CaixaBank ha anunciado la emisión de un bono social Covid-19 de 1.000 millones de euros para financiar a pymes y microempresas de las zonas más afectadas por el coronavirus en España. La entidad se suma así a la emisión que BBVA realizaba a finales de mayo, abriendo este mercado al que seguirán muchos otros y que ayuda, además, a ir un paso más allá en las emisiones sostenibles del sector.

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De hecho, este el segundo bono social que emite CaixaBank, aunque el primero destinado al impacto del coronavirus, después de que en 2019 se convirtiese en el primer banco del Ibex 35 en emitir un bono de estas características para apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

El objetivo de esta emisión es mitigar los efectos del Covid-19, es ayudar a las pequeñas empresas de las regiones que se encuentran dentro del percentil 30 en términos de PIB per cápita, es decir, con menos de 19.665 euros, o con tasas de desempleo superiores al 16.69%.

La entidad, presidida por Jordi Gual propone que los fondos captados se destinen a promover el ODS número 8 “Trabajo decente y crecimiento económico”, donde ya ha identificado 1.700 millones de euros elegibles siguiendo los estrictos criterios de elegibilidad definidos por CaixaBank del marco y que tratan de amortiguar los efectos del COVID-19.

El precio del bono se ha fijado en 117 puntos básicos sobre el midswap, tras rebajar la indicación de precio inicial en 33 puntos básicos y el cupón ha quedado establecido en el 0,75%.

El éxito de la emisión se refleja en la demanda, que ha superado los 3.000 millones de euros y en la elevada calidad de misma. De acuerdo con los bancos que han participado en la transacción, un 72% de los bonos han sido adjudicados a inversores reconocidos en el mercado como inversores socialmente responsables, (SRI) y entre estos, el 56% cuenta con el mayor reconocimiento en inversión responsable (“Dark SRI”).