Los trabajadores de las industrias auxiliares del metal de Cádiz se han puesto en huelga durante este martes y miércoles con barricadas y cortes de vías y, además, amenazan con una huelga indefinida la semana próxima. El motivo, piden una subida de sus salarios acorde al Índice de Precios al Consumo (IPC). 

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Los empleados tienen previsto convocar una huelga indefinida a partir del martes 16 de noviembre, mientras que los empresarios lamentan que "con esta amenaza no se pueden sentar a negociar". El convenio colectivo de las industrias auxiliares venció el 31 de diciembre de 2020 y ahora tienen que negociar uno nuevo.

Los sindicatos piden que los salarios se incrementen un 2% en 2021, un 2,5% en 2022 y un 3% en 2023 y que, además, se revisen al IPC todos los años y en caso de ser superior se acepte esa subida. Este es el motivo de fricción entre empleados y empresarios. 

El seguimiento de la huelga está siendo del 95% de los trabajadores que dependen del convenio, según han afirmado a este periódico desde UGT, precisando que son "unos 20.000 empleados" los que trabajan en las empresas auxiliares. 

El convenio que se negocia afecta solo a las industrias auxiliares de las empresas del metal, es decir, a los trabajadores que prestan servicios a grandes factorías como Airbus, Navantia, Acerinox y Dragados Offshore, entre otras. 

Sin embargo, se han visto afectados varios sectores: industrial, siderúrgico, naval, metalúrgico, aeroespacial, portuario y químico tanto en la Bahía de Cádiz como en el Campo de Gibraltar. "Se ha paralizado por completo la actividad de los polígonos industriales de San Fernando, Campo de Gibraltar, Cádiz, Puerto Real y El Puerto de Santa María, al igual que el resto de polígonos industriales del resto de la provincia", han asegurado desde CC. OO.

Manifestantes de las industrias auxiliares del metal en la provincia de Cádiz. EP

"La patronal se niega a negociar una serie de aspectos que para nosotros son fundamentales", ha lamentado el secretario provincial de la Federación de Industrias de UGT, Antonio Montoro. 

En definitiva, los sindicatos piden "una revisión económica del IPC, lo que tienen todos los convenios". "Queremos garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores y si no hay revisión salarial a final de año no vamos a firmar el convenio", argumenta el líder sindical. 

Además, lamenta que las empresas propusieran en un principio eliminar dos pagas extraordinarias, una en este 2021 y otra el año próximo. "Querían crear un nuevo contrato para las nuevas incorporaciones rozando el Salario Mínimo Interprofesional y reducir los delegados sindicales", ha criticado Montoro.  En cualquier caso, los sindicatos insisten en que llegar al día 16 sería un "auténtico fracaso". 

"Pluses desproporcionados"

Por su parte, la patronal lamenta que los sindicatos rompiesen el 28 de septiembre la negociación e insiste en que su posición es "negociar sin imposiciones". Las empresas consideran que el anterior convenio colectivo ya incluía una subida del IPC y un porcentaje añadido: "ya obtuvieron más poder adquisitivo". 

"Hay determinados apartados referentes a los pluses que las empresas no nos permiten abordar, no se pueden incrementar de forma desproporcionada", ha justificado a este medio José Muñoz, el secretario general de la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz (Femca).

Los empresarios creen que para poder negociar los sindicatos deben desconvocar la huelga y reclaman que el nuevo convenio sea "atractivo" para los inversores de estas industrias y para "seguir creando empleo en la provincia". 

La patronal considera que ha dado pasos para acercarse a las demandas de los sindicatos y pone como ejemplo que, al comienzo de la negociación, pidieron que se aplazara una paga extra hasta que hubiera liquidez en la tesorería de las empresas.

Actualmente, han desistido en ese reclamo al comprobar que los sindicatos lo rechazaron tajantemente. "Pedimos que lo aceptaran hasta que nos recuperemos, tenemos ahora una inversión bárbara con las medidas Covid", han insistido.

Los trabajadores tienen reconocidas cuatro pagas extraordinarias, tal y como se recoge en el convenio colectivo consultado por este medio. "Son los únicos del sector en la península que las tienen", apostillan desde la Femca.

Otro punto de la negociación que enfada a los empresarios es que los sindicatos piden un aumento del "138% del plus penoso y tóxico" así como su exigencia para que se otorgue un plus personal a los trabajadores indefinidos contratados después de 2017.

Las empresas alegan que, por un lado, hacen frente a costes derivados del Covid-19 y que, por otro, hay menor carga de trabajo por esta misma causa. 

Tampoco trabaja la plantilla propia

El convenio que está en juego es de las industrias auxiliares. Las empresas tienen en sus propios convenios colectivos para sus empleados. Por su parte, Navantia ha criticado que los piquetes informativos han vulnerado durante la jornada del martes el derecho de la plantilla a acceder a su puesto de trabajo. Airbus indica a este medio que su producción se ha visto afectada "mínimamente"

Empleados de las industrias auxiliares del metal en huelga UGT

Navantia asegura que en los accesos a los astilleros se han producido momentos de tensión impidiendo la entrada libre a los empleados, tanto de industria auxiliar como de Navantia.

La empresa considera que se ha puesto en riesgo tanto la integridad de las personas con hogueras a las puertas de los astilleros como de los propios centros de trabajo: "se ha impedido la entrada de servicios esenciales". 

Por ello, Navantia lamenta que la falta de acuerdo entre sindicato y patronal "derive en un perjuicio" de una actividad económica esencial para la Bahía de Cádiz y ha instado a ambas partes a continuar con la negociación del nuevo convenio.

Por el momento, este miércoles continuará la huelga en la capital de Cádiz. Además, habrá una movilización que partirá sobre las 10,00 horas de la puerta de los astilleros y que culminará en la sede de la patronal.