La salida de Lionel Messi del FC Barcelona ha generado un verdadero terremoto en el mundo del fútbol. Después de dos décadas en la Ciudad Condal, el futbolista argentino abandona el club por una mala planificación económica que no solo afectará a las arcas del equipo presidido por Joan Laporta, sino que además asesta un duro golpe financiero a las cuentas de toda LaLiga.

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La misma semana que la competición española parecía asegurarse su futuro económico tras firmar un acuerdo de 2.700 millones de euros con el fondo CVC, se ha producido la salida de su jugador franquicia, probablemente a Francia o a Inglaterra, afectando duramente a la delicada situación de la competición española.

Venta de camisetas, ingresos por taquilla, derechos de márketing, patrocinios y, en especial, derechos de televisión en España y el extranjero podrían verse seriamente comprometidos con la salida del jugador argentino, el principal reclamo de LaLiga en todo el mundo tras la salida de otros iconos como Neymar, Cristiano Ronaldo o más recientemente Sergio Ramos. 

La salida de Messi llega en el peor momento a una Liga ya muy depreciada a causa de la pandemia y a la marcha de otros cracks de impacto mundial. En todo el mundo, la crisis mundial ha reducido en una media del 15% al 20% la venta de derechos audiovisuales de las grandes competiciones además de recortar cerca de un 30% los ingresos totales de cada una de ellas.

Sin público en los estadios, LaLiga redujo sus ingresos un 29,7% en la temporada 2020-2021 hasta los 3.545 millones de euros, para cerrar el curso con unas pérdidas netas de 733 millones. Según estimaciones de PWC, sin los efectos de la Covid la cifra habría ascendido a 5.266 millones de euros.

Derechos del fútbol

Un año antes, los ingresos totales de LaLiga Santander y LaLiga SmartBank sumaron una cifra récord de 5.045 millones de euros, lo que supuso un 3,6% más con respecto al ejercicio anterior, y unos beneficios netos de 77 millones de euros, según el Informe Económico-Financiero de la temporada 2019-2020. 

No obstante, la crisis provocada por la pandemia vació los estadios y afectó a la recaudación de la taquilla y a otras fuentes de ingresos, algo que podría repetirse en la temporada 2021-2022. Para empezar, los clubes solo podrán tener un aforo del 40% en los estadios, un porcentaje que podría reducirse en función de la evolución de la pandemia.

Lo único claro es que la incertidumbre volverá a ser la tónica de la temporada, con el agravante de que ahora se deberán afrontar estos problemas sin la figura planetaria de Lionel Messi.

La primera prueba de fuego que deberá enfrentar LaLiga será la puja de los derechos audiovisuales a partir de la temporada 2022-2023. Este contrato que regirá durante tres cursos tiene como objetivo acercarse a los 3.500 millones de euros que Telefónica y Mediapro pagaron en la anterior puja.

Sin embargo, todo parece indicar que las operadoras ofertarán a la baja y más ahora que LaLiga ha perdido a su principal reclamo. La intención de Telefónica era ofertar un 15% menos de los 2.950 millones pagados hace tres años pero ahora, sin el argentino, esa cifra podría reducirse aún más.

Ingresos por patrocinios

La baza de LaLiga era trocear los derechos y preparar un paquete más reducido y solo con los partidos más atractivos, en vista de que alguna plataforma como Amazon los compre en un precio lo suficientemente alto para poder compensar lo que dejarán de ingresar por los operadores nacionales.

Sin embargo, aquí nuevamente nos encontramos con MessiAmazon es consciente de que el gran valor de LaLiga está en sus estrellas y sin el argentino el precio debería reducirse considerablemente.

Y es que los derechos de televisión son los grandes responsables de que los ingresos de LaLiga se hayan disparado en los últimos cinco años. En la 2014-2015 apenas rozaban los mil millones y en la 2019-2020 superaron los 1.770. Es decir, el 35% de la facturación total entró por televisión.

Pero el mercado nacional de los derechos audiovisuales no será el único afectado. El mercado internacional podría derrumbarse también ya que estos derechos se compran en base al espectáculo ofrecido y sin Messi muchos fans de otros países dejarán de seguir el campeonato español. En este caso, están en juego entre 500 y 800 millones de euros.

También están en riesgo los ingresos de márketing y los contratos publicitarios. Sin Messi es indudable que LaLiga es menos atractiva para los patrocinadores. Solo en el caso del FC Barcelona tiene contratos con Rakuten (55 millones de euros anuales) y Beko (19 millones de euros anuales).

Valor del club

Para toda LaLiga esta partida es de 987,1 millones de euros, el doble de lo que tenía hace cinco años, impulsada básicamente por el éxito internacional de Real Madrid y Barcelona, el lustro dorado de Cristiano Ronaldo y Messi.

También se perderían ingresos directos, como la venta de camisetas, e ingresos indirectos, como la posible pérdida de proyección del club a causa de la marcha de su principal estrella. La marca futbolística más valorada del mundo es el Manchester United con 1,7 billones de euros y el Real Madrid empata con el Barcelona en la segunda posición con 1,4 billones. Sin Messi, es probable que el club catalán pierda posiciones en este ránking.