Duro Felguera ha confirmado este miércoles que ha solicitado un incremento adicional de veinte millones de euros a la SEPI, "como consecuencia de la prolongación de la pandemia y de sus perjudiciales efectos económicos". Esto supone aumentar hasta 120 millones de euros el rescate solicitado al órgano público en el mes de agosto.

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Según ha comunicado a la CNMV, el dinero solicitado se divide ahora en la suscripción por el Fondo de una ampliación de capital por importe de treinta millones de euros, un préstamo participativo por importe de setenta millones de euros y un préstamo ordinario por importe de veinte millones de euros, la principal novedad de la nueva solicitud.

Del mismo modo, la compañía ha confirmado que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ha admitido a trámite la nueva solicitud y que les han transmitido que se encuentran en periodo de análisis, "previéndose la presentación al Consejo Gestor de una propuesta de resolución antes de finales de enero de 2021".

"Teniendo dicha comunicación expresamente carácter informativo, sin que suponga compromiso de otorgar a la solicitante apoyo público temporal alguno con cargo al Fondo", indica la comunicación.

Esta nueva solicitud refleja los problemas económicos crecientes de la compañía que lleva cuatro meses esperando respuesta del rescate. En cualquier caso, esta situación así como la respuesta de la SEPI vuelve a dejar en el aire la concesión de estas ayudas, que en el sector no se dan por seguras.

Solicitud de agosto

Duro Felguera presentó en agosto su solicitud formal de apoyo público a cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. Según ha comunicado a la CNMV el montante solicitado asciende a los 100 millones de euros y se dividirá en un préstamo participativo de 70 millones y una ampliación de capital suscrita por SEPI por importe de 30 millones de euros.

Según explicó la compañía, este apoyo público temporal se enmarca dentro del proceso de reestructuración financiera global de la compañía, que comprende, además, la refinanciación de la deuda sindicada vigente, el otorgamiento de una nueva línea de liquidez con garantía ICO y de una línea de avales con cobertura CESCE.

El objetivo final es utilizar este apoyo financiero para poder desarrollar el plan estratégico para el periodo 2020-2025, "focalizado en el fortalecimiento de los negocios tradicionales y en el crecimiento en los mercados de energías renovables y sistemas inteligentes", dice la compañía.

A finales de julio, la compañía anunció su intención de solicitar un rescate al Gobierno, que formalizó a comienzos de esta semana. La compañía toma esta decisión en medio de un difícil entorno en el que, entre otras cosas, se han visto obligada a provisionar 10 millones de euros, para hacer frente a la pandemia, con una fuerte caída del beneficio hasta registrar unas pérdidas de 9 millones.