‘No pagues nada por tu cuenta’. ‘Tú tienes el control’. ‘Cambia las reglas’. Son las frases que estos días inundan los andenes y las marquesinas de las estaciones de metro y autobús más transitadas en Madrid. Frases que forman parte de una nueva campaña de publicidad puesta en marcha por N26, que opera con una licencia bancaria alemana con pasaporte europeo.

El suyo es solo un paso más de los llamados neobancos challenger banks por convertirse en una alternativa a la banca tradicional. Los primeros son entidades que suelen nacer bajo el paraguas de un banco tradicional. Algunos no cuentan con licencia bancaria como tal, sino con una ficha de dinero electrónico que les permite realizar ciertas operaciones, otorgada también por el Banco de España. Otros pueden ‘alquilársela’ a un tercero. Por su parte, los challenger banks son fintech puras que nacen desde cero a partir de rondas de financiación y que permiten asegurar el dinero con el Fondo de Garantía de Depósitos al que esté adherida la entidad. 

A pesar de las diferencias, todas estas entidades tienen un objetivo en común: captar a un público joven desencantado con el fondo y la forma de la banca tradicionalSu lenguaje desenfadado y las plataformas tecnológicas que emplean en su operativa, además de un uso intensivo de las redes sociales, ya dejan entrever su capacidad para atraer a las nuevas generaciones de clientes bancarios. 

POTENCIAL DE CRECIMIENTO

Todavía no son una amenaza real para la banca tradicional. Pero su crecimiento es imparable, a pesar de las dudas sobre la seguridad al no contar, la mayoría de ellas, con un IBAN español. Algo que implica que un ciudadano nacional, por ejemplo, pueda abrirse una cuenta en otro país europeo sin residir en él, y gestionarla a través del móvil. 

N26 es solo un ejemplo, con más de 700 empleados en sus oficinas de Nueva York, Berlín y Barcelona y más de 2,3 millones de clientes. En España, superó los 100.000 el pasado mes de septiembre. Pero no es la única. Nombres como BNext, Revolut o Ferratum también empiezan a sonar con fuerza en la industria, con cuentas de ahorro gratuitas o servicios como las transferencias y la retirada de efectivo gratis en todo el mundo. 

"Andbank lanzó MyInvestor como un asesor online de inversiones y ahora opera como un banco online con una de las hipotecas más atractivas del mercado"

Bnext emplea una licencia bancaria de terceros para operar en España. La compañía es firme en su declaración de intenciones: “Somos todo lo contrario a un banco”, aseguran. Otra de las firmas más conocidas en el mercado español es MyInvestor. En un principio, Andbank lanzó esta “herramienta” como un asesor virtual para inversiones. Pero ahora ya opera como una entidad financiera on line, con IBAN español y licencia bancaria de pleno derecho que, entre otras cosas, le ha permitido lanzar una de las hipotecas más atractivas del momento, al hacerse cargo de todos los gastos hipotecarios. 

Atom Bank es otro de los challenger banks más conocidos después de que BBVA adquiriese una participación del 29,5% en la compañía junto a otros inversores. La ‘pega’ es que sus servicios están reservados para residentes en Reino Unido. El neobanco inglés Revolut también acaba de lograr la licencia bancaria europeacon un crecimiento de entre 6.000 y 8.000 usuarios nuevos al día, según datos de la compañía. 

Y estos son solo algunos ejemplos de entidades que ahora se limitan a ofrecer cuentas, transferencias y algún que otro producto financiero. Pero vendrán más y ampliarán su propuesta para cubrir una demanda creciente con un 46% de la población adulta en España utilizando ya los servicios de la banca online, según datos de Eurostat.

¿ESTÁN LOS CLIENTES PREPARADOS?

Es cierto que, según recientes estudios, los clientes bancarios limitan el uso de los medios online a la búsqueda de informacióndejando para la sucursal el paso final de la contratación. Pero cuidado, porque el lema de ‘cero comisiones’ tiene éxito en determinados productos como cuentas y préstamos. 

Según explican desde el IEB en un reciente informe sobre el sector, el potencial en España es enorme frente al desarrollo de los neobancos en otros países como Reino Unido, “donde hay multitud de Fintech llamando a la puerta del regulador para obtener la licencia bancaria”. 

De momento, estos movimientos no preocupan en exceso a los gigantes bancarios, que cuentan en su poder con el bien más preciado para la industria: los datos de sus clientes. Sin embargo, saben que las tecnológicas pueden arañar cuota de mercado a golpe de rapidez y estructuras más eficientes. Por eso, han comenzado a invertir en este tipo de compañías o a desarrollar sus propias iniciativas, como Santander con Openbank o CaixaBank co ImaginBank, cuyo eslogan deja muy clara su intención de competir por las nuevas generaciones de clientes: “Sin comisiones, sin condiciones”

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