La pandemia y, con ella, la incertidumbre sobre el devenir económico han llevado a las familias a ser más cautas con el gasto, lo que ha hinchado las huchas de una parte de la población, particularmente las de las rentas más altas, hasta niveles nunca antes vistos en España. La tasa de ahorro del país se ha disparado, pero aún está entre las más bajas de la Unión Europea.

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Hace tan solo unos días, el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelaba que la tasa de ahorro de los españoles, que se mide sobre su renta disponible, se situó al cierre de 2020 en el 14,8%, lo que supone el mayor nivel registrado en la serie del INE, que se remonta a 1999.

Detrás de este máximo histórico se encuentra la mezcla de dos factores. El primero, la disminución del 3,3% en la renta disponible de las familias españolas (hasta 739.585 millones) y el segundo, un aumento del dinero que las familias han guardado (108.844 millones, más del doble que en 2019), bien por miedo a lo que pudiera pasar o bien por la imposibilidad de realizar ciertos consumos debido a las restricciones impuestas por la pandemia.

Por debajo de la media

El dato se convierte así en un récord dentro del país, pero si se extrapola a la Unión Europea la conclusión es que España está aún por debajo de la media comunitaria y de la zona euro. Al cierre del tercer trimestre, último dato disponible, España acumulaba una tasa de ahorro del 15,1%, mientras que la media de los Veintisiete era del 16,11% y la de los países del euro, del 17,38%.

Al igual que ocurre en España, el ahorro ha experimentado en el resto de la Unión Europea una evolución al alza similar, pues un año antes el promedio de los países comunitarios no llegaba al 12% y la de la zona euro no alcanzaba el 13%, según Eurostat. Entre los más ahorradores están Países Bajos (24,26%), Alemania (23,28%), Suecia (20,05%) y Austria (18,78%).

Parte de este ahorro es consecuencia del miedo a la incertidumbre económica, pero entre las causas de este fenómeno se encuentra también el hecho de que las familias no han podido hacer mucho gasto en transportes y ocio, las actividades más afectadas por las restricciones de la pandemia.

Este volumen, denominado "ahorro forzoso" por el Banco de España, alcanza en torno a un 2,5% del Producto Interior Bruto (PIB), según sus cálculos. Un ingente importe que podrá liberarse poco a poco si la vacunación avanza a buen ritmo y el consumo empieza a coger ritmo.

El "ahorro del miedo"

En cuanto al resto, la crisis económica y, sobre todo, la incertidumbre sobre la situación macroeconómica e individual de las familias las han llevado a aplazar algunas decisiones de gasto y a guardar dinero de forma precautoria.

Este "ahorro del miedo" fue una conducta común para un 18% de los españoles, según concluía un estudio reciente de Asufin, que revelaba, no obstante, que hasta un 23% de ellos se está viendo obligado a emplear sus ahorros en el día a día para el consumo.

No en vano, como señalaba el mismo informe, casi la mitad de los españoles considera que su situación económica es peor que hace medio año, con especial incidencia entre los autónomos (el 60,7% lo piensa) y los jóvenes (55%). Y, de hecho, lo es, pues en torno a la mitad de los encuestados reconoce que sus ingresos se han reducido. En el caso del 14% de ellos, los ingresos cayeron entre un 10% y un 30%.