"Me veréis toda la vida en Inditex". Así de contundente se mostraba en 2010 el ahora presidente de la compañía, Pablo Isla. En aquel entonces, como CEO, su futuro en la empresa no estaba del todo claro;  pero él se mostraba seguro de su trabajo y de sí mismo.

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Diez años después ha logrado convertir a Inditex en la mayor empresa textil del mundo, con una capitalización de 95.000 millones de euros, con presencia en más de 200 países y más de 12.000 tiendas. Todo un gigante fruto del trabajo constante y casi callado que Pablo Isla ha venido desarrollando en todo este tiempo. 

Una labor que le ha servido para ser reconocido por la revista Forbes como CEO de la década. Un galardón que premia toda su trayectoria al frente de Inditex, y que reconoce una gestión a la que Isla dedica, prácticamente, las 24 horas de su tiempo.

Pablo Isla, presidente de Inditex, durante la última Junta de Accionistas.

Directivos que han coincidido con él o conocen su estilo de gestión reconocen que tiene una fórmula “humilde y, a veces, casi tímida” de trabajar. Sin embargo, eso no es óbice para que conozca al dedillo su compañía y visite con frecuencia buena parte de las tiendas que el grupo Inditex tiene repartidas por el mundo. 

Forbes no ha sido la única gran publicación que ha reconocido el trabajo de Pablo Isla en Inditex. También la Business Harvard Review lo ha distinguido en dos ocasiones consecutivas como mejor CEO del mundo, y en 2015 fue Premio León de El Español, justo cuando se cumplía una década de su nombramiento como consejero delegado del grupo. 

Pablo Isla llegó a La Coruña en 2005 gracias a la intermediación de una firma de cazatalentos; y lo hacía para sustituir como CEO a José María Castellano.

Lo que nadie esperaba era que, el nuevo máximo responsable de la textil gallega, llegara de la tabacalera Altadis. Sin embargo, en su haber pesó, sobre todo, su experiencia en la logística, una de las claves del éxito de Inditex.

La transformación

De hecho, el sistema de 'proveedores de proximidad' es uno de los principales elogios que Harvard Business Review lanza sobre la textil gallega. Un proceso que permite "mantener un bajo nivel de inventario y adaptarse con rapidez a las tendencias para enviar nuevas prendas a sus tiendas”.

En estos casi quince años que han pasado desde su llegada a Inditex, la compañía ha sufrido una transformación absolutamente radical. En el último año antes de su llegada, Inditex facturaba 5.670 millones de euros. Durante el tercer trimestre de 2019 el grupo logró unas ventas de 19.820 millones de euros. 

Interior de una tienda de Zara en una imagen de archivo.

Eso, por no hablar del beneficio, que alcanzaba los 2.720 millones de euros, aunque los analistas confían en que cierre el ejercicio 2019 en los 3.804 millones de euros. En 2004 tenía cerca de 2.250 tiendas, hoy tiene 12.000, opera en 200 mercados y cuenta con 8 marcas. Unas cifras que hace años hubieran parecido ciencia ficción.

Uno de los motivos que explican este crecimiento hay que buscarlo en Asia. En concreto en China. Inditex abrió su primera tienda en el gigante asiático en 2006, en Shanghai. “Tienen gusto por la moda y una clase media incrementándose. Es imposible verle el límite”, dijo Pablo Isla en 2015, cuando el auge asiático ya se dejaba notar en sus resultados.

Internet, la clave

Esa transformación física de Inditex ha venido también de la división 'online'. En 2007 el grupo capitaneado por Isla comenzaba a vender en internet a través de Zara Home.

Una reconversión que permite a sus consumidores "migrar de forma sencilla de la compra en tiendas físicas al canal online", tal como reconoce la publicación Harvard Business Review que, ahora, ha premiado al líder de Inditex.

El inicio fue a través de una filial con sede en Irlanda (ITX Fashion) y en 2009 creó su primera filial (Fashion Forwarders Logistic) especializada en los envíos internacionales para las marcas del grupo.

Su escaparate en web (y aplicación) es el más visitado de sus 12.000 tiendas, por delante de las mejores calles del mundo. Sólo Zara.com cuenta con 78 millones de visitas mensuales, según la estimación de Similarweb.

Se trata de una tienda más, básicamente porque el tráfico se mueve entre lo físico y lo online, según explican desde el grupo. La compra de una prenda en la red, permite su recogida y devolución en tienda, y visitarla conlleva volver a comprar. Suma y sigue.

Es difícil saber cuánto vende Inditex a través del canal online, dado que no hay cifras desagregadas. Sin embargo, la banca de inversión estima que el mayor crecimiento de sus ingresos viene de esta forma de venta.

Compromiso social

Desarrollo de negocio industrial, pero también compromiso medioambiental, social y de gobernanza. En los últimos años Zara se ha lanzado a controlar y monitorear los procesos de sus más de 1.800 proveedores y 7.000 fábricas alrededor del mundo.

El siguiente objetivo de Isla es conseguir que durante este 2020 todas sus prendas sean ecoeficientes. "Algo que supondrá utilizar un 40% menos de agua y un 20% menos de energía, así como el hecho de que sus materiales tengan certificado medioambiental", dice la empresa.

No sólo eso. A lo largo de este año veremos cómo desaparecen las bolsas de plástico de todo el grupo, dando paso a materiales biodegradables. 

Su educación

Una transformación radical liderada por un hombre cuya educación pasó por lo privado y por lo público. Por el colegio Nuestra Señora del Recuerdo, los jesuitas (donde también estudiaron, por ejemplo, Rodrigo Rato y Alberto Ruiz-Gallardón), y por la Universidad Complutense de Madrid, donde estudió Derecho. Un año después de acabar la carrera aprobó las oposiciones a abogado del Estado. Ejerció como tal hasta que, en 1992, fue nombrado director de los Servicios Jurídicos del Banco Popular, donde estuvo cuatro años.

De la banca, al sector público y viceversa. En 1996 fue nombrado director general de Patrimonio del Estado pero sólo dos años después volvió al Popular. Allí permaneció hasta el cambio de milenio. En el año 2000 fue nombrado presidente de Altadis. Sustituyó en el cargo a César Alierta a quien, en cierto modo, siguió ligado hasta que éste abandonó la presidencia de Telefónica.

Isla era consejero de la operadora, un cargo que abandonó este año al vencer su mandato como consejero dominical. De hecho, su nombre sonó en más de una ocasión como sucesor de Alierta al frente de Telefónica.

Pronósticos erráticos, porque no parece que este abogado del Estado reconvertido, esté dispuesto a abandonar Inditex. La empresa de la que teje el futuro, pensando ya en cuál debe ser el siguiente paso; sobre todo, porque las costuras de Inditex parecen no tener límite.