La trama por el supuesto espionaje en la que está envuelto BBVA ha marcado la presentación de resultados de Bankia. Al fin y al cabo, tanto el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, como su consejero delegado, José Sevilla, han desarrollado parte de su trayectoria profesional en la entidad.  “Ha sido una enorme sorpresa para nosotros, porque ni conocimos ni participamos en nada de lo que se está diciendo, en el supuesto de que así ocurriese”, han explicado los directivos durante la presentación de resultados de la entidad. 

Goirigolzarri ha querido desmarcarse del 'caso Villarejo', por el que BBVA habría contratado en 2003 los servicios del ex comisario para espiar a políticos, periodistas y empresarios durante el intento de 'asalto' de Sacyr a la entidad. Tras recordar que trabajó más de 30 años en BBVA, el directivo confiesa que "tengo un extraordinario cariño a esa casa y lo único que quiero es lo mejor para su equipo”. “Francisco González fue mi jefe y presidente durante más de ocho años”, ha recordado, aunque no ha querido valorar la figura del directivo tras el escándalo. “Nunca hablo ni juzgo a las personas, ni para lo bueno ni para lo malo, y no voy a hacer una excepción”, ha sentenciado.

Aun así, el presidente de Bankia se ha mostrado convencido de que “el equipo de BBVA estará trabajando con la máxima diligencia” y ha descartado tomar acciones legales ante el riesgo reputacional al que se expone, tanto el sector como él mismo. "Nunca he sospechado que alguien me estuviese espiando, ni tampoco ahora”, ha insistido.

En este riesgo reputacional también ha influido, y mucho, el rescate público recibido por la entidad y el retraso en el proceso de privatización. Goirigolzarri ha querido dejar claro que trabajan al margen de las decisiones del FROB, especialmente después de que el organismo, propietario de un 61,4% de la entidad, se haya comprometido a “no participar en la administración ordinaria” de la entidad y no proponer consejeros dominicales. El directivo ha recordado que el retraso en la venta "tiene más que ver con aspectos del mercado", descartando también una posible fusión con otro banco como se ha rumoreado en los últimos meses. 

TIPOS DE INTERÉS Y PRECIOS DE LAS HIPOTECAS

Bankia llegaba a esta presentación de cuentas con muchas dudas sobre el cumplimiento de su Plan Estratégico hasta 2020, ante un difícil entorno de tipos en mínimos que se aleja de las previsiones que la entidad manejaba hace un año para sus cuentas. “Los tipos de interés han evolucionado peor de lo previsto”, reconoce José Sevilla, consejero delegado de Bankia. 

Desde la entidad confían, sin embargo, en cumplir con los objetivos del Plan en el plazo establecido, entre los que destaca un beneficio de 1.300 millones de euros para 2020. La entidad ha fallado, de momento, en sus cálculos de crecimiento de crédito a empresas, aunque sí ha superado los objetivos de sinergias tras la integración con BMN y la reducción de activos no productivos. En este sentido, Goirigolzarri ha querido dejar claro que, pase lo que pase con los tipos de interés, la entidad mantendrá por encima de todo el compromiso de repartir 2.500 millones de euros en dividendos entre los accionistas

Bankia confía para ello en que el BCE pueda iniciar a finales de año la subida de tipos. Y aunque Goirigolzarri defiende que "quedan dos años por delante" para cumplir los objetivos, la situación en la política monetaria resulta especialmente delicada para una entidad cuyas hipotecas están íntimamente ligadas a la evolución del euríbor. En este sentido, el banquero ha recordado que tras el lío por los gastos hipotecariosla entidad no ha modificado su política de precios. Sin embargo, ha dejado abierta la puerta a posibles modificaciones. “Nos tenemos que adaptar a las condiciones del mercado y siempre analizamos la política de precios", asegura. "En su momento tomamos la decisión de no modificar las condiciones y, a partir de ahora, subiremos o bajaremos las condiciones en función de los tipos de interés”, asegura. 

