Bankinter ha dado el pistoletazo de salida a la presentación de unos resultados trimestrales completamente atípicos para el sector financiero español en plena pandemia del coronavirus. Y lo hace abriendo la puerta al esperado incremento de las provisiones ante el impacto de la crisis del coronavirus en las cuentas del sector.

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La entidad logró cerrar el primer trimestre del año con un beneficio neto de 130 millones de euros, un 10% menos que la cifra registrada en el primer trimestre de 2019. 

La entidad muestra las cuentas de este trimestre de forma separada los resultados de su actividad bancaria y los de Línea Directa Aseguradora. Por eso, el resultado antes de impuestos de la actividad bancaria se saldó al cierre del trimestre con 140 millones de euros, un 17,2% menos que a marzo de 2019, y un beneficio neto de 101,1 millones, un 17,4% inferior, debido sobre todo a las mayores provisiones realizadas para prevenir un posible deterioro del negocio por la crisis del coronavirus. 

En total, Bankinter ha provisionado 107,3 millones de euros, casi el doble de los 55,1 millones del mismo periodo de 2019.

Así, y sumadas a las cifras de actividad bancaria los 29,1 millones de euros de resultado de Línea Directa, el beneficio neto del Grupo Bankinter alcanzó a 31 de marzo esos 130,3 millones de euros.

Margen de intereses

En un entorno de tipos negativos que se suma a las dificultades derivadas de la crisis sanitaria, y que tuvieron su principal impacto en las últimas semanas de marzo, el margen de intereses de Bankinter sumó 307,8 millones de euros en el periodo, un 14,1% más que a la misma fecha de 2019.

Los ingresos netos por comisiones alcanzaron los 123 millones en el trimestre, un 7,6% más, gracias al negocio de gestión de activos o de valores, entre otros. Las comisiones suponen el 28% del total del margen bruto de la entidad.

Por su parte, el margen de explotación concluye, al 31 de marzo, en 247,3 millones de euros, un 10,3% más que un año atrás, con unos costes operativos que crecen un 5,6% al incluirse los gastos relativos al negocio de EVO que no estaban hace un año.

De hecho, de no tener en cuenta EVO Banco, los gastos del negocio bancario en España se reducen en un 7% y en un 6% los gastos de Bankinter Portugal. Esto conlleva una mejora sustancial de la ratio de eficiencia de la actividad bancaria con amortizaciones, que pasa del 44,4% de hace un año al 43,3% actual, gracias a los mayores ingresos.

Solvencia frente al virus

Una de las cifras más esperadas por el mercado en esta ronda de presentación de cuentas de la banca española es la de la fortaleza de capital con la que las entidades afrontan la crisis del coronavirus.

En el caso de Bankinter, su rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó en un 10,23% a cierre de marzo, 239 puntos básicos por debajo del año anterior, mientras que la ratio de capital de máxima calidad CET1 fully loaded se situó en el 11,47%, 33 puntos básicos por debajo del primer trimestre de 2019, pero 327 por encima del requerimiento de capital establecido para la entidad por el Banco Central Europeo.

En cuanto a la liquidez, el gap comercial (diferencia entre la inversión crediticia y los recursos captados de clientes) se situó en 800 millones de euros, con una ratio de depósitos sobre créditos del 99,5%.

Como viene siendo habitual, Bankinter mantuvo a ralla su morosidad, con una ratio del 2,58%, frente al 2,87% de hace un año, aunque 7 puntos básicos por encima del cierre de 2019. En este sentido, los adjudicados experimentan una sustancial rebaja hasta los 274,3 millones de euros, frente a los 328,6 millones de hace un año. La cobertura de estos adjudicados es del 44,5%.

Consumo e hipotecas

La carteta de clientes de Bankinter se mantiene frente al virus. Por ejemplo, las cuentas nómina cerró el periodo en 10.798 millones de euros, lo que supone un 3,5% más que hace un año.

Igualmente destacable es la nueva producción hipotecaria realizada durante el primer trimestre, que suma 647 millones de euros, un 4% más que en el mismo trimestre de 2019. Un 61% de los préstamos de esta cartera son a tipo fijo. Por lo que se refiere al saldo total hipotecario asciende a 27.000 millones, sin incluir EVO Banco, con un Loan to Value del 56%.

En cuanto a la actividad de financiación al consumo, operada a través de Bankinter Consumer Finance, tanto en España y Portugal, y por Avantcard, la compañía de consumo irlandesa adquirida junto a Evo Banco, alcanzó los 1,7 millones de clientes, un 9% más que hace un año; con una cartera de inversión de 2.900 millones de euros, un 16% por encima del mismo dato a 31 de marzo de 2019.

Los nuevos préstamos en el primer trimestre alcanzaron los 280 millones de euros, un 29% superior al del primer trimestre de 2019, con una ratio de morosidad muy contenida, situada en el 5,6%.

Evo y digitalización

EVO Banco alcanzó los 494.000 clientes (con 56.800 nuevos clientes captados en el primer trimestre), 3.200 millones de euros en depósitos, 232 millones en recursos fuera de balance y 893 millones de euros en hipotecas, de los que 77 millones son nuevas hipotecas suscritas en el primer trimestre.

"Todas las líneas de negocio mencionadas anteriormente se apalancan en la potencia de la actividad digital del banco, que siendo ya muy sólida ha crecido sustancialmente a partir de la situación de confinamiento", indican desde la entidad. Así, desde el 13 de marzo la captación online de clientes se ha incrementado un 21%. Asimismo, el banco ha incrementado en un 70% el número de usuarios de la app del bróker, o en un 8% las ventas digitales hasta alcanzar un 43% sobre el total. 

Asimismo, esa sólida infraestructura digital ha permitido que desde el inicio del estado de alarma una parte importante de la plantilla pudiera trabajar en remoto, con un total de 5.076 empleados haciendo uso del teletrabajo entre los algo más de 6.000 que componen la plantilla del banco.