A.C. M.E. F.C.

Acertar con las recetas económicas va a ser tan importante como hacerlo con las médicas en la crisis del coronavirus. La economía mundial está viviendo un shock que, en algunas cuestiones, ya recuerda a la crisis financiera de 2008. Sólo hay que ver los desplomes de Wall Street o el Ibex en las últimas sesiones para entender la talla del reto económico al que se enfrentan.

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Todo parece indicar que 2020 será un año perdido para los mercados y la economía. Las medidas que se tomen durante los próximos días definirán la profundidad del impacto que sufrirán las empresas y la sociedad en su conjunto.

Ante este contexto la figura de los economistas emerge como clave a la hora de acertar con las medidas que amortigüen el golpe y permitan, una vez superada la crisis sanitaria, encarar una recuperación rápida y sólida. Pese a que que los manuales teóricos de partida son distintos existe un importante consenso en los pilares que tienen que sustentar la estrategia a desarrollar.

La bajada de impuestos y la apertura de líneas de liquidez para las empresas son las medidas en las que los especialistas coinciden. El objetivo es evitar que haya un shock de capital circulante y de demanda. Evitar que las empresas se ahoguen o lleguen a situaciones de quiebra es clave para que puedan contener el golpe sin que la situación actual se traduzca en pérdida de empleo.

Ayudar a las empresas a que aguanten sin destruir empleo permitirá que la demanda se mantenga. Aunque la caída de consumo va a ser inevitable, es clave que resista en unos niveles que permitan que el dinero siga moviéndose. Un cortafuegos importante para que el sistema no colapse.

Invertia ha contactado con una serie de especialistas para conocer sus recetas ante la actual situación.

Bajadas de bases mínimas de cotización

Daniel Lacalle calcula que las empresas se enfrentan a un periodo de entre 12 y 14 meses de sufrimiento. El economista señala en primer lugar a la disminución de impuestos, en especial, el de sociedades. En esta misma dirección considera necesario permitir a las compañías que lo necesiten aplazar el pago del IVA.

Además, considera clave apostar por una rebaja de las cotizaciones sociales. En el contexto actual, bajar las bases mínimas de cotización y las máximas aportaría aire a las compañías.

En paralelo, Lacalle considera necesario proveer liquidez a tipo cero desde el ICO o desde los bancos con el objetivo que las empresas tengan dinero en caja que les permita continuar con su actividad.

Congelar todos los aranceles

El economista, Javier Santa Cruz explica la importancia de mantener en marcha los sectores más importantes de la economía. En su opinión las medidas de obligado cumplimiento deberían comenzar por la suspensión de las liquidaciones de impuestos, en especial del IVA y de los impuestos especiales.

Del mimo modo, este economista recomienda eliminar temporalmente los aranceles en coordinación con la Unión Europea. Esta medida persigue que las importaciones no se encarezcan penalizando la producción y el precio final de los productos. Todo lo que permita que los precios no suban ayudará a que el consumo no se resienta. En esta misma línea Santa Cruz cree clave la apertura de fronteras en mercancías y servicios para evitar el desabastecimiento en los sectores más importantes.

En lo que tiene que ver con el gasto público considera clave reforzar la vía de contención para que el déficit no se dispare debido a que la alta probabilidad de que la partida de ingresos sufra. Y es que, para Santa Cruz suspender el pago de cotizaciones a la seguridad social es una de las herramientas que permitirían a los empresarios tener liquidez.

Traspaso de partidas presupuestarias

José Ramón Pin, profesor del IESE, señala a la disminución temporal de impuestos indirectos y algunos directos como un elemento que ayudaría a dotar de oxígeno a las empresas. El objetivo de esta medida es fomentar el consumo para lo que considera clave ser muy flexible, sobre todo, con el IVA.

En este sentido, Pin ve fundamental que el Gobierno cuente con la mayor flexibilidad posible. Para ello considera esencial que se permita el traspaso entre partidas presupuestarias. Una reestructuración del destino del dinero público que permita destinarlas a la compra de material sanitario en el caso de que fuera necesario.

Para dotar a las empresas de liquidez el docente del IESE propone poner en marcha una serie de subvenciones para créditos blandos a las empresas. Líneas de liquidez a coste muy bajo que permitan aguantar el temporal a las empresas.

Propuesta del Partido Popular

En el día de ayer el Partido Popular a través de Pablo Casado propuso una batería de medidas económicas para combatir los efectos del coravirus. Un "plan de choque" que propone bajadas de impuestos, aplazar el cobro del IVA, fomentar el teletrabajo, apoyar a las Pymes y activar partidas presupuestarias extraordinarrias.



Casado tendió la mano a Pedro Sánchez y ofreció la colaboración de las comunidades autónomas gobernadas por el PP y pidió mayor coordinación tras las desavenencias de los últimos días en el seno del Gobierno.



En este decálogo se encuentran medidas como reducir a la mitad el Impuesto de Sociedades a los sectores afectados, en concreto al turismo y suprimir este impuesto temporalmente a la empresa en zona de cuarentena. También pidió aplazar el cobro del IVA a las empresas afectadas y suprimir las subidas fiscales anunciadas, tanto la financiera, las tecnológicas, y las medioambientales.

Tarifa plana de autónomos

Casado pidió además devolver los 2.500 millones de euros adeudados a las CC.AA. para reforzar su gestión sanitaria y de educación; aprobar un Plan de Contingencia sanitaria para reforzar los recursos de las autonomías; y poner en marcha un fondo de garantía para Pymes y autónomos con línea de liquidez específica para que no les supriman el crédito, en colaboración público-privada con la banca, el ICO, el BCE y el BEI



Del mismo modo, pidió ampliar a 12 meses más la tarifa plana para autónomos reduciéndola a los 50 euros iniciales y rebajar otros módulos en los sectores más afectados; cancelar la derogación de la reforma laboral “para garantizar la flexibilidad y la competitividad de las empresas y autónomos, e impulsar el teletrabajo”; y aprobar una partida extraordinaria para financiar las bajas por aislamiento y la reducción de jornada.



Finalmente ha pedido aplazar el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social, rebajar las de empresas afectadas; y cancelar toda la subida propuesta en las bases mínimas y el destope de la máxima, al mismo tiempo que pidió aprobar un paquete legislativo para eliminar trabas burocráticas, “potenciar la unidad de mercado y la internacionalización, con refuerzo de personal en puertos y aeropuertos y un plan de comercio exterior y fomento del turismo”.