La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha lanzado un nuevo mensaje al mercado: los tipos de interés permanecerán elevados -”que la política monetaria se mantenga en una postura restrictiva”- “durante algún tiempo, hasta que la inflación esté claramente descendiendo” hacia el objetivo del 2% marcado por la institución.

Así lo han reflejado las actas de la reunión que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed mantuvo el pasado 1 de noviembre, y en la que decidió mantener los tipos de interés en la horquilla de entre el 5,25% y el 5,5%, máximos desde enero de 2001.

“Al discutir las perspectivas de política, los participantes continuaron juzgando que era fundamental que la postura de la política monetaria se mantuviera lo suficientemente restrictiva para devolver la inflación al objetivo del 2% fijado por el FOMC con el tiempo”, subrayan ahora los documentos de dicho encuentro.

Según los mismos, los banqueros centrales señalaron estar “en condiciones de proceder con cautela y que las decisiones de política en cada reunión seguirían basándose en la totalidad de la información entrante y sus implicaciones para las perspectivas económicas, así como el equilibrio de riesgos”.

Sin embargo, los miembros del FOMC señalaron que “sería apropiado un mayor endurecimiento de la política monetaria si la información entrante indicara que el progreso hacia el objetivo de inflación era insuficiente”.

Según las propias previsiones de los miembros de la Fed -publicadas el pasado septiembre- los tipos de interés terminarán 2023 en el 5,6%, lo que implica un nuevo incremento antes de que termine el año. Sin embargo, el presidente de la Fed, Jerome Powell, restó importancia a esta predicción, al tratarse de una foto fija.

Pero, pocos días después, Powell afirmó que no está seguro de que el regulador estadounidense haya subido los tipos de interés lo suficiente como para lograr bajar la inflación al objetivo del 2%.

En una mesa redonda sobre políticas fiscales organizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Powell indicó que si “resulta apropiado endurecer aún más la política” la Fed no dudará en hacerlo. La institución seguirá “actuando con cautela” para no dejarse “engañar por unos buenos meses de datos económicos” ni tampoco llevar a cabo “un ajuste excesivo”.



Ahora las actas de la Fed revelan ese mismo mensaje. Los miembros del FOMC estarían “preparados para ajustar la postura de la política monetaria según corresponda si surgen riesgos que puedan impedir el logro de sus objetivos”, rezan los documentos.

La bajada se espera en marzo

Tras la publicación, de las actas, y teniendo en cuenta datos de Refinitiv, los inversores dan un 19% de posibilidades a que la Fed baje los tipos de interés el próximo marzo. Las probabilidades crecen hasta un 54% en el caso de un descenso en mayo.

“Al determinar el alcance de un endurecimiento adicional de la política que puede ser apropiado para devolver la inflación al 2%, los miembros coincidieron en que tomarían en cuenta el endurecimiento acumulativo de la política monetaria, los retrasos con los que la política monetaria afecta la actividad económica y la inflación, y las consecuencias económicas. y la evolución financiera”, añaden las actas.

Los miembros de la Fed esperan que los datos que los datos que se conocerán en los próximos meses puedan “aclarar en qué medida el proceso de desinflación continuaba”.

Según las últimas cifras disponibles, las de octubre, el índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos se situó en el 3,2% interanual, cinco décimas menos que en septiembre.

[Estados Unidos desafía las subidas de tipos de la Fed al crecer un 1,2% en el tercer trimestre del año]

De su lado, el índice subyacente, que excluye de su cálculo los precios de los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, cerró el décimo mes de 2023 con un incremento del 4%, una décima menos que el mes anterior y su menor marca desde septiembre de 2021.

En cuanto al mercado laboral, otro de los datos clave que analiza la Fed para decidir posibles subidas, la creación de empleo se ralentizó considerablemente hasta los 150.000 nuevos puestos, 147.000 menos de los generados un mes antes, y la tasa de desempleo subió una décima hasta el 3,9%.

Pero, la primera economía del mundo no da signos de enfriarse. El Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos creció el 1,2% en el tercer trimestre del año frente a los tres meses anteriores y un 4,9% respecto al mismo periodo del año anterior.