El Gobierno ya negocia la reforma o modernización del mercado laboral con patronal y sindicatos. Su hoja de ruta quedó expuesta en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que se envió a la Comisión Europea, concretamente en el componente 23, y que ya ha recibido luz verde. En dicha estrategia, se establecen medidas para poner coto a la elevada temporalidad del empleo en España. Sin embargo, su aplicación también conllevará incrementar el abanico de causas a las que pueden recurrir las empresas para despedir.

Así lo indica la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) en un estudio recién publicado. En él, José Ignacio Conde-Ruiz y Jesús Lahera Forteza analizan la propuesta del Gobierno, recogida en el Plan de Recuperación, y postulan cómo se debería poner en marcha. 

Como ya contó Invertia, el plan del Ejecutivo es incentivar la contratación indefinida poniendo coto al contrato temporal, de manera que solo se pueda llevar a cabo en causas muy determinadas.

Según FEDEA, siguiendo el esquema del Gobierno, la contratación temporal solo se podría hacer por "causa organizativa", abarcando cualquier tipo de sustitución de trabajadores, y por "causa productiva", ante necesidades de trabajo temporal como alteraciones transitorias de demanda y producción o proyectos con autonomía propia.

Así mismo, se llevaría a cabo la simplificación de la contratación prometida a Bruselas, dejándola solo en tres modelos tanto para el sector privado como para el público (aunque con diferencias entre ambos): el indefinido, el temporal y el formativo

Reconfigurar el despido

Sin embargo, para llegar a esta situación, FEDEA indica que también será necesaria "una reconfiguración del despido por causas empresariales". La clave es que si se generaliza la contratación indefinida será necesario adaptar "el régimen jurídico extintivo" con nuevas causas de despido disponibles para las empresas.

"La restricción de la temporalidad en el modo de contratar es un vaso comunicante con la extinción del contrato por causa empresarial. Si se cambia la causa temporal tiene que adaptarse la causa extintiva", asegura el texto de FEDEA.

De esta manera, lo que se postula es que los "supuestos hoy presentes como causa de contrato temporal" se consideren causas de despido objetivo y empresarial. 

Tomando este planteamiento, se deben incluir como causas de despido objetivo circunstancias como el fin de obra, de contrata o de proyecto o la "no llamada en temporada estacional". 

Causas

También se deben incluir entre las causas legales de despido la finalización de contrata o concesión o "la reducción de su volumen".  Este nuevo 'formato' de despido también debería atender "a cambios estructurales de mercado y demanda" en sectores "volubles". 

Además, FEDEA coincide con el Ejecutivo en la necesidad de desarrollar unos expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) temporales apoyados por ayudas públicas. Estarían destinados a dotar de flexibilidad interna a las empresas en caso de caídas transitorias de la demanda o de reconversión de los sectores productivos, permitiéndoles no tener que recurrir a los despidos. 

"Si tan sólo se restringe la temporalidad o se castiga el fraude, sin tocar el despido y la flexibilidad interna, la consecuencia puede ser un aumento de costes y de incertidumbre - una mayor rigidez laboral - con consecuencias imprevisibles y no deseadas en el mercado de trabajo", alerta el texto de FEDEA. 

El estudio también recurre a medidas penalizadoras para reducir la temporalidad. Apuesta por recuperar los 45 días salario/año de indemnización en ceses de contratos temporales fraudulentos que terminan en despidos improcedentes. Junto a esto, propone multas por cada contrato temporal fraudulento.

¿Menos indemnización?

Así mismo, pide "meditar" una rebaja de la indemnización legal del despido objetivo. El análisis de FEDEA propone que esté entre los 12 días por año trabajado (que actualmente tienen los temporales) y los 20 días por año trabajado (que corresponde a los trabajadores fijos) "para repartir de manera más equitativa los costes". Los 33 días por el despido improcedente no se tocarían. 

Además de esta fórmula para reducir la temporalidad laboral en España, que es la más alineada con la propuesta del Gobierno, FEDEA también presenta otra: un modelo de contrato único indefinido, posiblemente acompañado de la llamada mochila austríaca. Sin embargo, la propia fundación admite que políticamente es "poco viable"

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