Las aguas vuelven a bajar revueltas en el capital de Dia. Y si es que alguna vez se apaciguaron. Las decisiones de gestión impuestas por Fridman en la última junta de accionistas de la cadena de supermercados, que se resolvió en menos de una hora, han resucitado los recelos de los accionistas minoritarios y el apetito de los bajistas.

La asamblea celebrada hace ahora una semana ha supuesto el despliegue efectivo del nuevo poder de Fridman. Con un 69,76% del capital social de Dia en su poder y todos los asientos del consejo menos uno ocupados por sus hombres de confianza, el encuentro se despachó en menos de tres cuartos de hora. Los accionistas habían sido convocados a las 9 de la mañana y solo 43 minutos después ya estaba colgado el documento de conclusiones en la web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Ni siquiera hubo discurso del nuevo consejero delegado Karl-Heinz Holland, a pesar de que el orden del día incluía puntos de gran transcendencia para el futuro más inmediato del grupo de supermercados. Entre otros, la revisión de la retribución de los propios consejeros y ajustes decisivos en la estructura financiera y societaria del grupo necesarios para su refinanciación de deudas. Unas cuestiones que han vuelto a levantar fricciones entre los accionistas más modestos y el ahora todopoderoso Fridman.

Uno de los inversores que ha alzado la voz frente a los modos y decisiones de la junta ha sido el portugués Luís Amaral, que aún controla un 2% del capital de Dia a través de la sociedad Western Gate. En un reciente comunicado ha mostrado su oposición a muchas de las decisiones de una asamblea a la que el magnate ruso llegaba con el triunfo asegurado gracias a su peso inversor. El luso ha mostrado especialmente su discrepancia con la reducción del número de miembros del consejo desde diez hasta ocho.

Amaral considera que este tijeretazo sumado al hecho de que siete han sido designación directa de LetterOne, el fondo de inversión de Fridman, se “compromete a la compañía en términos de gobierno corporativo”, ya que “los accionistas minoritarios han sido apartados del proceso de tomada de decisiones”. Es por ello que reclama que los pequeños accionistas puedan designar, al menos, “dos consejeros para garantizar que sus intereses en la empresa estén representados”.

"Los accionistas minoritarios de Dia han sido apartados del proceso de tomada de decisiones en la nueva configuración del consejo de administración del grupo"

Si bien Western Gate ha declinado explicar a INVERTIA cómo piensa hacer llegar estas exigencias a la actual cúpula de Dia o cualquier otra cuestión “relativa al posicionamiento y estrategia como accionistas minoritarios”, la mecha está prendida. Sin embargo, el abultado peso de Fridman y la baja participación de pequeños inversores en la asamblea del pasado 30 de agosto resultaron en una bajísima oposición sobre el cuórum registrado.

El punto que más oposición registró fue el de la política de retribuciones, que incluía una subida del 400% para el consejero delegado, hasta los tres millones de euros anuales. Un 3,35% votó en contra de tal salario para Karl-Heinz Holland, según recoge la documentación elaborada por Dia. Sin embargo, su ratificación en el cargo fue el que más consensó generó entre los accionistas, con solo un 0,037% del capital presente y representado en contra.

Por su parte, la Asociación de Accionistas Defensores de Dia (AADD) se mantiene al margen de momento. Su presidente, Rafael del Castilllo, señala que desde la polémica toma de control de Dia por parte de Fridman “están en retirada” y a la espera de posibles iniciativas judiciales. En este sentido, vigilan muy de cerca el procedimiento abierto contra el inversor ruso por su implicación en el hundimiento financiero de Zed, un caso en el que ha sido señalado como investigado a petición de la Fiscalía.

VUELVEN LOS BAJISTAS

Con este clima de tensiones y a la espera de que los hitos pendientes para la definitiva refinanciación de deudas se vayan cumpliendo, no es de extrañar que los inversores bajistas hayan comenzado el camino de regreso hacia la compañía. Es así que el mismo día de celebración de la junta, el ‘hedge fund’ Sand Grove Capital tomó un 0,55% del capital de Dia en posiciones cortas.

Desde entonces, el fondo especulativo ha seguido engordando su apuesta contra el grupo de supermercados. Ya tiene un 0,6% del capital tomado en posiciones cortas, lo que a razón de su actual precio de mercado supone una apuesta por más episodios bajistas para su gráfica equivalente a 1,8 millones de euros. A esta posición se suma además la de Whitebox Advisors, que desde el 4 de julio mantiene otro 0,6% tomado en corto.

Al 'hedge fund' que predijo la crisis de las hipotecas 'subprime' se le ha sumado un fondo más en las apuestas a corto contra la cadena de supermercados

A estos dos fondos no les faltan argumentos, a juicio de los analistas. De los que siguen vigilando la evolución de Dia, mejor dicho, pues hace un año eran 25 las casas de inversión que otorgaban consejo para el valor y ahora son solo ocho. De estos últimos, cuatro recomiendan vender acciones del grupo y los otros cuatro, mantenerlas. Ni uno solo se decanta por las compras a la espera de los próximos movimientos de Fridman y la banca acreedora. La próxima puesta en escena, antes de final de año, cuando tendrá que aprobarse la ampliación de capital que complete la reestructuración financiera de la compañía.

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