La Unión Europea endurece desde este jueves 3 de junio los controles que se efectúan para controlar la entrada y salida de dinero efectivo en el bloque dentro de su estrategia para luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

En la actualidad, todos los viajeros que entren o salgan de la UE con 10.000 euros o más (o su equivalente en otras divisas y otros medios de pago) están obligados a declararlo. Los cambios que entran en vigor este jueves endurecen las normas para hacer "incluso más complicado" el movimiento de "grandes cantidades de efectivo no identificado", ha explicado la Comisión Europea.

Las nuevas normas actualizan la definición de "efectivo" para que incluya también monedas de oro y otros productos fabricados con este material. Así, se contarán para llegar a los 10.000 euros billetes y monedas, vales, pagarés, monedas de oro con un contenido de al menos el 90% y otros productos de oro con un contenido superior al 99,5%.

Sanciones

Así, las autoridades aduaneras podrán reclamar una declaración de efectivo si localizan este tipo de prácticas a través de correo postal o por transporte de mercancías. En estos casos, la declaración tendrá que ser entregada dentro de un periodo de treinta días por el remitente, el receptor o un representante legal de los dos.

Además, las autoridades aduaneras de los Estados miembros tendrán competencias para actuar si existen sospechas de que ese dinero está vinculado a una actividad criminal. Asimismo, se pretende que las autoridades competentes tengan "la información que necesitan para rastrear y atajar movimientos de efectivo que podrían utilizarse para financiar actividades ilegales".

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