Mensaje alto y claro del expresidente del Banco Central Europeo (BCE) frente al riesgo de impagos que se avecina en el nuevo curso. A través de un informe sobre las políticas públicas que hacen falta para salir de la crisis elaborado por el denominado Grupo de los Treinta (G30), Mario Draghi deja claro que la situación es peor de lo que parece y que las economías se encuentran "al borde del precipicio" respecto a la situación de insolvencia de las empresas. 

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Según sus propias palabras, "los encargados de formular políticas deben actuar con urgencia, ya que la actual crisis de solvencia está erosionando la fuerza subyacente del sector corporativo en muchos países".

A su juicio, el problema es peor de lo que parece a primera vista, "ya que el apoyo masivo a la liquidez y la mera confusión, causada por la naturaleza sin precedentes de esta crisis, están ocultando toda la magnitud del problema".

Y lanza la severa advertencia: "Estamos al borde del precipicio con las insolvencias, especialmente de las pequeñas y medianas empresas, extensibles a muchos sectores y jurisdicciones, a medida que los programas de apoyo se agotan y el patrimonio neto existente es consumido por las pérdidas". 

Su preocupación refleja el sentir que en los últimos meses han mostrado también desde el sector financiero europeo, conscientes de que el control de la morosidad de los últimos meses no es más que un espejismo.

Preparados para lo peor

Aunque la esperanza en la recuperación económica con la llegada de las vacunas es ahora más visible de cara al medio plazo, el sector sabe que el final de las ayudas y el aumento del desempleo esperado traerá consigo un repunte de impagos para el que aún es difícil hacer previsiones. Por eso, y tras la 'relajación experimentada durante el tercer trimestre de 2020, la banca en bloque seguirá manteniendo fuertes sus niveles de dotaciones en los próximos años. 

El informe 'Reviving and Restructuring the Corporate Sector Post-Covid: Designing Public Policy Interventions', que también ha sido dirigido por Douglas Elliott, socio de Oliver Wyman en Nueva York y Victoria Ivashina, de la Escuela de Negocios de Harvard, recuerda los cambios estructurales producidos por la pandemia que han afectado a todas las economías y los crecientes desafíos derivados de la crisis de solvencia corporativa, "que requieren una nueva combinación de respuestas y herramientas políticas".

En este sentido, y pese a ser conscientes de la importancia del apoyo del sector público para sentar las bases del crecimiento económico a largo plazo, el Grupo de los 30, un think tank compuesto por banqueros centrales, presidentes de bancos y académicos, insta a los gobiernos a que adopten medidas más específicas que permitan la reasignación de los recursos necesarios para que las economías salgan fortalecidas de esta crisis.

En concreto, y tal y como detalla Elliott desde Oliver Wyman, "el informe establece diez principios básicos que esperamos que sean útiles a medida que los gobiernos entren en esta próxima fase de solvencia, particularmente tensa, derivada de la crisis económica provocada por la pandemia".

"La clave de este proceso será identificar y apoyar a empresas y negocios que serán viables en un mundo en cambio, como el que se espera que surja tras la pandemia, al tiempo que se reasignan los recursos de las empresas y negocios difícilmente viables sin el auxilio público", explican los expertos en el informe, que ofrece un marco para orientar a los responsables políticos en esa tarea para la readaptación del sistema financiero. "Si se adoptan medidas integrales con prontitud, las dificultades de las empresas no frenarán el regreso al crecimiento sostenido", insisten.

En este sentido, Mario Draghi añade que "debemos centrarnos en preservar la capacidad del sistema financiero para sostener los préstamos y compensar las consecuencias imprevistas para el sistema financiero y la estabilidad de los bancos".

Por su parte, el economista Raghuram G. Rajan, profesor de finanzas de la Escuela de negocios Booth de la Universidad de Chicago y ex gobernador del Banco de la Reserva de India, insiste en que "la duración de la pandemia nos obliga a centrarnos en cuestiones estructurales y de solvencia, en lugar de ganar tiempo centrándonos en la liquidez. La intervención del Gobierno se debe centrar en abordar los fallos del mercado y en gestionar el ritmo de la necesaria destrucción creativa". 

Dada la preocupación por las limitaciones fiscales, el informe recomienda permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un papel destacable al mismo tiempo que se previenen sustanciales costes sociales mediante la intervención pública.

Otro punto clave es el aprovechamiento de las capacidades del sector privado, cuando existan, con el objetivo de aprovechar los escasos recursos públicos, así como la utilización de los conocimientos especializados del sector privado para evaluar la viabilidad de las empresas.

"Si se ayuda a las empresas, los gobiernos se verán tentados a imponer condiciones que promuevan objetivos sociales como la ecologización de la economía. Es importante que tales condiciones sean sinérgicas con la recuperación de las empresas", añade Rajan.

Entre las fórmulas que aborda el informe sobre cómo afrontar los efectos de la crisis, destacan las inyecciones de capital, los ajustes por bancarrota y la creación de seguros contra pandemia. "La composición precisa de los instrumentos utilizados en cada país variará, pero el objetivo es el mismo: capear la próxima crisis de solvencia corporativa y, al mismo tiempo, asegurar el uso prudente de unos recursos públicos limitados", explican desde el think tank.