Alicante

El Banco Sabadell se mantiene cómodo con su ubicación en Alicante tras abandonar Cataluña el pasado mes de octubre. Una decisión que se adoptó por "criterios técnicos y no políticos" ante el escenario de incertidumbre que se abrió en la región tras el referéndum independentista del pasado 1-O. 

Así lo ha asegurado el presidente de la entidad, Josep Oliu, para destacar que desde entonces la "normalidad" ha vuelto a la entidad, aunque no así a Cataluña en donde se vive una situación de "empantanamiento", según ha destacado Oliu. Un momento en el que lo deseable sería que se volviera a un "orden institucional". 

Para Oliu las consecuencias económicas a medio largo plazo en Cataluña serán elevadas, aunque difíciles de cuantificar. Lo que sí parece claro es que hay un "gradiente negativo" sobre el crecimiento de Cataluña y, por tanto, de España. No sólo por la parte proporcional de la región sobre el PIB, también por los efectos indirectos.

Vuelta a la normalidad

Referencia a una menor inversión en formación bruta de capital, menor inversión extranjera y una posible bajada de la calidad del nivel social del turismo en Barcelona. Eventos de "lucro cesante" que serán complicados de cuantificar, ha señalado el presidente de Banco Sabadell

Palabras en un encuentro con periodistas previa a la Junta de Accionistas que se celebra este jueves en Alicante. Allí explicará, además, a sus propietarios que las empresas -Sabadell incluida" trabajan con "normalidad" y se benefician del impulso que llevan las economías española y europea. En cualquier caso, confía en que haya "más pronto que tarde un Gobierno de la Generalitat", porque continúa existiendo un cierto riesgo. 

Oliu ha insistido en que la intención del Sabadell es trabajar en su plan 2020, que no contempla operaciones de compra o fusión. Sale así al paso de los rumores que hablan de una posible unión con Bankia. "No hay nada", ha sentenciado, aunque reconoce que periódicamente se sienta con sus homólogos bancarios, aunque no para hablar de este tipo de operaciones. 

TSB

Sabadell que, por cierto, este fin de semana logrará un hito en la integración del británico TSB en el grupo. Lo hará gracias a la puesta en funcionamiento de la propia plataforma tecnológica de la entidad británica, dejando atrás la dependencia que tenían hasta ahora de Lloyds. Una integración que le permitirá un ahorro gracias a las sinergias de 200 millones de euros en 2019, que este año se reducirá a la mitad.

Una migración tecnológica que permite también tener un core system que es ventajoso en el mercado británico, y les dará la posibilidad de plantear la reducción de costes a medio plazo para hacer la operativa más rentable. Aunque lo que será más importante, según el consejero delegado, Jaume Guardiola, es el acceso a nuevos productos: el primero, irrumpir en el mercado de pymes británicas.