El Banco de España considera que las entidades financieras deben hacer aún un esfuerzo "importante" para dotar provisiones que les protejan frente a futuros impagos por el escenario incerto que aún reina en la economía española. La directora general de Supervisión de la institución, Mercedes Olano, da por seguro que este esfuerzo continuará, si bien reconoce que es difícil aún anticipar "cifras concretas".

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"Ahora mismo no somos capaces ni nosotros ni nadie de decir hasta dónde va a llegar la crisis y cómo va a impactar a los bancos", ha reconocido Olano durante la presentación de la Memoria de Supervisión del Banco de España correspondiente a 2020, algo que ha achacado a la "muy elevada" incertidumbre que aún existe y que "se ha incrementado por la evolución de la vacunación".

No obstante, sí ha explicado que, debido a los actuales niveles de morosidad (cerró 2020 en el 4,51%, el mínimo de los últimos doce años), para que se alcancen los umbrales a los que se llegó en la pasada crisis financiera estos niveles deberían triplicarse. En todo caso, los bancos "tendrán que seguir haciendo un esfuerzo de provisiones importante", ha apuntado.

Quitas de deuda

Por otra parte, Olano ha subrayado que el paquete de medidas de salvamento a las pymes que el Gobierno presentó la pasada semana, que incluye una partida de 3.000 millones de euros para afrontar reestructuraciones de deuda (quitas, entre otras medidas), introduce únicamente "medidas de acompañamiento al proceder normal de los bancos".

La puesta en marcha de estos mecanismos aún depende de un código de buenas prácticas que el Consejo de Ministros debe aprobar, para lo que aún no hay fecha prevista, en el que se establecerán los criterios de concesión de estas vías de reestructuración de deuda a las empresas más afectadas por la pandemia.

Los bancos esperan al redactado final de este código para conocer cómo será definitivamente su papel y el impacto que tendrá en sus balances estas reestructuraciones, como contó Invertia. Serán ellos los que decidan qué empresas se beneficiarán de las quitas, aunque una comisión de control supervisará estos trabajos.

En este sentido, desde el Banco de España consideran que el plan lo que hace es permitir que las empresas que tienen créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) tengan la posibilidad de beneficiarse de las vías de reestructuración habituales de los bancos, dado que la normativa anterior era "rígida", por lo que "el impacto que se va a producir en la contabilidad de los bancos va a ser el impacto que se produciría sin que hubiera este acompañamiento".

Más requerimientos

Fruto de la pandemia, la actividad supervisora del Banco de España se ha visto afectada durante 2020. El supervisor se vio obligado en ocasiones a paralizar los plazos o a utilizar en exclusiva medios telemáticos, cuando habitualmente las inspecciones in situ son una herramienta esencial de su trabajo. En 2020 realizó 26 (fueron 45 en 2019).

Un ejemplo es el hecho de que durante la primera fase del estado de alarma la normativa obligó al Banco de España a suspender los plazos de resolución y a paralizar la realización de entrevistas a candidatos.

Esta situación ha llevado a que el supervisor haya enviado menos cartas con requerimientos a las entidades que otros años. Con todo, en 2020 el supervisor envió 99 escritos a las entidades con requerimientos y recomendaciones, frente a los 110 del año anterior. La mayoría tuvo que ver con decisiones de capital (57), con la revisión de los planes de recuperación (33) y con inspecciones in situ (9).

La mayoría se mandó a cooperativas de crédito (56) y a bancos (38), mientras que solamente 5 se enviaron a cajas de ahorro.

A través de estos escritos se hicieron llegar 405 requerimientos a los bancos (frente a 383 de 2019), principalmente relacionados con la solvencia (63), y corresponden a las decisiones de capital, algo que el Banco de España achaca a que a todas las entidades se les solicita anualmente un requerimiento de nivel de capital, con mejoras de los planes de recuperación y de los informes de autoevaluación del capital y de la liquidez.

Con todo, otros 45 requerimientos enviados tuvieron que ver con crédito (a lo que se suman 25 recomendaciones), 23 con gobernanza (más 27 recomendaciones por este tema) y 19 con temas operativos (con otras 19 recomendaciones).

En cuanto a las sanciones, durante 2020 el Banco de España tramitó doce expedientes. De ellos, tres se incoaron y ocho que habían sido iniciados en 2019 se cerraron. El restante corresponde a la reanudación de un expediente contra una caja de ahorros, sus cargos de administración y dirección y los miembros de su comisión de control, que había quedado suspendido durante varios años por prejudicialidad penal.