Bruselas

Los dirigentes de la UE prometieron que los recargos por usar el móvil en el extranjero -para llamadas, mensajes y navegar por Internet- desaparecerían por completo en junio de 2017. Y conforme se acerca el plazo, se han dado cuenta de que no podrán cumplir su compromiso, por las pérdidas que podrían sufrir las 'telecos'. Tras retirar su primer plan para limitar a 90 días anuales el roaming gratis por las fuertes críticas que generó, la Comisión ha presentado este miércoles una segunda propuesta mucho más compleja y arbitraria, cuya consecuencia más probable será un alud de litigios entre compañías y clientes.

La nueva propuesta no contempla en teoría ningún límite de días para el roaming gratis. Pero en la práctica, deja en manos de las propias compañías telefónicas decidir si sus cliente hacen un uso excesivo del móvil en el extranjero, ya que no fija criterios claros y objetivos. Si las 'telecos' detectan lo que consideren un "uso anómalo" del roaming, deberán notificarlo al usuario. Y si las explicaciones de éste no le convencen, las operadoras podrán reimponer unilateralmente un recargo tarifario (de un máximo de 0,04 euros por minuto para llamadas; 0,01 euros por mensaje y 0,0085 por mega). El cliente sólo podrá defenderse recurriendo al regulador nacional, la Comisión Nacional de Competencia en el caso español.

El plan de Bruselas refuerza así el poder y el control de las compañías, que siempre se han resistido a suprimir los recargos por roaming. La Comisión insiste en que el roaming es para viajeros y no puede convertirse en permanente. Quiere impedir un tráfico de tarjetas SIM desde los países miembros con precios más baratos a los que tienen precios más caros. El vicepresidente responsable de Economía Digital, Andris Ansip, lo ha comparado con los billetes de metro. Sería injusto, ha dicho, comprar el billete en el país con precios más bajos y usarlo en las redes de toda la UE.

Escapatoria para las compañías

Los criterios a los que las compañías podrán acogerse para denunciar un uso abusivo son los siguientes: un tráfico doméstico insignificante comparado con el tráfico del roaming; inactividad prolongada de una tarjeta SIM, que sólo se usa para roaming; o la suscripción y uso sucesivo de múltiples tarjetas SIM por el mismo cliente en el extranjero. Según Bruselas, las nuevas reglas permitirán no obstante a los estudiantes Erasmus y a los trabajadores expatriados que vuelven a menudo a su país de origen beneficiarse del roaming gratis.

La propuesta de la Comisión contempla además una segunda escapatoria para las 'telecos'. Si se produce una subida de precios u otros efectos negativos para sus clientes domésticos, las compañías podrán dejar de ofrecer roaming gratis si así lo autoriza el regulador nacional. Para ello, tendrán que demostrar que ello ponen en riesgo su modelo de tarifas domésticas.

El Ejecutivo comunitario justifica estas restricciones por las grandes diferencias de precios entre los países miembros que todavía persisten en el mercado de la telefonía móvil. Ansip ha destacado que las operadoras de los países del sur, como España o Grecia, han tenido que realizar importantes inversiones para atender la llegada de turistas en mercado. Y las del norte han desarrollado modelos innovadores con bajos precios y gran volumen de datos. Si no se pone coto a los abusos, "el sistema se hundirá", ha dicho el vicepresidente.

Bruselas alega que los europeos sólo viajan 12 días de media al año a otro país miembro. Únicamente el 0,1% está fuera de su país más de 90 días.

Buena acogida en la Eurocámara y entre consumidores

La propuesta de la Comisión ha tenido una buena acogida en la Eurocámara, que mayoritariamente se opuso al límite de los 90 días. "Ahora sí", ha tuiteado la eurodiputada del PP y ponente en materia de telecomunicaciones Pilar del Castillo. También el presidente del grupo liberal, Guy Verhofstadt, ha celebrado el nuevo plan de Bruselas por considerar que responde mejor a las exigencias del Parlamento Europeo.

También la asociación europea de consumidores (BEUC) ha dado la bienvenida a los cambios. "Es una buena noticia que se hayan abandonado los límites temporales al roaming. No debe penalizarse a todos los consumidores sólo porque algunos puedan hipotéticamente hacer un mal uso del sistema", ha dicho la directora general de BEUC, Monique Goyens. Eso sí, Goyens ha resaltado que "es vital que estas medidas no conduzcan a un control sistemático de todos los usuarios por parte de sus compañías telefónicas".

 

Noticias relacionadas