El calvario no ha terminado. Natra ya es historia de la bolsa española desde este viernes, día en el que se ha producido su anunciada exclusión, pero la chocolatera deja un trago amargo más para sus últimos accionistas. Aquellos pequeños inversores que se negaron a vender voluntariamente a los Bonomi se están topando en muchos casos con comisiones indebidas por el traspaso forzoso de sus posiciones.

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Así lo está denunciando un nutrido grupo de pequeños accionistas de Natra, que han sufrido la sorpresa de no recibir el prometido euro por acción que Investindustrial, el brazo Inversor de los Bonomi, les ha obligado a aceptar en función del éxito cosechado por su oferta pública de adquisición (opa). En contra de lo que claramente especifica la ley de opas, son varios los brókeres que han cobrado a los ya antiguos accionistas de Natra por la venta forzosa de unos títulos de los que no hubieran querido desprenderse por ese precio.

El Artículo 48.8 de la normativa que rige para las opas en España especifica sin lugar a interpretación alguna: “En el caso de venta forzosa, todos los gastos derivados de la compraventa o canje y liquidación de los valores serán por cuenta del oferente”. Esto se traduce en el hecho de que los antiguos inversores de Natra que han conservado sus acciones hasta el 22 de agosto, fecha en la que Investindustrial ejecutó la toma de control total de la compañía, deberían recibir íntegro el euro por acción. En caso contrario, hay gato encerrado, puesto que estas comisiones solo deberían haberse cobrado si se hubiera solicitado una compra forzosa de acciones, mecanismo útil para los pequeños accionistas atrapados en una compañía que resulta muy ilíquida tras una opa, pero en la que el oferente decide no exigir las ventas obligadas de las participaciones que se escapan de su control.

En la mayoría de casos, lo que ha ocurrido es que los intermediadores financieros han aplicado a los ‘últimos’ accionistas de la chocolatera las tasas habituales de venta de acciones en vez de repercutírselos a Investindustrial. Se trata de una práctica que, pese a los esfuerzos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por erradicarla, resulta frecuente en operaciones como esta. Las dos últimas opas que se han resuelto con venta forzosa de las acciones que no acudieron voluntariamente a la oferta antes de la exclusión bursátil definitiva de la sociedad afectada han sido las de la textil Tavex Saeta Yield, la antigua filial de renovables de ACS.

"En el caso de venta forzosa, todos los gastos derivados de la compraventa o canje y liquidación de los valores serán por cuenta del oferente"

Las tasas que se están aplicando a aquellos accionistas que más han resistido frente a la toma de control de los Bonomi sobre Natra van del 0,1% al 0,45%. Entre las entidades que en algunos casos han aplicado estas comisiones indebidas figuran Santander, Sabadell, BBVA, Bankinter, Bankia, CaixaBank, Unicaja, Kutxabank y Cajamar, según ha podido comprobar INVERTIA en los respectivos extractos de las cuentas de valores de los inversores forzados a vender sus títulos.

En la mayoría de casos, una simple reclamación de lo ocurrido está sirviendo para que las entidades reconozcan el error y faciliten a los afectados el importe íntegro de un euro por cada acción de Natra que tuvieses en cartera. Una labor sencilla, pero que supone un frente abierto más para los ‘últimos’ de la chocolatera valenciana, que además siguen luchando para que se les reconozca el derecho a un pago mayor que el que han asumido los Bonomi y la CNMV ha aceptado como equitativo.

Estos hechos también han sido denunciados ante el propio supervisor del mercado, para que tome las medidas que considere oportunas y ajustadas a la ley en este caso. Y es que, a pesar de esta indebida liquidación por parte de algunos intermediarios financieros, el calendario final de la opa de Natra ha seguido según lo establecido por los Bonomi. Ya el pasado 13 de agosto se procedió a la suspensión de negociación de los títulos de la chocolatera para facilitar la identificación de sus tenedores y así poder proceder con más agilidad a las ventas forzosas, las cuales se ejecutaron el 22 del mismo mes. Una vez liquidadas estas operaciones, las sociedades rectoras de las bolsas de Madrid y Barcelona -aquellas en las que la cotizada estaba admitida- anunciaron este jueves que solo un día después se procedería a la definitiva exclusión bursátil de la compañía.

A LAS PUERTAS DE LA AUDIENCIA NACIONAL

Esto ha sido posible gracias a que la opa voluntaria de los empresarios italianos ha superado la doble condición que la ley vigente establece para poder proceder a las ventas forzosas y posterior exclusión que conceden el control absoluto de la sociedad. En primer lugar, la oferta de un euro por acción fue aceptada por un 90,26% de los valores a los que se dirigía, que también incluyó obligaciones convertibles por las que ofreció 1.000 euros. Este porcentaje se tradujo en la posesión de títulos de Natra también por más de un 90% de los derechos efectivos de voto de su capital social. Así, la exigencia del ‘doble 90%’ estaba cumplida.

Ahora, más allá de la devolución del cobro de las comisiones indebidas, los ‘últimos’ de Natra, focalizan su esfuerzo en el proceso contencioso-administrativo que tienen previsto presentar ante la Audiencia Nacional el próximo lunes 2 de septiembre. Al tribunal quieren reclamar un precio más elevado para sus acciones a imagen de lo que recientemente se ha establecido para la opa de exclusión de Cementos Portland por FCC. Una decisión que, no obstante, la CNMV ha recurrido.

Si bien en un primer momento llegaron a apuntar a los 2,735 euros por acción, un informe independiente posterior encargado por estos inversores, que hasta el pasado 22 de agosto sumaban una cartera conjunta de unos 6,3 millones de ‘natras’, establece que el precio equitativo debería haberse fijado en 1,70 euros por acción. Así lo explican los expertos de RHO Finanzas a los que estos pequeños inversores han fichado para avalar sus tesis. Estos defienden que incluso usando los restrictivos criterios de los analistas contratados por Investindustrial, la oferta no debería haber bajado de los 1,61 euros por título.