Arturo Criado Fernando Cano

Doce años después la historia se repite en Argentina. Si en aquel entonces fue Néstor Kirchner el que solicitó ayuda al Fondo Monetario Internacional, hoy es Mauricio Macri quien reclama la asistencia del organismo internacional.

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El país solicita una asistencia financiera que le permita hacer frente a la desconfianza que se cierne sobre sus finanzas. Con una deuda que supera el 60% del PIB, hay que sumar la constante depreciación del peso frente al dólar. No olvidemos que, aunque existe moneda local, hay una cierta costumbre por tener los ahorros en dólares; y, por si fuera poco, la inflación es constante. Sólo en el primer trimestre del año ha crecido un 6,7% y en el año un 14,8%.

Dudas sobre la economía, la caída del peso a mínimos históricos, una creciente preocupación por la salud financiera de las empresas locales y un aumento de tipos de interés hasta el 40% han hecho saltar todas las alarmas. Hasta el punto de que Moody’s ha dado señales de advertencia.

Un Estado con el que las relaciones comerciales españolas han pasado por distintas fases en los últimos años. Quizá el 2012 fue el más complejo tras la expropiación de YPF a Repsol, lo que provocó fuertes tensiones diplomáticas hoy olvidadas. Como muestra la reciente reunión entre Rajoy y Macri en Moncloa tratando de acercar posturas entre dos países que mantienen un flujo comercial de algo más de 2.800 millones de euros, según datos del ICEX.

Relaciones comerciales

Del lado de las exportaciones los principales sectores en los que trabajan nuestras empresas están los del automóvil y sus componentes, así como de la industria química. Según el ICEX en el lado de las importaciones las mayores concentraciones se producen en Tortas y demás residuos sólidos de la extracción del aceite de soja, Crustáceos (langostinos) y Cobre.

Pero es que, además, Argentina es un país en el que las empresas españolas invierten de forma tradicional. No olvidemos que España es el segundo país inversor por detrás de Estados Unidos; y buena parte de nuestras grandes empresas tienen elevadas posiciones en el país.

En Argentina, Telefónica compite en el podio de las operadoras de telecomunicaciones más importantes del país junto con Claro y Telecom y rivaliza con Clarín en el mercado de la televisión de pago. En el primer trimestre del año facturaron 755 millones de euros apalancados en el crecimiento del negocio móvil y fijo.

Esto se tradujo en un crecimiento orgánico del 24,9% en sus ingresos y del 54% en sus beneficios operativos, 13,8% de caída y 5,8% de crecimiento en términos reportados. Una mejora que se produjo principalmente por la subida de tarifas y aumento de los servicios a los clientes, además de los menores niveles de inflación.

La buena marcha de la compañía ha llevado a Telefónica ha plantearse su salida a Bolsa como una manera de reducir su deuda global. Analistas como el banco Deutsche Bank creen que esta operación podría reportar 4.667 millones de euros, aunque el hundimiento del peso argentino ha postergado estos planes.

DIA y Gas Natural

En cualquier caso, respecto de los últimos acontecimientos en la compañía llaman a la tranquilidad. En sus cuentas presentadas hace unas semanas, Telefónica ha indicado que la evolución de los tipos de cambio en enero-marzo tuvo un impacto negativo en las principales métricas financieras, especialmente la depreciación frente al euro del real brasileño y el peso argentino, aunque el impacto se minimizó en los resultados operativos.  

También DIA debe mirar de cerca lo que está ocurriendo. Supone el 16% de sus ventas brutas bajo enseña, según los datos de 2017. Un país en el que lleva presente desde hace 20 años y donde el pasado curso celebraba su aniversario. Llevó a cabo una fuerte campaña de inversión para mejorar sus tiendas, en línea con el proyecto llevado a cabo en Brasil. Actualmente tiene 296 establecimientos propios y 576 franquiciados.

Gas Natural también tiene allí presencia. 574 millones de euros generó el pasado año en la región. Con más de 1,5 millones de clientes da servicio en la ciudad de Buenos Aires. No existe preocupación, por ahora, en el seno de la compañía. Las fuentes consultadas explican que se observa la evolución de la economía del país, pero existe confianza en que se pueda superar la situación.

El Santander generó 66 millones de euros (el 3%) de su beneficio en el primer trimestre del año en Argentina. Una caída del 11% respecto al mismo período del año anterior. También el BBVA se muestra preocupado por la evolución del país. Lo hacía en las cuentas de 2017 en donde señalaba que sus gastos se ven afectados “por la elevada inflación” que vive el país.

Estas son las corporaciones con mayores inversiones, pero también hay otras compañías con presencia en Argentina. Es el caso de Iberia y Air Europa; de ACS y Abertis o de Inditex, donde tiene una decena de tiendas. También otras como Amadeus, CAF, Duro Felguera, Grifols, Gestamp, Prisa o Mapfre.