El nuevo curso escolar está cada vez más cerca, pero la incertidumbre en el sector educativo no se reduce. Un panorama especialmente difícil en el caso de las escuelas infantiles. El miedo de los padres a un posible contagio y la falta de ayudas al sector por parte de las Administraciones generan un ambiente de inestabilidad a las puertas de septiembre.

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Estos negocios han recuperado su actividad en julio, que de manera habitual es un mes con una mayor afluencia. Se acercan al nuevo curso teniendo que hacer frente a los meses que han permanecido cerrados y, previsiblemente, con un menor volumen de matrículas.

La primera etapa educativa, que comprende de 0 a 6 años, no es obligatoria en España. Por tanto, el sistema solo asegura el acceso universal y gratuito a partir de la educación primaria.  

Un sector sin ayudas

"Se trata de empresas fundamentalmente pequeñas, cuyas titulares son mujeres y con un alto porcentaje de mujeres contratadas", explica Juan Martín, portavoz de la Asociación de Centros de educación infantil de Madrid (ACEIM).

La falta de ayudas arrastra a muchas escuelas infantiles a mantener sus ERTE o a solicitar créditos ICO para mantenerse. A pesar de lo cual, algunas ya han comunicado que no podrán abrir el próximo curso. "Cuando hay incertidumbre necesitas que alguien esté encima y te dé apoyo", apunta Martín.

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha defendido que en septiembre se inicie el curso con normalidad. J. Hellín Europa Press

"Aquí la aportación la hacen los padres. La Comunidad de Madrid ha sacado una convocatoria para ayudas, pero no permite paliar todo lo que se espera ni asumir la situación de los costes laborales", afirma Martín. Desde la ACEIM critican que las ayudas no se destinen propiamente a estos centros, sino a los padres, en forma de bonos o cheques. 

En este sentido, la Asociación de Escuelas Infantiles Unidas de Andalucía demandan que desde el Gobierno se tomen medidas. "No hay ayudas para centros educativos como el nuestro, que están dentro de la educación reglada", afirma su presidenta, Maribel Uncala. 

En Andalucía, a diferencia de otras regiones, el 80% de las guarderías están adheridas a la Junta. Sin embargo, la repercusión económica de la Covid-19 también ha puesto en peligro la supervivencia de sus centros, ya que las ayudas prestadas tienen como requisito no recurrir al ERTE y mantener el empleo, por lo que no son suficientes. 

La presidencia de la asociación señala que la situación actual no es sostenible: "Las directoras hemos tenido que salir al frente con créditos ICO. Hemos tenido que sacarlo adelante con nuestro bolsillo. Esto es solo durante un periodo; si se prolonga, no es asumible".

Problema con matriculaciones

Si el número de escuelas infantiles empieza a reducirse porque se ven obligadas a cerrar, se produciría otro problema añadido: las Administraciones públicas no podrían asumir todo el nivel de escolarización. Por ello piden aprovechar la red de centros existentes para establecer una colaboración público-privada.

Detectan que el origen del problema se encuentra en el ámbito legislativo, ya que la Ley Orgánica de Educación vigente no contempla la colaboración de la Administración con las escuelas privadas a nivel nacional: "Hace falta la reforma del artículo 15.4 para permitir a todas las comunidades autónomas crear convenios de colaboración y poder ofrecer plazas a precios públicos", subraya Uncala. 

Las escuelas infantiles han retomado su actividad a partir de julio cumpliendo con los protocolos de seguridad establecidos. Marta Fernández Europa Press

Mientras tanto, las escuelas infantiles retoman su actividad cumpliendo con los protocolos de sanidad establecidos. Aunque es imposible reducir a cero el riesgo de contagio, Martín destaca la preparación de los centros educativos. "Las escuelas están habituadas a trabajar con niños de estas edades y de poner los medios necesarios. Hay una serie de pautas para que intentar crear 'aulas burbuja' para que lo que pase en una no interfiera en otra", señala.

Sin embargo, no todos los padres se atreven a dar el paso y no confían en llevar a sus hijos de vuelta a los centros. Esto provoca que las escuelas infantiles prevean un descenso del alumnado de cara a septiembre. A pesar de lo cual, Uncala asegura que "las familias también saben de la importancia de que los niños continúen con su formación y su intención es que sigan acudiendo a la escuela infantil".