La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) posiblemente tendrá que subir los tipos de interés más de lo esperado como respuesta a la sólida situación económica del país. El banco central estadounidense está preparado para acelerar el ritmo de alzas si las cifras que se vayan conociendo sugieren que se necesitan medidas más agresivas para controlar la inflación.

Así lo ha considerado este martes su presidente, Jerome Powell, quien ha comparecido ante el Comité Bancario del Senado estadounidense. "Los últimos datos económicos han sido más fuertes de lo esperado, lo que sugiere que el nivel final de los tipos de interés será probablemente más alto de lo previsto", ha indicado el banquero central.

Estas han sido las primeras declaraciones públicas de Powell después de que la inflación estadounidense superase en enero las previsiones de los analistas. Exactamente, el índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos cerró el primer mes del año en el 6,4% en tasa interanual, una décima por debajo del 6,5% con el que despidió 2022.

También han sido las primeras palabras de Powell tras conocerse el último dato de creación de empleo en Estados Unidos. La economía estadounidense fue capaz de crear 517.000 nuevos puestos de trabajo durante el pasado mes de enero, lo que permitió reducir la tasa de paro hasta el 3,4%, la más baja desde 1969.



Si bien parte de esa inesperada fortaleza económica puede haberse debido al clima cálido y otros efectos estacionales, Powell ha apuntado que la Fed es consciente de que también puede ser una señal de que la institución necesita hacer más para moderar la inflación. Y en ese hacer más se incluyen incluso mayores subidas de los tipos de interés tras elevarlos 25 puntos básicos en la reunión que sus miembros mantuvieron a principios de febrero.

¿0,5 puntos?

Es decir, el banquero central ha dejado la puerta a nuevos incrementos de 50 puntos básicos. "Si la totalidad de los datos indicara que se justifica un endurecimiento más rápido, estaríamos preparados para aumentar el ritmo de subidas de tipos", ha afirmado Powell.

El banco central estadounidense celebrará su próxima reunión los días 21 y 22 de marzo. Antes de eso, este mismo viernes, se conocerá el informe oficial de empleo de febrero.

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Además, la semana que viene se publicará el dato de inflación correspondiente al segundo mes del año, unas cifras que pueden ser cruciales para que los responsables de política monetaria se decanten por mantener las subidas de tipos a un ritmo de 25 puntos básicos o incrementarlas a 0,5 puntos.



Aunque la inflación "se ha ido moderando" desde su máximo del año pasado, ha afirmado Powell, aún queda "un largo camino por recorrer" para situarla en el 2% y "es probable que [este] sea accidentado".