El Corte Inglés ha reducido su consumo eléctrico en algo más de un 4% en 2016, lo que supone una caída del 25% desde 2008, en parte gracias a su apuesta por la iluminación LED. Para la compañía de distribución el consumo eléctrico no es un aspecto baladí, dado que el consumo eléctrico afecta a ámbitos como la iluminación, el frío comercial, la climatización y los sistemas de control.

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La compañía ha sustituido casi 160.000 luminarias, principalmente en los departamentos de moda, complementos, deportes y zapatería, con un ahorro estimado de más de 12.000Kw.

Asimismo, sigue poniendo puertas a los muebles de productos refrigerados y congelados, “con el objetivo de hacerlos más eficientes desde el punto de vista energético”. Actualmente, el 100% de los muebles de congelados y un 15% de muebles de refrigeración cuentan con puertas. El proyecto concluirá en 2018 habiendo alcanzado el 100% de instalaciones de refrigeración.

Las medidas adoptadas han permitido evitar la emisión de más de 7.500 toneladasde CO2 equivalente. El grupo también ha apostado en 2016 por las energías renovables, que representan el 27% del total de la energía eléctrica utilizada.

Reaprovechamiento de residuos

El coloso de la distribución ha puesto en valor un total de 56.000 toneladas de residuos a través de sus proyectos de ‘economía circular’, una de las estrategias de Europa 2020. Uno de los que se implantaron el año pasado fue el aprovechamiento del poliestireno expandido procedente de las cajas de pescado. Otros materiales utilizados en proyectos de economía circular son el papel y el cartón, los plásticos, los aparatos eléctricos y electrónicos, las perchas, los neumáticos y los aceites vegetales y grasas que se reciclan para incorporarlos de nuevo en el proceso productivo y darles una nueva utilidad.

El papel que se usa en los centros comerciales cuenta ya con la certificación FSC que garantiza su procedencia de bosques sostenibles. Además se continúa trabajando en el plan de minimización de consumo de bolsas de plástico, pasando al uso de bolsas de papel en algunos departamentos y empezando a cobrarla en entornos distintos al supermercado. También se han ampliado los modelos de bolsas reutilizables fabricados en yute y rafia.

En cuanto a la utilización del agua, la compañía trabaja en mejorar la calidad de los vertidos, de acuerdo con un plan de gestión sostenible del agua, mediante la implantación de medidas de prevención, minimización y concienciación. En 2016 El Corte Inglés redujo su consumo de agua en un 3,25%, medido en metros cúbicos, y lleva acumulado un 30% desde 2008.