Respecto a la evolución del precio de la vivienda, Goirigolzarri se suma a las voces que descartan una burbuja en el sector, recordando que el número de visados de nuevas viviendas está todavía muy lejos de los máximos alcanzados antes del estallido de la crisis. Lo mismo ocurre con la concesión de hipotecas, con 340.000 préstamos registrados el pasado año frente a los 1,35 millones de máximo. 

PULSO COMERCIAL Y SINERGIAS

“Estoy muy satisfecho con el proceso, ha sido un éxito en tiempo record”, ha explicado el presidente de Bankia sobre la integración con BMN. El directivo ha indicado que frente a los 66 millones de euros que se esperaban de sinergias, se han alcanzado ya 130 millones de euros. 

Goirigolzarri ha detallado cómo ha afectado este proceso al pulso comercial de la entidad. Desde el punto de vista de los clientes, el ritmo de crecimiento cayó notablemente en 2018. “Antes de la integración sumábamos 12.000 clientes todos los meses, para pasar después a unos 6.000”, indica. El banquero asegura que “la situación se ha normalizado por la buena reacción en la antigua red de BMN”, con un incremento de clientes con los ingresos domiciliados en 2018 de 103.000. 

El presidente de Bankia ha destacado el “discreto crecimiento” del 6% en hipotecas el pasado año, por la caída de negocio en la antigua red de BMN. Sin embargo, trimestre a trimestre, la entidad ha ido recuperando el pulso hasta alanzar un ritmo del 10% en el cuarto trimestre de 2018. “En nuevas formalizaciones hemos crecido hasta una cuota del 8,12% y el objetivo para 2019 es rozar el 10%”.

GANA UN 39% MÁS

Bankia obtuvo un beneficio neto de 703 millones de euros en 2018, el 39% más que un año antes. La entidad realiza este cálculo sobre los 505 millones de euros que ganó en 2017 tras los ajustes de la fusión con BMN, que ascendieron a 312 millones de euros. Sin esos extraordinarios, la entidad hubiese ganado 816 millones de euros en 2017

La entidad ha explicado que ha realizado una dotación extraordinaria de 85 millones de euros por la venta de una cartera de activos improductivos a Lone Star, una provisión sin la que el beneficio habría alcanzado los 788 millones de euros en 2018. Igualmente, tras esta dotación, el cuarto trimestre del año arroja unas pérdidas de 40 millones de euros.

En total, Bankia ha logrado reducir de 13.700 millones a 10.900 millones de euros el saldo de NPAs en 2018. Desde 2017, la entidad ha reducido estos activos en 6.000 millones de euros, frente a los 9.000 millones de euros previstos en el plan estratégico hasta 2020. 

El margen de intereses del año alcanzó los 2.049 millones de euros, registrando un crecimiento anual del 4,1%. De haberse incluido la totalidad de los resultados de BMN en 2017, el margen de intereses del grupo habría descendido un 9,6% interanual en perímetro homogéneo, impactado por el menor rendimiento de la renta fija tras las ventas y la rotación de carteras realizadas en 2017 y 2018, los vencimientos naturales del stock crediticio y las repreciaciones todavía negativas de parte de la cartera hipotecaria en el primer semestre del año. 

Goirigolzarri reconoce que “2019 va a ser un año complejo para el sector bancario”, pero se muestra optimista con el futuro de Bankia. “Ya hemos terminado el proceso de fusión, hemos demostrado nuestra capacidad de reacción en términos de pulso comercial, con un enero que está siendo muy expansivo y la reorganización anunciada la pasada semana va a ser un extraordinario revulsivo para esta casa en el corto, en el medio y en el largo plazo”, asegura el presidente de la entidad. En este último punto, Goirigolzarri ha reconocido que "no estamos satisfechos" con los índices de igualdad en los puestos directivos, recordando que "las mujeres que se han incorporado lo han hecho por estrictos motivos meritocráticos". 

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