España ha sustituido este año a Francia e Italia como peor alumno de la zona euro por su incumplimiento de los objetivos de reducción del déficit público exigidos por la UE. Las cuentas públicas de 2016 elaboradas por el Gobierno de Mariano Rajoy son las que más se desvían de las metas pactadas con Bruselas, según se desprende del análisis de las opiniones sobre todos los presupuestos nacionales de los países de la eurozona publicadas este martes por la Comisión Europea.

Hasta ahora no había sido posible comparar el caso de España con el del resto de estados miembros, ya que la opinión de Bruselas sobre los presupuestos de Rajoy se publicó por adelantado y en solitario el pasado 12 de octubre. Esta anomalía se explica por la decisión del Gobierno español de aprobar las cuentas públicas antes de las elecciones del 20-D. Ello obligó al Ejecutivo comunitario a avanzar también su dictamen con el fin de llegar a tiempo de que pudieran introducirse cambios durante el trámite parlamentario.

El dictamen de la Comisión enfureció al Gobierno español, que logró retrasarlo durante una semana y llegó a acusar al comisario de Economía, Pierre Moscovici, de partidismo. Pese a las presiones de Madrid, el Ejecutivo comunitario se ratificó en sus conclusiones: España incumplirá sus metas de déficit tanto este año como en 2016 y por ello debe aprobar ajustes adicionales. Como Rajoy rechazó modificar las cuentas en el Senado, pese a las acusaciones de electoralismo que le lanzaron el resto de partidos, Bruselas ha pedido formalmente al nuevo Gobierno que salga de las urnas el 20-D que presente de inmediato unos presupuestos actualizados que cumplan el Pacto de Estabilidad.



España, el expediente más conflictivo 



Dos son los factores que convierten a España en el expediente más conflictivo en Bruselas este año. En primer lugar, de los 16 países de la eurozona examinados -se han quedado fuera los rescatados Grecia y Chipre y también Portugal por no haber presentado todavía su plan presupuestario-, sólo cuatro están en riesgo de incumplir el pacto de estabilidad: España, Italia, Austria y Lituania. Pero España es el único entre ellos que está sujeto a un procedimiento sancionador por déficit excesivo por superar el umbral del 3% de déficit que marca el pacto.



En segundo lugar, España es el único estado miembro que no respeta ni el objetivo de déficit nominal ni el esfuerzo estructural exigido en 2014, 2015 y 2016, según el análisis de Bruselas. El déficit nominal de España se situará este año en el 4,7% del PIB, en lugar del 4,2% que pide la UE. Para 2016, el déficit se quedará en el 3,6% en lugar del 2,8% al que se ha comprometido Rajoy, un desfase presupuestario de 8.000 millones de euros, según las últimas previsiones de la Comisión.



En cuanto al esfuerzo estructural, la UE ha pedido a España un ajuste este año de 0,8 puntos. No obstante, el Gobierno sólo prevé una mejora de 0,2 puntos, mientras que Bruselas cree que finalmente habrá un deterioro de 0,5 puntos. Para 2016, el ajuste estructural requerido es del 1,2%, pero la Comisión cree que se registrará un nuevo empeoramiento de 0,2 puntos.



La ventaja española, el mayor crecimiento



El comisario Moscovici ha dejado claro no obstante que no sancionará a España por déficit excesivo al menos hasta el año que viene. “No se prevé ninguna nueva etapa en este momento. Volveremos a esta cuestión el año que viene a la luz del plan presupuestario actualizado que debe presentar el próximo Gobierno, como pedía nuestra opinión del 12 de octubre. Ahora la palabra la tienen los electores en España. Veremos cuál es el paisaje político el día después de los comicios. A eso se le llama democracia, es lo que apreciamos en Europa”, ha dicho en rueda de prensa.

Pese a todas las críticas, Bruselas considera que España “es uno de los países mejor situados por su tasa de crecimiento y las reformas”, según explica a EL ESPAÑOL una fuente comunitaria. De acuerdo con los cálculos de la Comisión, la economía española crecerá un 3,1% este año y un 2,7% el que viene, el doble que la media de la UE. Pero por debajo de lo que prevé el Gobierno de Rajoy, un 3,3% este año y un 3% el que viene.



Más déficit para Francia para defensa

En cuanto al resto de países examinados, Bruselas ha dictaminado que los planes presupuestarios de Francia, Alemania, Estonia, Luxemburgo, Holanda, Eslovaquia, Irlanda y Eslovenia cumplen los requisitos del pacto de estabilidad. Otros cuatro estados miembros (Bélgica, Finlandia, Letonia y Malta) se ajustan “en líneas generales” a estas disposiciones.

La opinión de Francia todavía no tiene en cuenta el aumento del gasto militar y en materia de seguridad anunciado por el Gobierno de François Hollande como respuesta a los atentados del pasado viernes en París. Pero el comisario Moscovici ya ha anunciado que Bruselas será flexible. “En este momento terrible, la protección de los ciudadanos y la seguridad en Francia y en Europa es la prioridad absoluta (...) La Comisión adoptará un enfoque inteligente y humano en esta situación”, ha dicho.

También Italia ha pedido a Bruselas más margen presupuestario. Alega que está llevando a cabo las reformas estructurales comprometidas y que tiene que aumentar el gasto para acoger a los refugiados. La Comisión admite que Roma tiene derecho a esta flexibilidad, sobre todo porque su déficit está por debajo del umbral del 3%, pero se reserva su decisión final hasta el año que viene a la espera de comprobar si las reformas se ponen en marcha en la práctica.

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