Ana Botín, presidenta de Santander y de la Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés), considera que la próxima subida de los tipos de interés anticipada este miércoles por el Banco Central Europeo (BCE) es buena noticia dado que el sistema financiero no está hecho para la anómala situación vivida hasta ahora.

"Nuestro sistema no está diseñado para tipos negativos", ha afirmado durante un debate mantenido con Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE; Elke König, presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR), y Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, en la sede del supervisor bancario nacional.

Unas palabras que llegan horas después de que el propio BCE haya anunciado, tras la última reunión de su Consejo de Gobierno sobre política monetaria, que el 1 de julio se interrumpirán las compras de activos y ese mismo mes, en el encuentro del día 21, se acometerá la primera subida de los tipos de interés de la zona euro en once años. Será de 25 puntos básicos.

Revulsivo

Una decisión que va a suponer un revulsivo para la evolución del margen de intereses de la banca, pero que va a meter más presión a unos consumidores que ya están afrontando una inflación desbocada. Con todo, Botín cree que las subidas de tipos no serán un problema importante para la mayoría de los consumidores.

Lo que sí les afectará más, como ya está haciendo, será la elevada inflación. "Dependemos de nuestros clientes. Si nuestros clientes sufren por la inflación, eso nos afectará de una forma u otra", ha dicho.

"[Los bancos] Hemos sido capaces de presentar los números que hemos presentado con tipos negativos", ha puesto en valor, señalando después de que si las familias no sufren de forma "terrible", a los bancos les irá bien.

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