España vive un momento económico complicado y, sobre todo, lleno de incertidumbre, pero siempre hay quien ve oportunidades en los malos momentos. Es el caso de Western Union Business Solutions, que acaba de desembarcar en España con la intención de liderar el negocio de pagos internacional para empresas de todos los tamaños, especialmente las pymes, que son las que peor lo están pasando.

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"Estamos muy contentos de poder lanzar una nueva compañía, especialmente en estos momentos que estamos viviendo de crisis económica y sanitaria. Llevábamos muchos años ya trabajando en llegar al mercado español con la división de empresas", explica Raúl Sánchez, country manager de Western Union Business Solutions y responsable de Ventas de la entidad en España, en una entrevista con Invertia.

Esos planes han podido por fin materializarse este año y Western Union International Bank inscribió hace casi dos meses una sucursal en el registro de entidades del Banco de España con domicilio social en Madrid, como recogió el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Un paso en el que la compañía, centrada en proveer de soluciones y productos de pago internacionales a empresas de todos los tamaños, llevaba años trabajando y con el que ha decidido seguir adelante a pesar de las complejas circunstancias que ha traído la pandemia.

"España va a ser el país que más va a crecer porcentualmente de los cinco más grandes europeos. Por tanto, creo que entramos en el momento adecuado. Ahora es cuando hay que invertir en España", explica Sánchez a este periódico.

Ayudar a las pymes

En su opinión, pese a la complejidad, la compañía puede aportar en España ese "valor diferencial" de ser un banco pero estar especializado en los pagos internacionales. "La banca en general tiene muchísimas soluciones (...) pero nosotros nos dedicamos a los pagos. La solidez de ser un banco también da confianza [a los clientes]", añade.

Como entidad financiera, se encuentra bajo el paraguas regulador del Banco de España. "Somos una entidad regulada y eso da tranquilidad. Tenemos 170 años de historia, algo habremos aprendido en tanto tiempo", señala.

Para Sánchez, esta circunstancia aporta "muchísimo valor" a la pequeña empresa, que "realmente es la que dinamiza la economía". "Están sufriendo ahora muchísimo más, porque cuesta tener el pulmón financiero que te permite aguantar. Y ahí también podemos ayudarles con la línea de financiación", apunta.

Bolsa. Pixabay

Como entidad bancaria, Western Union puede otorgar financiación, pero su especialización son las soluciones de pago, algunas específicas para determinadas industrias o sectores que tienen necesidades de cobros y de pagos muy concretas. Un ejemplo es una cuenta para instituciones educativas que reciben muchos estudiantes internacionales, como las escuelas de negocio, que deben manejarse con distintos tipos de cambio.

También para las pymes, a las que acompañan en su salto internacional para gestionar importaciones y exportaciones. "Cuando tienen que comprar productos de Marruecos, China, Perú... tiene que haber un cambio de divisas y lamentablemente no tienen los recursos suficientes como para cubrirse ante la volatilidad que tiene el mercado", explica el responsable de la compañía.

"Pensamos que aportamos mucho valor en el segmento pequeño y mediano, porque la gran empresa lo tiene cubierto, tiene gente con mucho conocimiento y ellos buscan oportunidades con distintos bancos locales internacionales. Pero para la pyme es más difícil, ellos no tienen esos recursos y es ahí donde entramos nosotros", añade.

Inmediatez

Para las pymes este momento también puede representar una oportunidad, pues "está creciendo el sector servicios a nivel mundial", lo que "genera muchísimo negocio y oportunidades para pequeñas compañías". "Somos un país con gente innovadora, muy valiente, que se lanza a mercados muy lejanos y les aporta una oportunidad, pero tienen que pagar y tienen que cobrar de países remotos. Ahí es donde nosotros pensamos que podemos aportarles", apunta.

Máxime en un momento en el que la pyme va a tener que "lanzarse a una digitalización total" y la inmediatez es cada vez más valiosa. Según explica Sánchez, a la hora de realizar pagos internacionales una pyme puede tener muchas dificultades, dado que "hay muchos intermediarios en el proceso" que ralentizan la operación.

"La inmediatez hoy en día es algo indispensable y los pagos también tienen que serlo (...) Estamos consiguiendo que nos compremos algo y que llegue a nuestra casa prácticamente en dos horas, pues los pagos tienen que ser de esa manera", apunta. En este sentido, la red mundial de la entidad, que opera en 200 países con 30 monedas, permite que "prácticamente en tiempo real el dinero llegue a tu proveedor".