Cambios en la cúpula directiva de BBVA. La entidad ha decidido crear una dirección de Sostenibilidad y ha cambiado de funciones a sus responsables financiero y de Riesgos. Así, Rafael Salinas se convierte en su nuevo director financiero.

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Consecuentemente, Jaime Sáenz de Tejada, director financiero de la entidad desde 2014, se convierte en responsable de Riesgos, cargo que ocupaba hasta ahora Salinas. Según el banco, "el cambio contribuirá a enriquecer ambas áreas gracias a las experiencias complementarias que los dos han acumulado en sus respectivas carreras profesionales".

Previamente a ser director financiero, Sáenz de Tejada fue responsable del área de negocio de España y Portugal, consejero delegado de BBVA Banco Continental en Perú y director de Banca Corporativa y de Inversión en América. Por su parte, Salinas es responsable global de Riesgos de BBVA desde 2015 y lleva más de treinta años en la entidad, en los que ha desempeñado diferentes funciones en las áreas de CIB, de Riesgos y áreas financieras. También fue director financiero del Banco de Crédito Local (BCL) y responsable de gestión de capital de BBVA, entre otras funciones.

Sostenibilidad

Por otra parte, ha creado una nueva dirección de Sostenibilidad y ha puesto al frente a Javier Rodríguez Soler, quien actualmente ocupa el cargo de country manager de la filial de Estados Unidos, de la que el banco se ha deshecho recientemente. "La nueva división nace con la aspiración de convertir a BBVA en el banco de referencia de los clientes en soluciones de sostenibilidad", explica la entidad.

Rodríguez Soler se pondrá al frente de esta nueva área, que formará parte del máximo nivel ejecutivo de la organización y reportará al consejero delegado, Onur Genç. No obstante, "teniendo en cuenta el elevado carácter estratégico y transformador del área", también reportará al presidente del banco, Carlos Torres.

La sostenibilidad es una de las prioridades de BBVA desde hace tiempo. En los últimos años, la entidad se ha comprometido a canalizar 200.000 millones de euros entre 2018 y 2025 en financiación sostenible; ha decidido dejar de financiar a empresas con actividades relacionadas con el carbón, y ha firmado el compromiso Net Zero 2050, que implica cero emisiones netas de CO2 teniendo en cuenta tanto las emisiones directas del banco (en las que ya es neutro desde 2020) como las indirectas, es decir, las de los clientes a los que financia.