las reuniones del Consejo Rector ni en las reuniones de socios, quejas o documentación por la situación contable de la Cooperativa, ni han denunciado irregularidades o supuestos tratos de favor hacia los miembros de la dirección". 

Destituciones en cadena

Estas irregularidades han llevado a que Jesús Muñoz y el propio Rubén Navarro (miembros del Consejo Rector) presentaran su dimisión a finales de enero de este año. Se trata de las últimas salidas de miembros de la cooperativa y engrosan la larga lista de desbandadas internas, donde se incluyen varios CEO y directores generales. En total, más de 20, según fuentes cercanas a la empresa. 

La sangría arranca con Osuna, que fue el primero en salir. Antonio Robles, otro histórico de la casa, asumió su puesto.

Si bien es cierto se trataba de un periodo transitorio. Así que cinco meses después, concretamente en junio, la cúpula le sustituyó con el nombramiento de la cordobesa Patro Contreras como nueva presidenta. Y, de momento, mantiene su puesto. 

Su designación coincidió con la destitución de Rafael Cortés, director general de la sociedad cooperativa desde el mes de febrero de 2019. Duró cuatro meses en el cargo. Fue cesado y su lugar lo ocupó Daniel Gómez Maroto en julio.

Pero este duró menos aún en el puesto: en solo tres meses presentó su dimisión. Así que Covirán creó un comité directivo al frente del cual situó a la presidenta de la cooperativa. Durante este tiempo también han sido cesados los responsables de las áreas de Recursos Humanos, Gestión y Social, entre otros.

Convocatoria de Junta

Estas destituciones en cadena están muy relacionadas con la rebelión de sus socios. Y ahora es la cooperativa la que tiene que mover ficha. El Consejo tiene desde el momento de la entrega de las solicitudes un plazo de 10 días naturales para convocar la Asamblea Extraordinaria para los cerca de 2.400 socios cooperativistas. Pero si este no convoca dicha reunión, será el secretario quien lo haga y el plazo podría extenderse otros dos meses más. Es decir, la fecha de la asamblea podría fijarse a finales de mayo. 

Fuentes cercanas a la empresa aseguran que "la Junta alargará todo lo que pueda la convocatoria". Hecho que también podría interferir en la presentación de resultados del anterior ejercicio, es decir, de 2019. Y no sería la primera vez ya que el pasado año dicha presentación se anuló en Madrid justo antes de la salida de Osuna. Finalmente se celebró a mediados de marzo en Granada. 

En el peor de los casos, si la dirección actual no atiende al derecho de los socios y no convoca la asamblea, estos han manifestado que llevarán el desacato a los estatutos de la cooperativa ante los tribunales ordinarios.  

Por su parte, desde Covirán se están tomando la medidas sociales y legales contra estos socios para que se responsabilicen de sus acciones ante los miembros de la cooperativa y la sociedad en general porque han "dañando gravemente el buen nombre de la misma y sus representantes".

Los números de Covirán

Durante el ejercicio 2018, Covirán registró un crecimiento de su cifra de negocio del 5,6%, así como las ventas brutas bajo enseña, con 1.372 millones de euros. De esta cifra, cerca de 134 millones corresponden a las ventas realizadas en Portugal y 1.238 millones de euros a España.

En cuanto al beneficio antes de impuestos de la cooperativa, la cifra se eleva hasta los 1,42 millones, un 13,6% más que el año anterior.

La empresa con sede en Granada cuenta con 2.467 socios en total (2.244 en España y 223 en Portugal). La cifra de supermercados adheridos al grupo es de 3.034, de ellos, 2.751 están implantados en España y 283 en el país vecino.