Trenitalia desembarca en España. La compañía pública italiana se incorpora a la propuesta de Ilsa, iniciativa de los accionistas de Air Nostrum, para lanzar un operador ferroviario que compita con Renfe.

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De esta manera, tras el golpe que supuso para este grupo la salida de Acciona, la propuesta de Ilsa se postula como una de las más potentes de las que participará en la apertura de competencia del sector ferroviario en diciembre de 2020.

Tras meses de negociaciones, Ilsa incorpora en su grupo al único operador ferroviario que sabe lo que es competir en su mercado. El mercado italiano se liberalizó en 2012. Desde ese año el número de pasajeros ha crecido el 80% y el coste de los billetes ha bajado un 40%. 

Un periodo en el que la competencia, lejos de suponer una merma para sus ingresos ha hecho que la compañía consiga los mejores resultados financieros de su historia. El grupo ha completado una radical transformación a través de un giro financiero combinado con la puesta en marcha del servicio de alta velocidad y la renovación de la flota.

Esta estrategia ha permitido a la empresa anotarse beneficios de 464 millones en 2015, 772 millones en 2016 y 552 millones en 2018. Unos resultados sustentados en su capacidad para generar un margen de operación superior al 25%.

La compañía pública italiana mueve 8.000 trenes al día entre sus distintos servicios. En ellos transporte 600 millones de pasajeros y 50 millones de toneladas de carga por año. Todo esto en una red red ferroviaria que abarca más de 16.700 kilómetros. Una red en la que la alta velocidad ocupa 1.000 kilómetros.

Como informó EL ESPAÑOL, para convencer a los miembros de Ilsa, Trenitalia ofreció durante las negociaciones aportar al consorcio trenes de última generación. Concretamente el modelo Zefiro de Bombardier. Uno de los trenes de alta velocidad más avanzados del mundo capaz de alcanzar los 350 kilómetros por hora y que Trenitalia actualmente utiliza para unir Roma y Milán.

Esta opción permitiría al nuevo operador comenzar a dar servicio en España con un modelo de tren que ofrecería las mismas prestaciones que los trenes más avanzados con los que cuenta Renfe.

Y es que, desde Ilsa quieren competir de tú a tú con Renfe. Así como propuestas como la de la SNCF han puesto su foco en poner en marcha en España un producto low cost similar a Oui, su marca para este segmento en Francia, desde Ilsa no se quiere descuidar la atención a los viajeros de negocios.

Pelea hasta el 15 de diciembre

Con este anuncio, los tres grupos dispuestos a competir con Renfe quedan configurados, por el momento, de la siguiente manera: SNCF acudirá en solitario, Talgo lo hará junto con Globalia e Ilsa contará con el soporte de Trenitalia. Una foto que aún podrá variar en los próximos meses.

Según estipula el proceso, los involucrados y Adif tienen ahora hasta el próximo 15 de diciembre para terminar de cuadrar los acuerdos marco que dejarán totalmente configurado este nuevo mercado.

Un mes y medio en el que los ofertantes tienen capacidad de añadir miembros a sus propuestas e incluso fundir ofertas. De esta manera, las próximas seis semanas serán clave para definir cómo quedará finalmente la competencia a Renfe.

Un periodo en el que los teléfonos no van a dejar de sonar y las reuniones se van a seguir sucediendo. De lo que suceda en el próximo mes y medio dependerá en gran medida la configuración final del sector ferroviario español. Un mercado que en pocos años se parecerá bien poco al actual.