Se puede usar en un LED que se ingiere para descomponer los dispositivos médicos sensibles a la luz.

Se puede usar en un LED que se ingiere para descomponer los dispositivos médicos sensibles a la luz.

Investigación

Estos dispositivos médicos que se ingieren se descomponen con la luz sin cirugía

El MIT desarrolla un nuevo material sensible a la luz gracias al que podrían desterrarse los procesos endoscópicos que se realizan para eliminar dispositivos médicos gastrointestinales

20 enero, 2020 15:27

Cada vez hay más dispositivos médicos gastrointestinales para tratar, diagnosticar o controlar los trastornos en nuestro estómago o intestetinos. Muchos de estos equipos, tras el tratamiento, tienen que eliminarse con cirugía endoscópica, pero este proceso podría eliminarse gracias al desarrollo de ingenieros del MIT que han encontrado la forma de descomponer estos dispositivos dentro de nuestro cuerpo al exponerlos a la luz azul o ultravioleta de un pequeño LED.

Para ello, el equipo de investigación ha desarrollado un nuevo material, un hidrogel sensible a la luz, con el que se fabricarían los dispositivos médicos para conseguir que los médicos puedan eliminarlos de una forma "más rápida y fácil" cuando ya no se necesitan o no funcionan correctamente, explica Giovanni Traverso, autor principal de este estudio, profesor asistente de Ingeniería Mecánica y gastroenterólogo en el Hospital Brigham and Women's.

Una ventaja potencial de esta investigación es que la luz puede actuar a distancia y no necesita entrar en contacto directo con el nuevo material con el que estaría fabircados los dispositivos gastrointestinales. Además, señalan fuentes del MIT, "la luz normalmente no penetra en el tracto gastrointestinal, por lo que no hay posibilidad de activación accidental".

Para crear el nuevo material, los investigadores del MIT diseñaron un hidrogel sensible a la luz basado en un material desarrollado en el laboratorio de Kristi Anseth. "Este gel de polímero incluye un enlace químico que se rompe cuando se expone a una longitud de onda de luz entre 405 y 365 nanómetros (azul a ultravioleta)".

Así, en lugar de hacer un material compuesto exclusivamente por este polímero sensible a la luz, el equipo de investigadores lo ha usado para unir componentes más fuertes como la poliacrilamida. "Esto hace que el material en general sea más duradero, pero aún le permite romperse o debilitarse cuando se expone a la longitud de onda correcta de la luz", destacan las citadas fuentes.

De hecho, las propiedades del material se pueden ajustar variando la composición del gel: cuando el material sensible a la luz constituye un porcentaje mayor en la composición, se descompone más rápido al exponerse al LED, pero también es mecánicamente más débil". 

Los investigadores, además, pueden controlar cuánto tiempo lleva descomponer el material utilizando diferentes longitudes de onda de luz: la luz azul funciona más lentamente, pero presenta menos riesgo para las células que son sensibles al daño de la luz ultravioleta.

"Este estudio es una prueba de concepto para poder crear este tipo de material, y ahora estamos pensando en cuáles son las mejores aplicaciones para él", puntualiza Traverso.