La deuda se mantiene como una de las principales preocupaciones de las haciendas autonómicas. Y no es para menos, dado el coste que están alcanzando los intereses por las subidas de tipos.

Según un análisis elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), en sólo tres años las regiones abonarán por intereses el doble de lo que pagan ahora.

Los cálculos recogidos en el informe indican que las autonomías dedicarán este 2023 4.174 millones a intereses, una cantidad que en 2026 se elevará hasta los 8.659 millones de euros

De esta manera, las regiones tendrán que dedicar 5.051 millones más al año para atender la deuda, una cantidad que se tendría que retirar de otras partidas del gasto, según la Fundación.

Y todo ello sin elevar los números rojos. De hecho, Fedea estima que para 2026, serán ligeramente inferiores pese a dispararse los intereses.

Caso catalán 

La situación es especialmente delicada en el caso de Cataluña, dado que es la autonomía con la deuda más elevada. La región, que ya en este 2023 afronta el pago de 1.179 millones en intereses de deuda, tendrá que abonar 2.412 millones, un 117% más, en 2026. 

Los cálculos de Fedea parten de la premisa de que las comunidades deberán renovar en los próximos meses y años la deuda que emitieron a tipos de interés reducidos, enfrentándose ahora a unos tipos superiores.

Todo ello manteniendo un déficit del 0,3% del PIB en 2023, logrando equilibrio presupuestario en 2024 y alcanzando superávit en 2025 y 2026. Unas cifras positivas que, en todo caso, irían destinadas a reducir la deuda pública.  

De esta manera, la clave son los tipos de interés que pagarían las comunidades autónomas y sus aumentos. Si en 2023 abonan un 1,3%, para 2026 se elevarán progresivamente hasta el 2,7%

Rebajas

Por ello, el informe llama a la cautela respecto a algunas medidas que determinados líderes autonómicos están poniendo en práctica, como las rebajas de impuestos

"Las comunidades autónomas han de ser conscientes de que embarcarse en reducciones significativas de impuestos y/o proyectos de gasto de dudosa rentabilidad social, dañaría claramente la sostenibilidad de las finanzas públicas regionales", avisan sus autores, Manuel Díaz, Carmen Marín y Diego Martínez. 

"En los próximos años debe pagarse una deuda pública más cara y que, dados los avatares del momento, hasta ahora apenas ha preocupado", añaden. E insisten en que es necesaria una "estrategia fiscal a medio plazo que garantice la sostenibilidad de las cuentas públicas. Nunca es tarde, pero el tiempo avanza sin excusas, dotando de significado premonitorio a la conocida frase de Juego de Tronos 'winter is coming' ".