Los expresidentes del Gobierno de España Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero forman parte de los 53 miembros del Club de Madrid, foro fundado por Mijail Gorbachov y que agrupa a alrededor de un centenar de ex jefes de Estado y de Gobierno, que han firmado una carta del ex primer ministro británico Gordon Brown solicitando una reunión urgente de los líderes del G20 para abordar las consecuencias del Covid-19.

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Los 53 miembros del Club de Madrid forman parte de un total de 225 personalidades de todo el mundo que han firmado la iniciativa planteada por Gordon Brown, entre los que también se encuentra la exministra española de Asuntos Exteriores Ana Palacio, ante la perspectiva de que no se celebre ninguna cumbre de líderes del G20 antes de la fecha prevista entre el 21 y el 22 de noviembre de 2020.

"Es el momento adecuado para que los líderes del G20 celebren una segunda reunión para discutir medidas para avanzar en la implementación del Plan de Acción del G20, y acordar una respuesta global más coordinada a las emergencias de salud, económicas y sociales a las que nos enfrentamos", señala la carta, subrayando que el G20 ha demostrado que puede unir a las personas en torno a un conjunto común de acciones, por lo que aquello que decida sobre la respuesta a la Covid-19 tendrá una relación directa con el futuro de la economía mundial.

Búsqueda de ayuda

En este sentido, la misiva señala, no sólo los múltiples obstáculos que enfrentan los países desarrollados para regresar al crecimiento, sino también el deterioro de las condiciones económicas y fiscales que enfrentan muchas economías emergentes, de ingresos medios y en desarrollo, y recuerda que más de 100 países se han acercado ya al Fondo Monetario Internacional (FMI) en busca de ayuda.

"Sin la acción del G20, la recesión causada por la pandemia solo se profundizará, perjudicando a todas las economías y a las personas y naciones más marginadas y pobres del mundo", sostienen los firmantes, que recuerdan que el G20, que engloba a economías que suponen el 85% del PIB mundial, tiene la capacidad de liderar la movilización de recursos en la escala requerida. "Instamos a los líderes a que lo hagan de inmediato". señalan.

De este modo, los firmantes solicitan que se alcance un acuerdo sobre medidas concretas que sean aplicadas en su totalidad, incluyendo una ampliación "radical" del acuerdo alcanzado para aliviar el peso de la deuda de los 76 países de la Asociación Internacional de Fomento para incluir la ayuda de los acreedores bilaterales, multilaterales y privados hasta fines de 2021.

Asimismo, advierten de que una docena de países de mercados emergentes pueden encontrarse en dificultades para hacer frente al servicio de su deuda el próximo año, para lo que proponen que el FMI cuente con el mandato de convocar a los actores relevantes y, a través de su análisis y políticas para la sostenibilidad de la deuda, establecer amplios parámetros de resolución.

2,2 billones de euros

Otro de los aspectos planteados es que el G20 debería acordar que los 2,5 billones de dólares (2,2 billones de euros) en asistencia para los países emergentes y en desarrollo estimados por el FMI y el Banco Mundial deberían ser desembolsados sin más demora.

"La consecuencias de no actuar ahora se sentirían durante el resto de la década", advierte la carta, donde los firmantes sostienen que este es un momento en que las naciones deberían estar dispuestas a ir más allá de sus límites máximos normales de déficit fiscal y afirman que los países más pobres, cuya capacidad fiscal es limitada, necesitan apoyo fiscal adicional de los países ricos y las organizaciones multilaterales.

Los líderes del G20, reunidos telemáticamente el pasado 26 de marzo, se comprometieron a "hacer todo lo necesario" y hacer uso de todos los medios a su alcance para minimizar el impacto social y económico de la pandemia, así como para restaurar el crecimiento global.

"Nos comprometemos a hacer lo que sea necesario y a usar todas las herramientas disponibles para minimizar el daño económico y social de la pandemia, restaurar el crecimiento global, mantener la estabilidad de los mercados y reforzar la resiliencia", señalaron en el comunicado emitido al final de la reunión.

De esta manera, los mandatarios solicitaron a los ministros de Finanzas y a los gobernadores de los bancos centrales de los países del G20 que coordinen un plan de acción en respuesta al Covid-19 y que trabajen en estrecha colaboración con las instituciones internacionales para proporcionar con rapidez la asistencia financiera necesaria.

Así, a mediados del pasado mes de abril, los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 expresaron su respaldo unánime a la aplicación desde el 1 de mayo y hasta el final de 2020 de una suspensión temporal de los pagos del servicio de la deuda de aquellos países pobres que lo soliciten en línea con los términos también acordados por el Club de París.

Asimismo, los ministros se comprometieron a llevar a cabo una revisión regular del plan de acción aprobado a medida que se desarrolle el impacto de la pandemia de Covid-19 y anunciaron que realizarán un seguimiento de su implementación e informarán del mismo, y cualquier actualización adicional, en la reunión que tienen previsto mantener el próximo mes de julio, así como en la Cumbre de Líderes del G20 de noviembre de 2020.