La fusión entre el grupo francés PSA y el italonorteamericano Fiat Chrysler Automobiles (FCA) sigue quemando etapas. La última, de los reguladores europeos. Según ha informado Reuters citando a fuentes cercanas a la operación, la Comisión Europea (CE) dará luz verde a la creación del cuarto mayor grupo automovilístico del mundo, valorado en 38.000 millones de dólares (algo más de 32.000 millones de euros).

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Este paso podría resultar clave en la operación puesto que la CE abrió una investigación en junio al considerar que podría violar las leyes de competencia en catorce países de la Unión Europea (Bélgica, Croacia, República Checa, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y España) y Reino Unido. Sobre todo, en el ámbito de las furgonetas, donde ambos grupos fabrican estos vehículos a través de una empresa conjunta participada al 50% llamada Sevel.

El visto bueno de la Comisión Europea facilitaría la creación de Stellantis, el nombre del nuevo gigante automovilístico que nacerá de la fusión entre FCA y PSA. Por número de ventas, solo estaría por detrás de Volkswagen, Toyota y la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi.

Revisión del acuerdo

PSA y FCA anunciaron a mediados de septiembre una revisión de los términos del acuerdo anunciado el año pasado para crear un nuevo grupo automovilístico, una operación que se prevé cerrar a finales del primer trimestre de 2021.

En un comunicado conjunto, ambas firmas justificaron esta decisión en la necesidad de adaptarse al impacto sobre la liquidez que la pandemia de la Covid-19 tendrá en la industria automovilística, a la vez que se preserva el valor económico y el equilibrio fundamental del acuerdo.

En concreto, Fiat Chrysler distribuirá un dividendo extraordinario entre sus accionistas de 2.900 euros, frente a los 5.500 contemplados en el acuerdo original, mientras que la participación del 46% de PSA en Faurecia se repartirá entre todos los accionistas del nuevo grupo una vez aprobado por el Consejo de Administración de Stellantis.

Entre las modificaciones también figura la distribución potencial de 500 millones de euros entre los accionistas de ambos grupos o de 1.000 millones a los del grupo resultante tras el cierre de la operación.