La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño, ha asegurado este jueves que el Gobierno está estudiando si es necesario tomar alguna medida para abaratar la factura eléctrica "a corto plazo", aunque no ha precisado si se prevé actuar sobre la parte impositiva o sobre otros elementos.

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Ayer, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, abrió la puerta a una rebaja temporal de la fiscalidad aplicada a la electricidad, suspendiendo alguno de sus impuestos, con el objetivo de rebajar la factura.

Calviño, en declaraciones a la cadena SER recogidas por Europa Press, ha defendido el régimen tarifario por horas que ha entrado en vigor por su "lógica" y por su "utilidad" para que los ciudadanos sepan en qué momentos del día es más cara o más barata la electricidad.

Ahora bien, ha indicado que la puesta en marcha de este sistema ha coincidido con un aumento elevado de los precios de la energía y sobre todo de los costes de emisión de CO2.

"Estamos viendo si es necesario tomar alguna medida para reducir la factura a corto plazo. Los costes de co2 no van a bajar y tenemos que asegurarnos de acelerar el proceso de transición para que nuestro mercado sea lo más eficiente posible", ha apuntado.

Preguntada por si considera que las eléctricas están "inflando" los precios, Calviño ha recordado que la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, ya ha pedido a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que revise el posible impacto del nuevo sistema tarifario, así como que analice si se están produciendo prácticas anticompetitivas.

La ministra de Asuntos Económicos ha insistido en que debe asegurarse que la transformación energética que necesita España es "justa", por lo que ha subrayado que el Gobierno tratará de utilizar todos los instrumentos a su alcance para que dicha transición "sea lo más suave y positiva posible".

Salario mínimo interprofesional

Respecto a la posible subida del salario mínimo interprofesional (SMI) ha asegurado que "no se ha tratado ni discutido" dentro del Ejecutivo, ni se ha tomado ninguna decisión al respecto, ni lo ha hablado tampoco con la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Calviño ha recordado que el Gobierno de Pedro Sánchez es el que más ha subido el SMI, un 30%, y que está comprometido con seguir elevándolo a lo largo de la legislatura.

Ahora bien, la vicepresidenta segunda ha insistido en que la subida del SMI debe ser compatible con el objetivo de no perjudicar la creación de empleo, en particular de los jóvenes, y confía en seguir aumentando esta renta mínima cuando lo permita la recuperación económica y del empleo. "Hicimos bien en ser prudentes en diciembre (respecto a la subida del SMI)", ha señalado la vicepresidenta.

Por otro lado, Calviño ha asegurado que "no tiene noticias" de que se haya alcanzado un acuerdo con Unidas Podemos en materia de vivienda y que lo que está sobre la mesa es la propuesta del ministro Ábalos.

"Yo no tengo noticias de que haya habido un acuerdo, pero espero que lo haya pronto (...) Es público que hay distintos puntos de vista y es obvio que hay que llegar a un acuerdo y que sea un proyecto de ley equilibrado. No se trata de poner un precio o regular o prohibir en un texto normativo, sino de actuar sobre distintos elementos del mercado", ha subrayado.

Optimismo

En otro orden de cosas, Calviño ha descartado revisar por ahora las previsiones de crecimiento económico a pesar de que todos los indicadores son positivos. "No veo la necesidad. En otoño en todo caso es cuando tendríamos que revisarlas", ha recordado.

Preguntada por si cree que España "se va a salir", como aventuró ayer la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, Calviño ha subrayado que su percepción es que en España "hay mucho talento y muchas ganas" y que tanto los fondos europeos como el ahorro impulsará la economía en la segunda parte del año.

"Tenemos que aprovechar para que no sea un rebote pasajero", ha dicho la vicepresidenta, que ha apuntado que ayer, durante su visita al Círculo de Economía en Barcelona percibió un ambiente de "optimismo" y que de lo que se trata ahora es de que el sector productivo y los servicios pongan "velocidad de crucero lo antes posible" para que la oferta se acompase al estímulo de la demanda.