Pedro Sánchez, ha reunido este lunes en la Casa de América a los representantes más importantes de la empresa española para lanzar un mensaje a la oposición. El presidente del Gobierno ha pedido "unidad" para impulsar su agenda política y ha prometido que el plan de recuperación que mandará a Bruselas impulsará un 2% el PIB si sale adelante. 

Arropado por buena parte de sus ministros y por los ejecutivos de las principales empresas españolas, Sánchez ha recurrido al discurso de las "dos Españas" para pedir cohesión y el apoyo necesario para que su Gobierno pueda hacer frente a los "40 meses cruciales de legislatura" que le quedan por delante.

"Si España quiere, España puede", ha dicho el presidente antes de completar: "hemos de querer muchos si no todos, cuantos más, mejor".

Estas palabras, que ha pronunciado en el marco de una conferencia bajo el lema España puede, llegan en el arranque de la semana en la que se citará con la oposición para pedir apoyo político a sus Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Pide otro 'clima político'

"No hay fallecidos de derechas o de izquierdas", ha recordado, antes de pedir desterrar la pelea partidista de la "lucha contra el virus". Sin tapujos, el presidente del Gobierno ha pedido "un nuevo clima político".

También ha insistido en la necesidad de tener "instituciones sólidas" para abordar con más fortaleza los retos que España tiene por delante. Este mensaje llega dos días antes de la reunión que mantendrá con el líder del PP, Pablo Casado, para abordar, entre otros, la renovación del CGPJ, el Tribunal Constitucional, RTVE y por supuesto, los Presupuestos Generales del Estado, claves para sostener su legislatura.

Respaldo del Ibex 35

Tras conseguir reunir en el auditorio a los principales representantes de la empresa española, Sánchez ha enumerado las prioridades que su Gobierno pondrá sobre la mesa cuando haya que distribuir los fondos que lleguen en los próximos años de la Unión Europea.

Ha reconocido que son las mismas ideas que contemplaba ya la Agenda 2030, solo que ahora, ha añadido, la ciudadanía ha entendido el verdadero significado de la palabra "emergencia", lo que hace acuciante abordar esos retos aprovechando los fondos que llegarán a España en los próximos seis años desde la Unión Europea.

En concreto, Sánchez se ha referido a cuatro puntos de esa Agenda: digitalización, transformación ecológica, cohesión tanto territorial, como social y feminismo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) conversa con el presidente de EL ESPAÑOL Pedro J. Ramírez.

En el auditorio estaban presentes los principales representantes de la empresa española y de su Gobierno, incluido el vicepresidente de Derechos Sociales, Pablo Iglesias.

Del mundo de la empresa, han acudido José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, Pablo Isla, presidente de Inditex, Ana Botín, presidenta del Santander, Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, José Bogas, consejero delegado de Endesa, Marta Álvarez, presidenta de El Corte Inglés, Florentino Pérez, máximo ejecutivo de ACS, José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, e Isidro Fainé, presidente de Criteria Caixa, entre muchos otros.

Discurso político

Sin embargo, el presidente del Gobierno ha hecho un discurso más político que económico en un momento en el que la recuperación del PIB depende en buena medida de los próximos Presupuestos que el Ejecutivo debe esbozar a Bruselas, contando con los apoyos suficientes, antes del próximo 15 de octubre.

"El Gobierno está avanzando en los preparativos del plan de recuperación y de respuesta al desafío de las próximas décadas" ha señalado. "Un plan de recuperación que presentaremos en Bruselas y que impulsará el crecimiento por encima del 2% del PIB".

Sin dar muchos más detalles, Sánchez ha prometido que su hoja de ruta permitirá "una recuperación rápida y sostenible". Pero para ello, ha añadido, necesita que "todos arrimen el hombro" con independencia de su ideología política.

"Este plan pretende acelerar las transformaciones que ya necesitaba nuestro país", ha dicho.

"Todos recordamos los días que precedieron a esta pesadilla. Pero no tenemos otra opción que superar todas esas dificultades y superar juntos esta situación. Nuestro país no está sólo en esta crisis. Europa ha sabido estar a la altura, Europa no ha dejado sola a Europa: disponemos 140.000 millones de euros para gestionar la situación durante los próximos seis años y de ellos 70.000 millones se distribuirán a través de transferencias directas", ha afirmado el presidente.