Según la última encuesta de la confianza del inversor español de la gestora J.P. Morgan AM, el 41% de encuestados estima como muy probable que las bolsas caigan en los próximos meses, frente al cerca del 21% que ve más probable una subida. Entre los factores que lastraron el ánimo de los españoles, los dos más señalados han sido la percepción de que se acerca una nueva recesión (40,5%) y el clima de inestabilidad política en España (33,2%).

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El inversor español medio es una persona de unos 52 años, sin diferencias significativas por sexo, de clase media, que reside en ciudades de tamaño medio principalmente en el norte de España, casada y con una media de 2,8 miembros en su hogar. Se trata de una persona que tiene el rol de principal sustentador en el hogar y responsable de las decisiones de compra.

De acuerdo con los resultados del estudio, el perfil de riesgo predominante entre los inversores españoles es el cauto. Un 42,9% de participantes afirma que su principal consideración a la hora de invertir es no perder el capital invertido.

Le siguen los inversores con perfil moderado (31%), definidos como aquellos que están dispuestos a sacrificar algo de rentabilidad a cambio de obtener cierta seguridad. Los inversores que buscan la máxima rentabilidad, y que pueden categorizarse como arriesgados, suponen el 26,1% restante.

Inversión inmobiliaria

Por su parte, la inversión inmobiliaria, excluyendo la compra de la primera o segunda residencia, ha alcanzado niveles máximos desde 2007 en el cuarto trimestre de 2019.

En el último trimestre de 2019, los inversores sólo han incrementado sus posiciones en activos inmobiliarios, que se posicionan como el quinto activo financiero que más tienen los españoles en su cartera de inversión, con un 21,3% del total.

En cualquier caso, el depósito bancario sigue siendo el vehículo predominante entre los ahorradores españoles, a pesar de las nulas rentabilidades de los últimos años. Un 88,8% de encuestados afirman tener depósitos en cartera, y un 43,1% adicional está dispuesto a contratarlos en los próximos seis meses.

El segundo producto más popular son los planes de pensiones, con un 42,1% de respuestas afirmativas. En tercer lugar, figuran los fondos de inversión y fondos cotizados (ETFs), con un 29% del total.

La confianza del inversor español encadenó su segundo trimestre en negativo, con niveles de pesimismo no vistos desde el comienzo de 2016. El índice de confianza de J.P.Morgan AM cerró 2019 en -2,13 puntos, tras romper su racha de once trimestres en positivo en el tercer trimestre de 2019.

En cuanto a los factores que tienen los españoles más en cuenta a la hora de invertir, el más citado es la evolución de los tipos de interés y el Euribor (31,8%), seguido de la evolución de los mercados (26,5%).

En tercer lugar, los inversores tienen en cuenta los productos de inversión que ofrecen los bancos y, en cuarto lugar, figura la fiscalidad, con un 13% de respuestas.

El 44,6% de los españoles no ahorra para complementar su jubilación. Los inversores que se marcan objetivos financieros y planifican su ahorro para poder conseguirlos solo suponen un 14,3% y los que declaran seguir los consejos de un asesor financiero son tan solo un 0,2% de la muestra.

La manera de ahorrar más común consiste en realizar aportaciones a productos de inversión solo cuando dispone de una cantidad de dinero acumulada (29,6%), mientras que un 17,1% opta por realizar aportaciones periódicas a productos de ahorro e inversión sin ningún tipo de planificación previa.

La persona a la que más recurren los españoles para tomar decisiones sobre ahorro e inversión es el asesor de su banco, con un 38,4%. Uno de cada tres recurre a familiares y amigos con conocimientos financieros, mientras que uno de cada cuatro españoles afirma tomar decisiones por su cuenta, recurriendo a redes sociales, foros o prensa económica.

En resumen, el estudio destaca que más de la mitad de los españoles (53,8%) sigue recurriendo a asesoramiento no profesional para tomar decisiones sobre ahorro e inversión.